Sabatini

(1721-2021)

Sabatini

(1721-2021)

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La Real Academia de la Historia se une a la conmemoración del tercer centenario del nacimiento de Sabatini en 2021.

Además de hacer un recorrido por su amplia e importante obra, este espacio temático pretende, también, establecer los vínculos de Sabatini con otros personajes con los que tuvo relación y que, igualmente, aparecen recogidos en el Diccionario Biográfico, revelando así su contextualización con los protagonistas de su época y su influencia posterior.

Sabatini y Carlos III

Italia y España

Sabatini y Carlos III.

Italia y España

La biografía de Francisco Sabatini (Palermo, 1721 – Madrid, 1797) no se puede desentrañar sin la existencia, prácticamente paralela, de Carlos III  (Madrid, 1716 – Madrid, 1788). Carlos de Borbón fue, antes que soberano de España, rey de Nápoles y Sicilia entre 1734 y 1758. En la península italiana, el rey Carlos había ejercido su mecenazgo artístico en las excavaciones de Herculano y Pompeya, en 1738 y 1748 respectivamente; así, bajo su patrocinio comenzó el estudio sistemático de las antigüedades romanas siendo la instauración de la disciplina arqueológica uno de los detonantes del inicio del estilo neoclásico en la Europa del siglo XVIII.

Quizás este bagaje artístico estuvo detrás del encargo del Palacio Real de Caserta, nuevo centro cortesano en el reino de Nápoles; encargado por el soberano a Vanvitelli y en el que colaboró Sabatini (1757-1760). En la realización de esta magnífica construcción surgió la conexión entre el monarca y el arquitecto, vínculo que se dilató hasta el final de sus días y por el que Carlos III depositaría su absoluta confianza en el buen hacer del palermitano. Los servicios a la Corona se prolongaron hasta el final de sus días, ya bajo el reinado de Carlos IV.

El intercambio cultural entre España e Italia se retrotrae a los albores del Renacimiento. Tras el advenimiento de la dinastía borbónica, la presencia de artífices italianos siguió la constante iniciada con los austrias mayores y, especialmente, tras la construcción de El Escorial. A partir de Felipe V la presencia de pintores como Giovanni Battista, Giovanni DomenicoLorenzo TiepoloCorrado GiaquintoJacopo Amiconi o  Giuseppe Bonito; arquitectos, como  Juvarra, BonavíaSacchetti, y músicos, como FarinelliScarlatti no hicieron sino enriquecer los parámetros estéticos de la Monarquía Hispánica, tanto en el ámbito de los Reales Sitios como en el resto de los estamentos sociales. Sabatini formaría parte del elenco de artistas italianos fundamentales en el excelso panorama artístico español del siglo XVIII.

Tras el fallecimiento de su hermano Fernando VI,  en 1759, y su proclamación como rey de España, Carlos III, por consejo de Gazola, se trajo a la Península a Sabatini en 1760 para que continuara con la obra del Palacio Nuevo tras la destitución de Sacchetti. El crédito del monarca en Sabatini se dilató durante todo su reinado siendo responsable de una buena parte de las obras que fueron transformando los Reales Sitios bajo nuevas pautas artísticas. Entre las reformas que realizó para las residencias y lugares de recreo oficiales de la Familia Real destacan la duplicación del Palacio de El Pardo (1762); la ampliación de las alas norte y sur del palacio de Aranjuez (1772); la culminación de la Colegiata de San Ildefonso en La Granja (1769); la reforma de la escalera y del Salón de Columnas en el Palacio Real de Madrid (1778) o las obras realizadas en la Casa de Campo (1782).

 

Palacio de El Pardo (1762)

Ante el requerimiento de Carlos III para engrandecer el Real Sitio de El Pardo, la actuación de Sabatini consistió en duplicar, hacia el este, la construcción preexistente replicando el patio histórico (patio de los Austrias) por otro de las mismas dimensiones (patio de los Borbones). Como nexo de unión de los dos patios se construyó una nueva crujía central que vertebra el edificio resultante.

Palacio de Aranjuez (1772)

Al igual que en el Pardo, la iniciativa de Carlos III para la ampliación de Aranjuez recayó en Sabatini.  En este caso el proceder consistió en ampliar el edificio con la construcción de dos brazos perpendiculares a la fachada principal. Dentro de esta intervención se incluyó una nueva capilla, que no destaca ni en planta ni el alzado, dentro del ala sur. Con la edificación de estas dos monumentales crujías que duplicaban el palacio, además, se creó una gran plaza de armas, dotando al edificio de un nuevo espacio representativo y protocolario.

Colegiata de San Ildefonso en La Granja (1769)

El Real Sitio de San Ildefonso había sido el lugar preferido de Felipe V; sobre su embellecimiento y ampliación había recaído todo su interés. Su hijo Carlos III apenas se encargó de finalizar y decorar la colegiata para lo que recurrió, una vez más, al criterio de Sabatini.

Palacio Real de Madrid (1778)

La imponente fábrica del Palacio Real o Palacio Nuevo se planteó como la edificación insignia de la nueva dinastía borbónica. Tras el incendió del viejo Alcázar en 1734, Felipe V se afanó en levantar una fastuosa construcción para lo que eligió el proyecto de Juvarra, que, tras su fallecimiento, continuó su discípulo Sacchetti, Cuando arribó a Madrid Carlos III, modificó partes importantes del proyecto bajo la dirección de Sabatini que, entre otras alteraciones, incluyó una nueva escalera, la reordenación de la fachada o la inclusión de una nueva ala sur (la norte no se llegó a elevar) con la que cerrar la plaza de la Armería.

Casa de Campo (1782)

El Real Sitio de la Casa de Campo de Madrid había sido cazadero y solaz real desde que, en 1562, Felipe II adquirió la propiedad a la familia Vargas. Durante el reinado de Carlos III se proyectó una remodelación y ampliación del recinto que ejecutó Sabatini. Entre otras actuaciones destaca el cierre perimetral con una tapia del recinto, la construcción de varios puentes entre los que destaca el llamado de la Culebra, el alzado de la Faisanera o la edificación de dos ermitas, la de la Torrecilla y la de Rodajos. Apenas queda hoy en pie el puente de la Culebra.

Madrid  Villa y Corte

Madrid Villa y Corte

En 1759, tras su coronación como rey de España y el consiguiente traslado a Madrid, Carlos III comenzó a ejercer su reformismo ilustrado en la Península, experiencia iniciada ya en el reino de Nápoles. La ciudad se benefició extraordinariamente de la acción renovadora que el monarca emprendió para hacer de la sede de la corte una ciudad moderna, decorosa y representativa durante su mandato. Desde la construcción de edificaciones específicas en las que albergar la creciente administración gubernamental, hasta la construcción de paseos o de instituciones científicas, culturales y sanitarias, el despliegue de la operación renovadora abarcó todos los ámbitos dotacionales tanto arquitectónicos como urbanísticos. Para la ejecución de estas iniciativas, la confianza depositada en Sabatini fue decisiva.

A estas acciones constructivas hay que sumar los planes para un moderno servicio de policía que incluía la mejora de aspectos como el empedrado y la creación de aceras, los desagües, tanto de aguas mayores como menores, o la iluminación, asuntos todos ellos  recogidos en la publicación por parte de Sabatini de una Instruccion para el nuevo Empedrado, y Limpieza de las Calles de Madrid , en que se contiene substancialmente el Proyecto de Don Francisco Sabatini , aprobado uno , y otro por S. M. … por su Real Orden de catorce de Mayo de mil setecientos sesenta y uno

El espacio físico donde se concentró la mayor parte de este esfuerzo fue en el ‘Salón del Prado’ y aledaños, un área de expansión de la ciudad en la que, además de la puesta en marcha de las nuevas pautas de salubridad comentadas, se abordaron muchas empresas consecuencia de la política ilustrada del monarca que hicieron de la capital un escenario científico y cultural sin parangón. Destacaban el Gabinete de Historia Natural (actual Museo del Prado), el Observatorio Astronómico, Real Laboratorio de Mosaicos y Piedras Duras del Buen Retiro, la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro o el Real Gabinete de Máquinas, obras todas ellas levantadas por contemporáneos de Sabatini como Hermosilla, Ventura Rodríguez o Villanueva. Carlos III reservó para Sabatini los encargos de otras actuaciones como la Puerta de Alcalá, el Real Jardín Botánico, el Hospital General y el Colegio de Cirugía de San Carlos, algunas de ellas cerrando los límites este nuevo espacio urbano ubicado entre Atocha y Recoletos.

En el centro de la ciudad erigió una de sus obras más señeras y, posiblemente, el único gran edificio que culminó en su totalidad, se trata de la Real Casa de la Aduana. A esta gran dotación burocrática hay que añadir el palacio de los Secretarios de Estado (o de Grimaldi o de Godoy) y el palacio de los Consejos (o del duque de Uceda), edificaciones ambas en las que intervino en mayor o menor medida.

Al sur de la ciudad, la remodelación que cerraba el Campo del Moro y la salida hacia el Pardo culminaba con la urbanización de la cuesta y la erección de la Puerta de San Vicente.

Consecuencia de toda esta vorágine dotacional con la que Carlos III proveyó a la capital le forjó el sobrenombre de ‘mejor alcalde de Madrid’.

Puerta de Alcalá (1769-1778)

Dentro de las reformas de Carlos III para el ornato de la ciudad de Madrid, este proyecto sustituyó una antigua puerta del reinado de Felipe III. Concursaron José de Hermosilla, Ventura Rodriguez y Sabatini, cuyo proyecto (1769) fue el seleccionado. Con reminiscencias de la Fontana de l’Acqua Paola en Roma, la puerta se resuelve con cinco vanos, los tres centrales en medio punto y adintelados los extremos. Para la decoración de los remates en el ático, con angelotes y trofeos, se contó con la participación de los escultores Roberto Michel y Francisco Gutiérrez.

Real Jardín Botánico (1774-1781)

Dentro del proyecto ilustrado de Carlos III para el Paseo del Prado se incluyó la construcción de un jardín botánico que sustituyera al enclavado en el Soto de Migascalientes por Fernando VI. En 1774 arrancó la idea para la que Sabatini redactó el proyecto en 1776 que abarcó el cerramiento, los accesos y la organización en tres terrazas. En la puerta principal, las similitudes con la Puerta de San Vicente son evidentes. Su discípulo Juan de Villanueva será el continuador de la obra siendo en esta empresa donde en mayor medida se difuminen los postulados estéticos con su maestro.

Hospital General de Madrid

Remate oriental del proyecto de Carlos III para el Paseo del Prado, el Hospital General se asiente sobre el antiguo convento de Santa Catalina. José de Hermosilla comenzó la construcción hasta que el monarca encargó a Sabatini la continuación y ampliación del mismo. El proyecto fue tan ambicioso que superaba al propio Palacio Real. Sólo se construyó el patio de Hermosilla y una de las alas proyectadas por Sabatini.

Real Colegio de Cirugía de San Carlos

Junto al Hospital Central, el Real Colegio de Cirugía de San Carlos culminaba el proyecto sanitario ilustrado de Carlos III máxime cuando la cirugía no formaba parte aún de los estudios universitarios. Con una distribución heredera de tipologías preexistente en el ámbito religioso o militar, el proyecto no realizado de Sabatini resolvía la distribución en torno a un patio central en el que únicamente destaca el gran anfiteatro, elemento que, con variantes, heredará el posterior proyecto de Isidro González Velázquez.

Real Casa de la Aduana (1761-1769)

Con esta obra proyectada en 1761 comenzaba la andadura como arquitecto de Sabatini en Madrid, trayectoria que se convertirá en, quizás, las más importante del último tercio del s. XVIII en nuestro país. En esta colosal construcción, actual Ministerio de Hacienda, las reminiscencias de los grandes palacios renacentistas italianos son patentes. La modulación y el relieve de la fachada simplifica su origen barroco adelantando una nueva estética que culminará en el neoclasicismo. El edificio de la Aduana es uno de las pocas construcciones del napolitano cuya obra comenzó y remató completamente.

Casa de los Ministros, palacio Grimaldi o palacio Godoy (1776-1782)

Esta edificación, en las proximidades del Palacio Real, fue levantada para Grimaldi, primer secretario de Estado, aunque no lo llegó a ocupar. Con posterioridad fue residencia de Floridablanca, de Godoy, Real Biblioteca, Ministerio de Marina y Museo Naval. Parcialmente destruido durante la II República (1931) en su fachada sur para la ampliación de la calle Bailén; los cimentos de la parte derribada se acaban de incorporar al espacio peatonal creado como nexo entre la plaza de Oriente y la plaza de España.

Antes de su uso actual como Centro de Estudios Políticos y Constitucionales fue, también, Museo del Pueblo Español.

Palacio de los Consejos o del duque de Uceda

Este edificio había sido levantado más de un siglo antes de que Sabatini presentara varias soluciones muy ambiciosas, entre 1782 y 1785, trastocando un proyecto previo de Ventura Rodríguez. Estas propuestas tampoco se llevarían a cabo.

Puerta de San Vicente (1775)

La acción urbanizadora de Carlos III en el entorno del Paseo del Prado tuvo su reflejo en la zona sur de la ciudad con el ajardinamiento, remodelación de la verja y creación de un paseo urbano desde el Palacio Real hacia el Pardo.  La puerta de San Vicente (1775) culminará esta intervención del Paseo de la Florida.

A finales del siglo XIX se desmonto y en la actualidad contemplamos una reproducción de la misma.

En el siguiente mapa histórico de Madrid se localizan las distintas actuaciones de Sabatini en la capital; realizaciones tanto arquitectónicas, como urbanísticas o de ornato de la Villa.

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Puerta de Alcalá

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Real Jardín Botánico

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Hospital General

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Real Colegio de Cirugía de San Carlos

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Sepulcro de Fernando VI

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Real Casa de la Aduana

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Comendadoras de Santiago

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Convento de San Pedro de Alcántara / Cuartel de San Gil

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Casa de los Ministros, palacio Godoy

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Reales Caballerizas

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Cuesta de San Vicente

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Puerta de San Vicente

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Casa de Campo

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Palacio Real

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Palacio de los Consejos o del duque de Uceda

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San Francisco el Grande

Ingenieros versus arquitectos

Ingenieros

versus

arquitectos

Las monarquías dieciochescas europeas de corte absolutista, y sobre todo con la difusión del espíritu Ilustrado, habían impulsado la modernización y reforma de todo tipo de infraestructuras. El estamento de ingenieros militares fue el comisionado para la ejecución de ambiciosos planes; en ellos recayó la responsabilidad de los programas emprendidos. En España, este período coincidió con la llegada de la nueva dinastía Borbónica. El reinado de Carlos III (1759-1788) supuso la culminación y, a la vez, el preludio de la postrera omnipresencia de los ingenieros militares. Con la creación, el año 1799, de la Inspección General de Correos, Postas, Caminos y Posadas y, con ella, del cuerpo de Ingenieros de Caminos y Canales, ambas trayectorias, la Militar y la Civil, discurrieron ya por caminos paralelos pero separados.

En este contexto se enmarca la figura de Sabatini. El ascendente que pudo ejercer su padre Erasmo Sabatini, igualmente teniente coronel de los Reales Ejércitos del Reino de las Dos Sicilias, pudo ser determinante en su carrera iniciada en el arma de Artillería que culminará, tras distintos ascensos, hasta llegar a inspector general de Ingenieros y consejero nato en el Consejo Supremo de Guerra en 1792.

Pero, a su formación como ingeniero militar en la Accademia de San Lucca de Roma, hay que añadir su instrucción como arquitecto, lo cual le propinó, a lo largo de su trayectoria, una visión muy completa para acometer cada uno de sus proyectos. Esta doble formación en las disciplinas de la Ingeniería y la Arquitectura le valieron para aglutinar capacidades tanto teóricas como artísticas cruciales en el desempeño de la diversidad tipológica de encargos a la que se enfrentó, comprendiendo sus alcances desde la cimentación hasta la decoración. Este desdoblamiento en su instrucción le permitió dar soluciones de tipo técnico que permitieron, por ejemplo, culminar la grandiosidad de la cúpula de San Francisco el Grande o, en el extremo opuesto, dar las trazas decorativas y formales para las tumbas de Fernando VI y Bárbara de Braganza.  Eso sí, trató de anteponer su punto de vista como ingeniero a las soluciones de todas sus empresas arquitectónicas, primando siempre la efectividad de la obra civil aunque sin descuidar los aspectos artísticos.

Si el final del siglo XVIII marcó el declive de la ingeniería militar dejando paso al estamento civil; arquitectónicamente, desde la segunda mitad de la centuria, se venía asistiendo al ocaso de los postulados barrocos y, tras la postrimería que supuso el movimiento rococó, la imposición del modelo neoclásico. Sabatini se formó en el Barroco y recorrió, en su trayectoria, el camino hacia la depuración formal que suponía el nuevo orden. En sus últimas obras, al carácter pragmático de su condición de ingeniero se añade la purificación ornamental que aportó la corriente neoclásica dotando, al aspecto final de sus obras, una ‘limpieza’ impensable en las incipientes obras recién llamado a nuestro país. En el ocaso de su producción, las soluciones técnicas y la pulcritud en sus acabados nos ofrecerán unas obras ya inmersas en el estilo neoclásico que su discípulo Juan de Villanueva llevará a la plenitud.

En su faceta castrense podemos encuadrar trabajos como la construcción de la fábrica de armas de Torre della Annunziata (1758), en Nápoles (Italia), o ya en España la Fábrica de Armas de Toledo (1775), el cuartel de las Reales Guardias Walonas de Leganés (1775), las defensas costeras en San Juan de Nicaragua (1779), la Luisiana (1794) o Cavite (1796) y el cuartel de San Gil o de Caballería de Leganitos (1780) o las Reales Caballerizas.

También realizaría encargos propios del estamento de pontoneros como el de mantenimiento del camino de El Pardo desde Madrid.

 

Fábrica de Armas de Toledo.

En 1777, Carlos III mandó a Sabatini construir, a semejanza del encargo que ya le había encomendado en la flamante Torre della Anunzicata de Nápoles, un nuevo edificio para la fábrica de Armas en Toledo. Se eligió para el nuevo edificio la proximidad del Tajo para aprovechar el potencial hidráulico que ofrecía para las fraguas con las que elaborar las apreciadas espadas.

Cuartel de Reales Guadias Walonas de Leganés

Encargo de 1775, en sus obras militares fue donde Sabatini supo conjugar su formación arquitectónica con la de ingeniero militar, creando un monumental edificio donde la decoración apenas se reservó para la puerta de ingreso. La sobriedad y monumentalidad subrayan el factor eminentemente funcional de la construcción. En la actualidad es una de las sedes de la Universidad Carlos III, merecido homenaje al promotor del proyecto.

Defensa de San Juan de Nicaragua

El llamado Castillo de la Inmaculada Concepción del Río de San Juan en Nicaragua fue una construcción de la Corona Española en 1672. Ubicado entre la margen del río San Juan, frente al raudal de Santa Cruz, en 1779 Sabatini dio trazas para la mejora y ampliación de las defensas.

Defensa de Cavite

Para la península de Cavite, ubicada en la bahía de Manila, Sabatini proyectó, en 1796, un nuevo fuerte que mejorara y ampliara el levantado en 1609 y conocido como Fuerte de San Felipe Neri, una de las primeras obras militares levantadas por la Monarquía Hispánica en Filipinas.

Cuartel de Caballería de San Gil o de Leganitos (1780-1797)

Esta fue la última obra que realizó Sabatini, por encargo ya de Carlos IV y fue el resultado del derribo parcial del Convento de San Gil en la calle Leganitos para su transformación en cuartel de Caballería. Este edificio, en el que puso en práctica toda su capacidad como ingeniero militar, fue derribado a finales del siglo XIX para dejar paso a la actual plaza de España de la capital.

Reales Caballerizas

Ubicadas junto al Palacio Nuevo, las caballerizas fueron encargadas a Sabatini por Carlos III para dar cobertura a las necesidades de la vida en Palacio. Levantadas para albergar más de 500 caballerías y cerca de 200 carruajes, se construyeron con un pragmatismo del que sólo destaca la monumentalidad que le daba su gran capacidad.

Demolidas en la República, en su lugar se levantan hoy los Jardines de Sabatini.

Sabatini y la arquitectura religiosa

Sabatini y la

arquitectura religiosa

Sepulcro de Fernando VI (1760-1761)

Nada más llegar a España en 1760, uno de los primeros encargos que recibe Sabatini fue la realización del sepulcro de Fernando VI con el que su hermanastro, y sucesor en el trono Carlos III, honraba su memoria. En un lenguaje plenamente barroco, Sabatini resolvió, en el interior de un arcosolio, con una profusa composición piramidal que Francisco Gutiérrez se encargó de esculpir.

Altar mayor para la catedral de Segovia.

Para 1775 ya Sabatini debió haberlo rematado. La decoración escultórica, todavía seguidora de modelos barrocos romanos, quedó ya supeditada a la potente y sencilla arquitectónica de la traza del retablo. Carlos III ejerció como mecenas y promotor de la obra

San Francisco el Grande (1761-1784)

La Academia de Bellas Artes de San Fernando alertó sobre la dificultad que planteaba la estructura para la coronación de la planta centralizada de la basílica de San Francisco el Grande. Sabatini, utilizando el conocimiento del barroco italiano (Bernini y Borromini), resolvió, con una fachada convexa y robusteciendo el tambor, la base sobre la que se pudiera asentar la impresionante cúpula con la que se remató el conjunto.

Capilla Juan Palafox en Burgo de Osma

El confesor de Carlos III propuso ampliar la catedral del Burgo de Osma con una capilla erigida al venerable (hoy beato) Juan de Palafox. En 1769 realizó al menos cinco trazas aunque su ejecución corrió a cargo de su discípulo Villanueva.

Imagen con la sección definitiva en la que se combina el planteamiento inicial de Sabatini con las enmiendas posteriores de Villanueva.

Real Monasterio de San Joaquín y Santa Ana de Valladolid.

Monasterio adscrito al patronazgo real, su comunidad de monjas cistercienses de San Bernardo acudió a Carlos III para solicitar la construcción de una nueva edificación dado el mal estado en el que se encontraba la anterior construcción.

El proyecto, como todo lo que pasaba por Carlos III, recayó en Sabatini quien lo realizó en 1780 en un lenguaje puramente neoclásico con la iglesia de planta centralizada que, aunque heredera de premisas barrocas romanas, reduce todo lo accesorio renunciando a todo ornato y centrándose únicamente en las soluciones puramente constructivas.

En la dilatada trayectoria de Sabatini también localizamos actuaciones en el ámbito religioso. Diversas obras encargadas por el rey Carlos III, por las órdenes religiosas o por el clero secular, jalonaron su actividad constructiva. Es, quizás, en este ámbito donde dio las mayores muestras de su versatilidad, dando soluciones a encargos que abarcan desde temas puramente decorativos o escultóricos a soluciones en las que pudo aportar toda su formación tanto como ingeniero militar y como arquitecto.

Formado en el lenguaje barroco, especialmente romano, sus proyectos fueron evolucionando hasta convertirse en uno de los mayores exponentes del neoclasicismo.

Uno de los primeros encargos que Carlos III le enconmendó nada más llegar a Madrid fue el sepulcro para su hermanastro Fernando VI y su esposa Bárbara de Braganza, conjunto que solucionó con un lenguaje todavía netamente barroco y con remates escultóricos semejantes a los de la puerta de Alcalá ya que, igualmente, colaboró con Francisco Gutiérrez.

Otro encargo regio fue el del altar mayor para la catedral de Segovia, finalizado ya para 1775 y en el que Sabatini utiliza un lenguaje puramente ya neoclásico destacando la limpieza y simplificación del proyecto de este retablo mayor en el que la escultura, todavía muy deudora de Bernini, quedó muy supeditada a la traza arquitectónica.

Para la consolidación de la fachada y el claustro (desaparecido) de San Francisco el Grande en la capital, la propuesta, aunque heredera de soluciones barrocas romanas (Bernini y Borromini) destaca por la simplificación estructural en plena consonancia con el flamante neoclasicismo. Este mismo planteamiento formal se repite en las trazas para la capilla de Juan de Palafox en la catedral de Burgo de Osma y que concluiría, con modificaciones, su discípulo Juan de Villanueva.

La depuración neoclásica del estilo de Sabatini culminará en la propuesta de 1780 para la reforma del Real Monasterio de San Joaquín y Santa Ana de Valladolid cuya comunidad de monjas cistercienses de San Bernardo solicitó a Carlos III, dado que era un patronato real, una nueva construcción.

La huella de Sabatini se puede percibir en otras edificaciones para el culto como en los conventos de las Comendadoras de Santiago y en el de las Góngoras, ambos en Madrid, donde su intervención se centró en labores rehabilitación y consolidación.

Incluso uno de los edificios destinado al culto más singular que salió de su mano, como fue el convento San Pedro de Alcántara, acabó reconvertido, tras una parcial destrucción de su propia creación para instalar en él un cuartel, el de San Gil o Leganitos. Las soluciones a las que optó cuando lo levantó como convento y las, posteriormente, adoptadas para reconvertirlo en cuartel, apenas varían estéticamente. Únicamente la tipología es lo que individualiza los dos diferentes usos.

 

Sabatini en el Diccionario Biográfico

Sabatini en el

Diccionario Biográfico

En cada letra se alfabetizan -extraídos del Diccionario Biográfico– todos aquellos personajes que tuvieron relación con Sabatini. Pulsando sobre el nombre de cada uno en azul, se accede a sus biografías completas, de las que se han mostrado únicamente las líneas que muestran el vínculo con el maestro.

 

Abarca y Aznar, Silvestre. Lumbier (Navarra), 31.XII.1707 – Medinaceli (Soria), 3.I.1784. Teniente general, ingeniero general del Cuerpo de Ingenieros militares, director de Caminos y Fortificaciones del Reino.

“Es significativo que a su muerte el ingeniero militar Francisco Sabatini, que había sido su subordinado como segundo, solicitase del Rey “el empleo de comandante del Ramo de Fortificaciones, vacante por el fallecimiento de Don Silvestre Abarca, puesto que ya le había sustituido en ausencias y enfermedades”.

Aguilar, Dionisio. ? p. m. s. XVIII – s. m. s. XVIII. Aparejador. Ayudante de furriera de la Real Casa.

“Profesor de Arquitectura en el ramo de la madera en el Palacio Real de Madrid comenzó a trabajar en el año 1747, bajo las órdenes del arquitecto Francisco Sabatini. Realizó varias obras por encargo de dicho arquitecto, entre las que hay que destacar pequeñas obras en las bóvedas del Palacio Real de Madrid así como en la capilla”.

Albo Helguero, Julián. Limpias (Cantabria), 19.II.1771 – ?, p. t. s. XIX. Militar, brigadier del Ejército, procedente de Ingenieros.

“En enero de 1794 se encargó de las obras de defensa de Bellagarde, cayendo prisionero de los franceses. Durante la defensa se le confió la misión de destruir un puente de mampostería bajo fuego enemigo, lo que realizaría con éxito. Por esta acción, junto a las anteriores, se le concedió el ascenso a capitán del Ejército en 1795, según propuesta del entonces ingeniero general, D. Francisco Sabatini”.

Amphoux Bonavia, Bartolomé. Cádiz, 9.VIII.1734 – Almería, 11-16.XI.1819. Brigadier del Ejército e Ingeniero director.

“En 1774, el ingeniero director del ramo de caminos, puentes, arquitectura civil y canales de riego y navegación, Francisco Sabatini, le destinaba a la acequia de Alfaro, donde seguía trabajando al siguiente año, en el que era promovido a teniente coronel de Infantería e ingeniero en segunda”.

Anguiano y Belorado, Ramón de. Granada, 19.V.1743 – Guatemala, 28.V.1822. Brigadier del Ejército e ingeniero director.

“El 6 de agosto de 1770 ascendía a ingeniero extraordinario y teniente, marchando destinado a Madrid, a las órdenes del ingeniero Francisco Sabatini, al que acompañaba a Cádiz en 1777 para realizar el proyecto de la ciudad de San Carlos”.

Ara, Pedro Fernando de. Híjar (Teruel), 1704 – ?, s. m. s. XVIII. Militar, ingeniero en jefe.

“En 1762 era promovido a ingeniero en jefe, continuando con sus trabajos en la provincia de Lérida, y en 1774, integrado en el “Ramo de Caminos”, con Sabatini como director del mismo, era designado por ese último para la construcción del Camino Real de Madrid a Valencia”.

Ardemans, Teodoro. Madrid, 30.VI.1661 – 15.II.1726. Pintor, arquitecto y tratadista.

“En 1734, la idea fue recogida y perfeccionada por el ingeniero José Alonso de Arce y en 1752 volvió a ser retomada por el marqués de la Ensenada y el arquitecto Jaime Bort, aunque sólo consiguió llevarse a cabo gracias a la férrea voluntad política de Carlos III y su arquitecto Francisco Sabatini, que siguió en lo esencial las directrices del proyecto original”.

Arriete y Berrio, Félix. Orán (Argelia), 1741 – Esponella (Gerona), 2.XII.1794. Militar, coronel de Ingenieros e ingeniero en jefe.

“En 1774, estaba destinado en la Academia de Barcelona como profesor, a las órdenes de Sabatini, pero se dispuso que se quedase en Figueras, junto a los también ingenieros Felipe de Paz y Agustín Bueno […]”.

Badarán, Leandro. Logroño, 1738 – ?, p. s. XIX. Ingeniero Director y Brigadier de Ingenieros.

“Ya en Chile, en enero de 1775, firmaba un plano del fuerte de Purén, en la ciudad de Concepción, con el proyecto de otro fuerte, para cruzar los fuegos, proyectando, además, el monasterio de las Trinitarias, y junto a Francisco Sabatini, la catedral de dicha ciudad […]”.

Bayeu y Subías, Francisco.  Zaragoza, 9.III.1734 – Madrid, 4.VIII.1795. Pintor de cámara y director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

“[…] Ese mismo año, tras la muerte de Tiépolo a finales de marzo, el ministro Grimaldi, a sugerencia de Sabatini, eligió a Bayeu y a Maella para decorar la real colegiata de La Granja de San Ildefonso”.

Bernasconi, Antonio. Italia, c. 1710 – Guatemala, 28.X.1785. Arquitecto y arqueólogo. “Colaboró en la política de reformas arquitectónicas de Francisco Sabatini, trabajando en la decoración interior de los Reales Sitios, como los enlosados del palacio de La Granja o del comedor del palacio de Aranjuez.

Destruida la capital del reino de Guatemala por un terremoto en 1773, se planificó una nueva capital, la actual ciudad de Guatemala. Al no aprobar Sabatini los planos de Díez Navarro, envió en 1776 a un discípulo suyo Marcos Ibáñez, al que acompañaba Bernasconi […]”.

Boutelou, Esteban. ?, p. s. XVIII – ú. t. s. XVIII. Jardinero.

“[…] Durante su estancia en París, donde se encuentra estudiando el cultivo de los ananás y comprando árboles y plantas para los Reales Sitios, solicita que sus dos hijos, Pablo y Pedro, sean becados para viajar a Francia y hacerse jardineros. A su regreso, en 1765, colabora con el arquitecto Sabatini en las plantaciones de la Cuesta de San Vicente de Madrid y en la Carretera del Pardo, plantando naranjos, limoneros, cidros, cipreses y olmos […]”.

Caballero y Rigoni, Juan. Porto Longone, isla de Elba (Italia), 23.IV.1713 – Valencia, 21.XI.1791. Teniente general.

“A su muerte, Francisco Sabatini asumió la Comandancia General de Ingenieros, habiendo ostentado hasta entonces únicamente la dirección de obras hidráulicas y arquitectura civil”.

Cancio, Pedro. Valencia, 1756 – ?, 1834. Ebanista, adornista y tapicero.

“[…] Intervino junto con otro ebanista, Pomareda y Álvarez, en las camas, sillerías, colgaduras para la boda del rey Fernando VII adaptadas al estilo etrusco, bajo diseños de los arquitectos Sabatini, Villanueva e Isidro González Velázquez”.

Carlos III. Madrid, 20.I.1716 – 14.XII.1788. Rey de Nápoles y de España.

“ […] Particularmente destacable fue el mejoramiento ur­bano de la Corte (empedrado de las calles, construc­ción de desagües y pozos ciegos, colocación de faro­las), encargado al arquitecto panormitano Francesco Sabattini. Procuró convertir a Madrid, en fin, en la gran capital de la Monarquía española, embellecién­dola con diferentes monumentos y edificios (Museo de Historia Natural, Hospital General, Colegio de Ci­rugía, Observatorio Astronómico, Jardín Botánico). Gozaron las artes industriales, por igual, de su aprecio y protección […]”.

Cervera Vera, Luis. Madrid, 12.II.1914 – 25.VIII.1998. Arquitecto e historiador.

“También fue historiador de la arquitectura y el urbanismo españoles. Pita Andrade (1998) hace una división de su producción bibliográfica en cinco grandes apartados: Felipe II, El Escorial, Herrera y otros arquitectos del entorno; urbanismo; la villa de Lerma y sus duques; monografías sobre varios monumentos arquitectónicos; e importantes noticias sobre arquitectos (Sabatini, Sagredo, Vitrubio, […]”

Clavero y Ciria, Gregorio. ?, s. m. s. XVII – ¿Manila (Filipinas)?, p. s. XVIII. Militar, teniente coronel e ingeniero en Jefe.

“[…] Recibía el Real despacho de ayudante de Ingenieros el 27 de septiembre de 1774, siendo destinado al ramo de caminos, trabajando en Madrid a las órdenes del brigadier Francisco Sabatini […]”.

Coloma y Tilly, María Teresa. Marquesa de Canales (III) La Haya (Holanda), 2.X.1690 – Monasterio de San Joaquín y Santa Ana (Valladolid), 11.XII.1755. Noble, benefactora y monja cisterciense (OCist.) recoleta mística.

“[…] No es posible descender a ofrecer detalles de su vida santa, ni de la cuantiosa fortuna dejada al monasterio, con cuyos fondos pudieron las religiosas hacer frente al nuevo edificio construido en el siglo XVIII bajo la dirección del arquitecto real Francisco Sabatini, quien lo enriqueció con los preciosos cuadros de Goya y Bayeu que hoy es la admiración de quienes visitan el reciente museo. Sólo cabe decir que cuando falleció recibió sepultura dentro del coro de la iglesia”.

Díaz Gamones, José. San Ildefonso (Segovia), p. s. XVIII – ?, s. m. s. XVIII. Arquitecto.

“Junto a ella, la puerta de la Reina, que sirve de entrada triunfal a la calle del mismo nombre, eje básico del sistema viario, manifiesta cuán de cerca seguía Gamones la inspiración de Sabatini —y en concreto la madrileña puerta de San Vicente—.[…]”. 

Durán-Loriga y Salgado, Miguel. La Coruña, 4.XI.1886 – Madrid, 25.V.1950. Arquitecto e historiador de la arquitectura.

“[…] Dio a conocer los proyectos no realizados de Ribera, Juvarra, Sacchetti, Sabatini y Ventura Rodríguez. Con Fernando García Mercadal, ganó el concurso de creación de los jardines de las Caballerizas Reales, hoy llamados de Sabatini. […] En 1928, respetando el concepto original de Sabatini, llevó a cabo la restauración —con un ladrillo cuidadosamente seleccionado— de la fachada de la vieja Aduana […] En 1944 proyectó la ampliación del Ministerio de Hacienda en la calle de Alcalá, buscando que el edificio de Sabatini resaltase entre sus colindantes —Real Academia de San Fernando y ampliación del Ministerio de Hacienda— y además salvando la portada barroca del palacio del marqués de la Torrecilla, incólume cuando el edificio quedó destruido en 1936[…]”. 

Fernández, Miguel. ?, 1726 – Talavera de la Reina (Toledo), 1786. Arquitecto.

“[…] Fuera de la Academia trabajó a las órdenes de Sabatini, siendo, primero, su ayudante delineador y, después, teniente de arquitecto mayor del Real Palacio y más tarde arquitecto de la Casa de Aposento […]”. 

Fernández de Angulo, Francisco. Vitoria (Álava), 31.VIII.1749 – Mahón (Islas Baleares), 17.XII.1790. Ingeniero militar.

“[…] En 1774 se traslada a Andalucía a las órdenes del ingeniero Francisco Sabatini”.

Fernández de Velasco , Bernardino. Duque de Frías (XI), conde de Peñaranda de Bracamonte (VII). Madrid, 27.V.1707 – 27.XII.1771. Caballero de la Orden de Calatrava, sumiller y gentilhombre de Cámara del Rey, Grande de España, escritor, jurisconsulto.

“[…] También participó en las reformas de la iglesia de San Miguel de Peñaranda, mandando reunir informes técnicos para el arreglo del cimborrio, que fueron solicitados a importantes personajes de la época, como Alejandro González Velázquez —teniente director de arquitectura de la Real Academia de San Fernando de Madrid—; Francisco Sabatini —académico de honor de la misma institución—; y Ventura Rodríguez —académico de la insigne Academia de San Lucas de Roma y director en la de San Fernando en Madrid— […]”. 

Fernando VI. Madrid, 23.IX.1713 – Villaviciosa de Odón (Madrid), 10.VIII.1759. Rey de España.

“[…] Mientras, el cadáver de Fernando VI, revestido con traje de lujo, era llevado a Madrid, a las Salesas, junto al cuerpo de la que fue su mujer, a la espera de descansar definitivamente, en 1765, en el bello sepulcro diseñado por Sabatini […]”.

Fontón  Marcelo. Roma (Italia), c. 1735 – 7.VII.1795. Arquitecto.

“[…] A finales de 1763, ya fracasados definitivamente los intentos de Vanvitelli de pasar a España para servir a Carlos III, y consolidada en cambio la posición de su discípulo Sabatini en Madrid como “primer arquitecto”, éste cerró, muy diplomáticamente, el círculo profesional y familiar. En un memorial sin fecha de ese año Sabatini exponía su necesidad de dos ayudantes educados “en el buen gusto de la arquitectura” de su maestro, y proponía, por tanto, al mayor de los hijos de Vanvitelli, Francisco, y al más avezado de sus ayudantes en Caserta, Marcelo Fontón, quien le había de ayudar a poner en limpio todos los diseños del famoso modelo del proyecto realizado por Juvara para el Palacio Real de Madrid, que el Rey había mandado se grabasen […] El Rey encargó a Marcelo Fontón la obra de San Pascual de Aranjuez y, al ocuparse en ella con exclusividad, no le quedó más que un asistente efectivo a Sabatini, quien en 1767 propuso al otro hijo de Vanvitelli, Pedro, para sustituir a su lado a Fontón […]”.

Gazola, Félix. Conde de Esparavara, Conde de Ceretro-Landi, conde de Macinaso. Piacenza (Italia), 21.X.1698 – Madrid, 5.V.1780. Militar, fundador del Real Cuerpo de Artillería de España y del Real Colegio de Artillería de Segovia, teniente general de Artillería en Nápoles, comandante general de Artillería en España, caballero de la Orden de Carlos III.

“[…], combatió junto al Monarca en todas las campañas, conservándose un testimonio gráfico de gran interés histórico, de su participación en la acción de Velletri, en el Palacio Real de Caserta, construido por iniciativa del rey Carlos por el prestigioso arquitecto Luigi Vanvitelli, con la ayuda de su yerno, Francesco Sabatini. […] De hecho, hay algún plano de Sabatini que pone de manifiesto las reformas propuestas para la puesta a punto del edificio […]”.

Giardoni, José. Roma (Italia), m. s. XVIII – ?, 1804. Platero, y broncista de la Real Casa.

“Fue uno de los artistas protegidos por el arquitecto Sabatini frente a los artistas españoles en las obras de la capilla del palacio de Aranjuez, aunque también colaboró en el palacio de San Ildefonso en Segovia […]”.

Grua y Talamanca, Jerónimo de la. Palermo (Italia), s. m. s. XVIII – ?, 1830 post. Diplomático.

“[…] Tras unos años en el Ejército, hasta alcanzar el grado de coronel, aprovechando el apoyo de su hermano y el de su suegro, Sabatini […] Había casado en Madrid en 1795 con Mariana Sabatini y Vanvitelli (Madrid, 1771), hija del teniente general Francisco Sabatini (1721-1797), con la que tuvo un hijo, Antonio Francisco (1797-1868) […]”.

Guilleman, Antonio Adriano. Lille (Francia), s. XVIII – ?, 1792 post. Ingeniero militar.

“[…] Con destino en Madrid desde 1774, al año siguiente fue nombrado director de las obras de la Real Fábrica de Espadas de Toledo, que se debía construir según el proyecto de Francisco Sabatini. […] Siendo coronel e ingeniero en jefe, colaboró, con otro artículo de astronomía, en el Correo de Madrid, permaneciendo en la Corte, a las órdenes de Francisco Sabatini, entonces teniente general […]”.

Gutiérrez de Arribas, Francisco. San Vicente de Arévalo (Ávila), 1724 – Madrid, 13.IX.1782. Escultor.

“[…] repitió en el sepulcro del rey Fernando VI que, bajo los auspicios de Carlos III, proyectara Francisco Sabatini en el crucero de la iglesia del monasterio madrileño de las Salesas Reales […]”.

Gutiérrez Guadra, Miguel. ?, p. m. s. XVIII – Madrid, 1789. Maestro azogador de la Real Fábrica de Cristales. 

“[…] Un informe del arquitecto Francisco Sabatini certificaba el 31 de julio de 1773 que había azogado e instalado sin desgracia alguna desde 1768 tres espejos y lunas sobrepuertas en el gabinete de Maderas Finas del Palacio Nuevo de Madrid, 1768-1769; dos grandes espejos y sobrepuertas en el gabinete de Porcelana del mismo palacio, 1768-1771; tres espejos de extraordinaria altura, con sus copetes, en el dormitorio de Su Majestad también del palacio de Madrid; dos espejos en la pieza de comer del Rey y del príncipe del palacio de El Escorial, 1771, y doce espejos grandes, con sus copetes, en el real salón de audiencias, o salón del trono del Palacio Real de Madrid, 1772-1773 […]”.

Haan Revollo, Ignacio. Alicante, 1750 – Madrid, 5.XI.1810. Arquitecto.

“[…] En 1768 ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, donde fue discípulo de Sabatini”.

Hermosilla y Carvajal, Miguel.  ?, p. m. s. XVIII – ?, p. m. s. XIX. Militar, coronel e ingeniero en jefe.

“También en 1791 fue nombrado director del Canal del Manzanares (28 de enero) y realizó los planos del Hospital General de Madrid, que después construyó Sabatini”.

Hermosilla y Sandoval, José. Llerena (Badajoz), 1703 – Leganés (Madrid), 21.VI.1776. Ingeniero y arquitecto.

“[…] Se empleó como delineante con Sabatini en la obra del Palacio Real de Madrid. […]. Uno de sus proyectos más importantes fue, por encargo de Fernando VI, el nuevo Hospital General de la Corte en la madrileña calle Santa Isabel (actual Museo Reina Sofía). Hermosilla dirigió las obras hasta colmar el primer piso y fue desplazado de la dirección por Sabatini. […]. Junto a Sabatini, Villanueva y Ventura Rodríguez fue uno de los arquitectos más importantes de siglo XVIII […]”

Hermosilla y Vizcairrondo, Miguel de. Barcelona, s. t. s. XVIII – ?, f. s. XVIII. Teniente coronel e ingeniero en segundo.

“[…] Carlos IV llamaba a las tropas del Ejército de guarnición de Madrid para que acudieran a sofocar el incendio, quedando al mando de las mismas, el ingeniero en segundo, teniente coronel Miguel de Hermosilla y Vizcarrondo, del Real Cuerpo de Ingenieros y nombrando expresamente para su dirección a Francisco Sabatini, ‘Director y Comandante del Ramo de Caminos, Puentes, Edificios de Arquitectura Civil, y Canales de Riego y Navegación’[…]”.

Ibáñez, Marcos. Odón (Teruel), c. 1741 – España, 1783 post. Arquitecto.

Estudió en Roma y trabajó con Francisco Sabatini en El Pardo, quien lo propuso en 1776 para ir a Guatemala como arquitecto encargado de las obras reales de la nueva capital, a donde llegó en julio de 1777 […]”.

Imperial Digueri y Trejo, Vicente Ignacio. Orán (Argelia), 28.VI.1745 – Cartagena (Murcia), 1821. Militar, brigadier del Ejército, coronel de Ingenieros, capitán de navío e ingeniero en jefe.

“Por R.O. de 9 de marzo de 1779 se le encargaba la dirección de las obras de la nueva población para la Armada, llamada de San Carlos, siguiendo el proyecto trazado por Francisco Sabatini. […] Cuando en el año 1785 el rey Carlos III ordenó proseguir con la realización de la población de San Carlos, se ordenó a Digueri que abandonara el proyecto de Sabatini, debiendo realizar un proyecto propio que debía contar, entre otros edificios, con… […]”.

Isasi de Isasmendi, Joaquín. ?, p. m. s. XVIII – ?, 1781. Militar, ingeniero ordinario.

Promovido a ingeniero extraordinario el 1 de noviembre de 1774, se le destinaba al Ramo de Caminos, Canales, Puertos y Edificios de Arquitectura Civil (integrado en el Cuerpo de Ingenieros) cuyo director era Sabatini, siendo encargado de diversos trabajos técnicos en el Canal de Castilla.

Lemaur, Carlos. Montmirail, Champaña (Francia), 1721 – Madrid, 25.XI.1785. Ingeniero militar.

“[…]le confirió el teniente general Francisco Sabatini, son ejemplo las hojas de servicio que, con tan sólo unos meses de diferencia firmaron, primero, el 24 de abril de 1777, Francisco Sabatini, ingeniero general del Ramo de Caminos, Puentes, Arquitectura Civil y Canales, y poco después […] Mientras este último lo consideraba de talento regular, inteligencia mediana en la teoría, muy poca inteligencia en la práctica, escasa puntualidad en el servir, valor no conocido y costumbres regulares, Sabatini lo calificaba en los mismos conceptos como, de talento e inteligencia sobresaliente en la teoría, inteligencia en la práctica muy buena, exacto en la puntualidad en el servir, de valor conocido y de buenas costumbres […] y el tercero de Caminos, Puentes, Arquitectura Civil y Canales. Este último quedó al mando de Francisco Sabatini y en él se integró Lemaur, lo que propició el que el 9 de mayo de 1775 consiguiera el tan ansiado ascenso a coronel e ingeniero en jefe […]”.

Lleopart, Mariano. ¿Francia?, s. t. s. XVIII – ?, p. t. s. XIX. Brigadier e ingeniero director.

“[…]  El 4 de octubre de 1796, el informe de Mariano Lleopart fue remitido desde la corte, a indicación de S.M., a Francisco Sabatini, ingeniero director, para que informase sobre el proyecto […]”. 

López de Ulloa, Ignacio. La Coruña, 1756 – ?, 1814 post. Diplomático.

“[…] López de Ulloa había casado al final del año 1803 con María Cecilia Vanvitelli y Starich, señora de honor de la Reina y viuda del ingeniero Francisco Sabatini (1721-1797) […]”. 

Lorenzana, Luis de. Galicia, p. m. s. XVIII – Hispanoamérica, c. 1792. Teniente de navío de la Armada y académico de Bellas Artes.

“[…] De nuevo en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y en el año 1769, fue miembro Lorenzana de la comisión que se habría de encargar de discutir la continuación de las obras de San Francisco el Grande de Madrid, comisión en la que también tomaban parte José de Hermosilla, Miguel Hernández, Ventura Rodríguez y Francesco Sabatini […]”.

Lorenzo y Cáceres, Gonzalo de. Icod de los Vinos (Santa Cruz de Tenerife), 16.X.1769 – Tenerife, 3.II.1840. Coronel de Ingenieros.

“[…] En la capital de España conocería los nuevos postulados de la Aca­demia de San Fernando (responsable de la enseñanza de la arquitectura), los edificios clasicistas de la Ilustración y, sobre todo, las actuaciones de ingenieros militares notables, como Francisco Sabatini y otros, que tanto ayudaron a extender en España los principios de la arquitectura neoclásica».

Lucuce y Ponte, Pedro. Avilés (Asturias), 21.XI.1692 – Barcelona, 20.XI.1779. Ingeniero militar.

“[…] Al mando del primero se colocó a Silvestre Abarca, del tercero a Francisco Sabatini y del de Academias, a Pedro de Lucuce, con el título de ‘Director Comandante de las Academias Militares de Matemáticas de Barcelona, Orán, Ceuta y demás que se ofrezcan’ […]”.

Marchamalo Simón, Manuel de. Humanes (Guadalajara), 14.IX.1748 – 22.IV.1825. Abogado, magistrado, alcalde del Crimen de Barcelona, oidor de Barcelona, regente de la Audiencia de Extremadura, fiscal del Consejo de Órdenes.

“[…] Marchamalo estableció estudio abierto en Madrid y a los treinta años servía como abogado de varios nobles titulados, […] y, también del teniente general Francisco Sabatini […]”.

Martín Cermeño, Juan. Ciudad Rodrigo (Salamanca), 25.VI.1700 – Barcelona, 17.II.1773. Teniente general, ingeniero general y arquitecto.

“La iniciativa no sería aprobada, pero más tarde, la política centralizadora de Carlos III le daría forma en 1774, un año después del fallecimiento de Juan Cermeño y bajo el mando de D. Francisco Sabatini como ‘Director y Comandante del Ramo de Caminos, Puentes, Edificios de Arquitectura Civil, y Canales de Riego y Navegación’[…]”.

Martín Cermeño (o Zermeño) y García de Paredes, Pedro. Melilla, XII.1721 – ?, 23.V.1792. Ingeniero militar.

“[…] haciéndolo además, por orden del propio rey Carlos III, patrocinador de la obra, bajo la dirección de Francisco Sabatini. De todas formas, el interior del edificio sigue más directamente las trazas de Pedro Martín Cermeño, disponiéndose con tres naves con capillas laterales y cabecera con girola, estando resuelta la separación entre las naves por medio de pilares con pilastras corintias acanaladas y una sección de entablamento sobre ellas. Por contra, la fachada tiene una mayor intervención de Sabatini y el arquitecto Josep Prat, resultando más sencilla y menos esbelta que la que había diseñado Martín Cermeño[…]”.

Medina y Moreno, Eustaquio Mateo. Jaén, 20.IX.1741 – 5.IX.1813. Escultor y arquitecto.

“[…] Fue escultor y también arquitecto formado junto a Sabatini, que aportó valores conceptuales, aunque con una base barroca […]”.

Medina de Puerta Vergara, Mateo. Madrid, 24.IX.1761 – 12.I.1806. Arquitecto.

“[…] Después de ser delineante y pensionado por Su Majestad, fue discípulo de Francisco Sabatini en el momento en que se estaban construyendo los cimientos de la capilla del Palacio Real de Madrid […]”.

Minali, Guillermo. Milán (Italia), 1767 – Gerona, 1820. Militar, brigadier de ingenieros.

“De él escribía Sabatini en 1791 “que era muy apto para el cuerpo y especialmente para las obras hidráulicas’ […]”.

Paveto, Cayetano. Génova (Italia), s. t. s. XVIII – ¿La Habana (Cuba)?, 1802. Brigadier e ingeniero director.

“El 1 de noviembre de 1774 era nombrado ingeniero ordinario, con destino en la Secretaría del Ramo de Caminos, de donde pasaba, el 25 del mismo mes a las órdenes del brigadier Francisco Sabatini y con destino en Madrid […]”.

Paz y Solá, Felipe de. Tarrasa (Barcelona), 14.XI.1743 – Barcelona, 6.I.1818. Militar, teniente general e ingeniero director.

“[…] En 1774 estuvo destinado a las órdenes del ingeniero director D. Francisco Sabatini, integrado en el Ramo de Caminos, ya que, a partir de ese año, se dividía el Cuerpo de Ingenieros en tres secciones, el ramo de Academias Militares, el ramo de Fortificaciones del Reino, y el ramo de Caminos, Puentes, Edificios de Arquitectura Civil, y Canales de Riego y Navegación […]”. 

Pérez Caballero, José. Suellacabras (Soria), 20.V.1743 – Madrid, 10.X.1825. Abogado, fiscal general de la Mesta y político bajo los reinados de Carlos III, Carlos IV, Fernando VII y José I.

“[…] con los arquitectos Berete y Sabatini, con el cosmógrafo militar Tadeo López, y con los doctores Virio, Boutelou y Melón González. […] En la construcción del Real Jardín Botánico, Pérez Caballero llevó la coordinación ejecutiva con poderes incluidos los de propuesta a Su Majestad el Rey, junto con Casimiro Gómez Ortega y Francisco Sabatini […]”.

Prat Delorta, Josep. Barcelona, c. 1730 – San Fernando (Cádiz), 22.XII.1789. Arquitecto académico.

“[…] Uno de los ingenieros militares más respetados y codiciados del momento, F. Sabatini, le confió la dirección de las obras de la Nueva Catedral de Lérida, en la que trabajó, al menos, desde 1772 […]”.

Rodríguez Tizón, Ventura. Ciempozuelos (Madrid), 14.VII.1717 – Madrid, 26.VIII.1785. Arquitecto.

“[…] Sin embargo, la llegada de don Carlos dejó, entre abril y junio de 1760, a Sacchetti y a Rodríguez al margen de las obras reales en beneficio del palermitano Francisco Sabatini, nombrado enseguida arquitecto principal de Palacio y Sitios Reales”.

Sacchetti, Giovanni Battista. Turín (Italia), 17.III.1690 – Madrid, 1764. Arquitecto.

“[…] El veredicto fue favorable a la propuesta, pero ello no evitó que se convocara un concurso de maquetas en el que participó F. Sabatini como maestro mayor del Rey. La escalera al fin fue ejecutada siguiendo las ideas de Sabatini que tomó como modelo la construida en el Palacio Real de Caserta”.

Saint-Maxent, Felicitas de. Condesa de Gálvez (I). Luisiana (Estados Unidos), 1758 – Aranjuez (Madrid), 1799. Ilustrada, afrancesada y anfitriona de tertulias literarias y políticas.

“[…] y se hizo célebre como anfitriona de tertulias en las que participaban ilustres literatos y políticos, entre ellos Aranda, Cabarrús, Jovellanos, Moratín, Sabatini o Ignacia Clemente, […]”.

Saliquet, Carlos. Marsella (Francia), 1711 – Barcelona, 1777. Teniente coronel e ingeniero en segundo.

“[…] En 1774 se había dividido el Cuerpo de Ingenieros, bajo la dirección del director de Ingenieros Militares, Francisco Sabatini, en tres secciones: el Ramo de Academias Militares, el Ramo de Fortificaciones del Reino, y el Ramo de Caminos, Puentes, Edificios de Arquitectura Civil y Canales de Riego y Navegación. Saliquet quedó adscrito al ramo de caminos, siguiendo en el mismo destino […]”.

Seigne, Claudio. Francia, p. s. XVIII – La Granja (Segovia), 1764. Maestro soplador.

“Claudio Seigne trabajaba con caña de soplar todo tipo de piezas de vidrio hueco, tanto de servicio de mesa, como de adorno y óptica, entre ellas destacan varias arañas de 12 y 14 luces encargadas y diseñadas, en 1746, por Francisco Sabatini para adornar varias estancias del Palacio Nuevo de Madrid, así como otras arañas más, encargadas en el mismo año para el  enlace de la Sra. Infanta Dña. Luisa”.

Toesca, Joaquín. Roma (Italia), 1.IV.1752 – Santiago de Chile (Chile), 1.VI.1799. Arquitecto.

“[…] y durante quince años, en el estudio de Francisco Sabatini; […]. Nombrado por Sabatini, en 1777, delineador pensionado en la Corte de Madrid, fue empleado en las diversas obras reales, hasta 1780, […]. Ocupando toda la cuadra, proyectó el conjunto del palacio episcopal, sagrario y Catedral, imprimiéndole a ésta un ordenamiento en el que se han apreciado las huellas de su maestro, Sabatini, y más lejos, las de Luigi Vanvitelli[…]”.

Tomás y Fabregat, Ignacio. Cervera (Lérida), 1745 – Granada, 1812. Arquitecto.

“[…] y en la construcción del Hospital de Atocha, a las órdenes de Sabatini […]”. 

Ubón, Ángel Vicente. Valladolid, 1728 – El Burgo de Osma (Soria), 18.VIII.1778. Maestro arquitecto. “[…] En 1774 y por encargo del arquitecto Francisco Sabatini, se dedicó a la extracción de jaspes en las canteras de la villa de Espejón, reservados para adornar el Palacio Real de Madrid […]”.

Ulloa y de la Torre-Guiral, Fernando. ?, c. 1730 – ?, c. 1790. Ingeniero militar, coronel de Ingenieros.

“[…] A finales del verano de 1775, Francisco Sabatini, “Director y Comandante del Ramo (perteneciente al Cuerpo de Ingenieros del Ejército) de Caminos, Puentes, Edificios de Arquitectura Civil, y Canales de Riego y Navegación”, visitaba el canal, quedando satisfecho del desarrollo de las obras […]”.

Urrutia y las Casas, José de. Zalla (Vizcaya), 16.XI.1739 – Madrid, 1.III.1803. Capitán general del Ejército.

“[…] En diciembre, por fallecimiento de Francisco Sabatini, fue nombrado ingeniero general de los Ejércitos, plazas y fronteras. También se le designó consejero nato en el Supremo de la Guerra […]”.

Vanvitelli, Francisco. ¿Nápoles?, p. m. s. XVIII – ¿Barcelona?, p. s. XIX. Arquitecto.

“[…] Hijo del famoso arquitecto […]  fue uno de los más activos colaboradores de su yerno Sabatini en las obras reales. Formado con su padre, era ingeniero delineador en la artillería napolitana hasta que lo llamó a España en 1764 Francisco Sabatini, quien acababa de casarse con Cecilia Vanvitelli.  […] desempeñó siempre un papel importante pero oscuro en las obras que firmaba Sabatini, de quien llegó a ser teniente en 1793 —cuando murió su hermano Pedro—, […]”. Cuando falleció Sabatini, en 1797, el nuevo arquitecto mayor, Villanueva, cesó de inmediato a Francisco Vanvitelli, sustituyéndole por José de la Ballina […]”.

Vel, Juan. Cataluña, 1744 – La Granja de San Ildefonso (Segovia), 28.II.1800. Maestro de vidrio plano de la Real Fábrica de Cristales.

“[…] Nada más fallecer su padre, el arquitecto Francisco Sabatini le encarga en agosto de 1764, un gran número de vidrios planos para cerrar los balcones y las ventanas del Palacio Nuevo de Madrid […] con la misión de atender el encargo de un voluminoso número de espejos de extraordinarias medidas destinados a ornamentar algunas estancias del Palacio Nuevo de Madrid solicitadas de nuevo por Francisco Sabatini […]”.

Villanueva y Collado, Joseph. ?, p. m. s. XVIII – Madrid, 1782. Maestro azogador de la Real Fábrica de Cristales.

“[…] Un informe del arquitecto Francisco Sabatini certificaba el 31 de julio de 1773 que el maestro había azogado e instalado sin desgracia alguna desde el año 1768 tres espejos y lunas sobre-puertas en el Gabinete de Maderas Finas del Palacio Nuevo de Madrid, 1768-69; dos grandes espejos […]”.

Villanueva y de Montes, Juan de. Madrid, 15.IX.1739 – 22.VIII.1811. Arquitecto.

“[…] e inicia una carrera imparable de nombramientos oficiales: teniente director de Arquitectura en la Academia de San Fernando, director de las obras de los Paseos Imperiales de Madrid (1775), teniente de Sabatini en la obra de ampliación del Palacio de El Pardo (1776), arquitecto del príncipe e infantes (1777), […]. Tras el fallecimiento de Francisco Sabatini, el 19 de diciembre de 1797, el siguiente día 22, Villanueva es nombrado por Carlos IV arquitecto principal y director de las obras del Palacio Real de Madrid […]”.

Zayas y Potau, Antonio. Marqués de Zayas (II). Mora (Toledo), 20.X.1766 – 1837. Teniente general, comandante en armas de Toledo.

“[…]  El 6 de agosto de 1795, le fue concedida licencia para contraer matrimonio con Teresa Sabatini y Wambiteli, hija del teniente general de ingenieros Francisco Sabatini […]”-

Sabatini

Para saber más, bibliografía

Para saber más,

bibliografía

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Italia y España: Palacio de El Pardo (1762) Biblioteca Nacional de España, Palacio de Aranjuez (1772) Deutsche Fotothek, Colegiata de San Ildefonso en La Granja (1769) Biblioteca Digital de la Memoria de Madrid, Palacio Real de Madrid (1778) Biblioteca Nacional de España, Casa de Campo (1782) Biblioteca Nacional de España

Madrid villa y Corte: Instrucción para el nuevo Empedrado, y Limpieza de las… Biblioteca Digital de la Comunidad de Madrid, Puerta de Alcalá (1769-1778) Biblioteca Digital de la Memoria de Madrid, Real Jardín Botánico (1774-1781) Biblioteca Nacional de España, Hospital General de Madrid Biblioteca Nacional de España, Real Colegio de Cirugía de San Carlos Biblioteca virtual del Ministerio de Defensa, Real Casa de la Aduana Biblioteca Digital de la Memoria de Madrid, Casa de los Ministros, palacio Grimaldi o palacio Godoy (1776-1782) Biblioteca Digital de la Memoria de Madrid, Palacio de los Consejos o del duque de Uceda Biblioteca Nacional de España, Puerta de San Vicente (1775) Biblioteca digital de la Memoria de Madrid

Ingenieros versus arquitectos: Fábrica de Armas de Toledo  Biblioteca Virtual de Defensa, Cuartel de Reales Guadias Walonas de Leganés Biblioteca Virtual de la Defensa, Defensa de San Juan de Nicaragua Biblioteca Virtual de la Defensa, Defensa de Cavite Archivo General de Simancas, Cuartel de Caballería de San Gil o de Leganitos (1780-1797) Biblioteca Nacional de España, Reales Caballerizas Biblioteca Digital de la Memoria de Madrid

Sabatini y la arquitectura religiosa: Sepulcro de Fernando VI (1760-1761) Biblioteca Nacional de España, Altar mayor para la catedral de Segovia Fototeca del Patrimonio Histórico, San Francisco el Grande (1761-1784) Biblioteca Digital de la Memoria de Madrid, Capilla Juan Palafox en Burgo de Osma Fototeca del Patrimonio Histórico, Real Monasterio de San Joaquín y Santa Ana de Valladolid. Wikimedia Commons/ De Zarateman

Imagenes fin de capítulo: Palacio de Aranjuez Biblioteca Virtual de la Defensa, Fachada Principal del nuevo Colegio de Cirugía Biblioteca Virtual de Defensa, Vista en perspectiva de la Puerta de San Vicente de Madrid Biblioteca Nacional de España, Plano del Anfiteatro del Colegio de cirugía Biblioteca Virtual de Defensa

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