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Ramón de Abadal y de Vinyals

Vic (Barcelona), 1.X.1888 – Barcelona, 17.I.1970. Historiador.

Ramón d’Abadal nació en una familia de hacendados rurales de la comarca de Osona. Después de realizar el bachillerato en Vic, en 1904 superó el curso de ampliación para acceder a la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona, donde conoció y trabó amistad con los miembros más destacados de la llamada “generació de l’Institut”: Ferran Valls Taberner, Pere Bosch Gimpera, Jordi Rubió i Balaguer, Lluís Nicolau d’Olwer, Francesc Martorell i Trabal y Ramon d’Alòs-Moner i de Dou. Paralelamente al ingreso universitario, Abadal se matriculó en los Estudis Universitaris Catalans (EUC), donde recibió la influencia decisiva de Antoni Rubió i Lluch, catedrático de la Universidad de Barcelona y gran especialista en historia de la cultura catalana medieval.

Entre 1905 y 1910, Abadal cursó la carrera de Derecho, a la vez que daba los primeros pasos en la medievalística catalana en los EUC. Desde 1905 se inclinó por el estudio de la Edad Media catalana a partir del análisis histórico-jurídico de las instituciones y los grandes corpus legislativos; se interesó por la obra legislativa de los años de Jaume I y por la obra de Francesc Eiximenis. Fruto de estos primeros pasos científicos fue el premio concedido, en Tarragona en 1909, a Ramon d’Abadal y a Ferran Valls por un estudio sobre la obra legislativa de Jaume I. También en estos primeros años Abadal se dedicó a la arqueología y al arte medieval, sobre todo tras recuperar unos frescos románicos de una pequeña iglesia abandonada en el Pirineo.

En 1910 se trasladó a Madrid para realizar el doctorado. Allí conoció y recibió la influencia de Rafael Ureña y Eduardo de Hinojosa. Años más tarde, Ramon d’Abadal reconoció en ellos, y en Antoni Rubió Lluch, a sus principales maestros. En Madrid definió las grandes líneas de sus trabajos de investigación y estudio, enfocadas en la historia jurídica de las instituciones, lo que supuso el abandono definitivo de otros intereses como la arqueología o el arte medieval. En los dos años de doctorado, Abadal realizó diferentes estudios simultáneos sobre las primeras copias de los preceptos carolingios, sobre la construcción de una administración de justicia en época condal, sobre los fueros de Valencia o sobre las Partidas en Cataluña. En el verano de 1911 prepara su tesis doctoral sobre la aplicación de las Partidas en Cataluña y la tenencia de castillos. Una primera versión de la tesis fue presentada a la Junta de Ampliación de Estudios, con vistas a obtener una pensión de seis meses para estudiar en París. En septiembre de aquel año se le concedió y Abadal marcha a la capital francesa, donde se matriculó en la École des Chartes y en la École des Hautes Études, dos centros absolutamente decisivos para su formación como historiador. Aquí conoce a los grandes especialistas en paleografía, diplomática e historia del imperio carolingio. Con esta experiencia, y la acumulada en Barcelona y Madrid, Abadal se forjó las herramientas necesarias para superar el simple trabajo del paleógrafo y, por el contrario, completar su formación como medievalista, primero en el campo fundamentalmente jurídico e institucional, y, más adelante, ya como un historiador integral de la Edad Media.

A su regreso a Cataluña, en 1912, preparó la edición crítica de los Usatges, con Ferran Valls Taberner, y trabajó sobre la época visigótica, una especie de prólogo a su especialización en la Cataluña carolingia. Entre 1914 y 1939 se abre un largo paréntesis en su trayectoria científica. La dedicación al patrimonio familiar y la vocación política y periodística, obligan a Abadal a frenar el ritmo de sus trabajos historiográficos. Sin embargo, en 1921 mantuvo un encuentro con Josep Calmette, el historiador occitano, que, como reconocería Abadal años más tarde, fue decisivo en su formación de historiador y en sus investigaciones acerca de los orígenes nacionales de Cataluña. También en 1921 se produjo otro hecho definitivo: el Institut d’Estudis Catalans le encarga la edición de todos los preceptos reales para Cataluña anteriores al año 1000; éste es el germen de la obra magna de Ramon d’Abadal: Catalunya Carolíngia, de la que aparecieron cuatro volúmenes en vida del historiador. En estos veinticinco años, Abadal se dedicó poco a la historia: tradujo el texto de Paul Kehr, Das Papstum und das Katalanische Prinzipat (1927-1930); escribió un pequeño trabajo de historia eclesiástica, y ya en plena Guerra Civil y por encargo de Francesc Cambó, redactó un libro político de circunstancias, que no llegó a ser distribuido (y que el mismo Abadal no llegó nunca a incorporar a su bibliografía): Revolución y Tradición (1938).

Tras la Guerra Civil, y forzado por una enfermedad pulmonar a residir en un sanatorio durante más de dos años, Abadal centró su labor, de manera intensiva, en la construcción del gran corpus histórico-diplomático Catalunya Carolíngia, además de investigar a fondo en temáticas paralelas tales como la creación y denominación de la Marca Hispánica, los orígenes familiares y el gobierno de Guifré el Pilós o la crisis religiosa del siglo viii (La batalla del Adopcionismo en la desintegración de la iglesia visigoda, 1949). En 1948 irrumpió en el mundo de la erudición medievalística con una obra renovadora, L’abat Oliba, bisbe de Vic, i la seva època, que puso en evidencia la profundidad de la modernización metodológica y analítica que Abadal estaba impulsando en el campo de la historia medieval catalana. En 1950, con el cambio de década, aparece la primera parte de Els diplomes carolingis a Catalunya, que corresponde al volumen II de su obra magna. Dos años más tarde, se publicó la segunda parte.

En la década de los cincuenta, Ramon d’Abadal se consolida, en el conjunto de la historiografía catalana y en el medievalismo europeo, como el historiador más importante especializado en la Alta Edad Media catalana. Fueron los años de máxima producción historiográfica centrada en los ejes fundamentales de su investigación: la época carolingia y los orígenes históricos de los condados catalanes. En 1955 publicó los dos volúmenes de Els comtats de Pallars i Ribagorça, que representa un esfuerzo notable en el aspecto diplomático y, a la vez, una evolución muy marcada en el tratamiento metodológico. Esta renovación, que implica integrar aspectos diversos (los factores geográficos, históricos, institucionales, etc.) en un único objeto de análisis, tiene su prolongación en otro de sus grandes trabajos de estos años: “Com neix i com creix un gran monestir pirinenc abans de l’any mil: Eixalada-Cuixà” (1956). Dos años más tarde publica una de sus grandes síntesis, trabajo que todavía hoy es fundamental: Els primers comtes catalans (1958). En esta obra, Abadal establece con absoluta precisión y solidez científica los orígenes nacionales de Cataluña, a partir de conceptos como “la marxa a la sobiranía”, el desgajamiento de los condados catalanes de la corona carolingia y los orígenes de las diferentes casas condales catalanas. Aparte de estas grandes obras, Abadal publicó en estos años diferentes trabajos, menores en extensión, pero complementarios. Entre ellos destacan “La expedición de Carlomagno a Zaragoza: el hecho histórico, su carácter y su significación” (1955) o “El paso de Septimania del dominio godo al franco a través de la invasión sarracena, 720-768” (1953). Precisamente, a raíz de su trabajo sobre la expedición de Carlomagno, Abadal trabó una profunda amistad con Ramón Menéndez Pidal, quien sería decisivo en dos episodios de la vida del historiador catalán: su ingreso en la Real Academia de la Historia (1960) y la publicación de Pedro el Ceremonioso y los inicios de la decadencia política de Cataluña (1965, 1972 en catalán), una obra crucial no sólo por el personaje estudiado y su época, sino sobre todo por la declaración de intenciones históricas e historiográficas del prólogo.

Los años sesenta estuvieron marcados por los grandes trabajos de síntesis y la voluntad de construir un modelo historiográfico propio, que diera respuestas a algunas cuestiones fundamentales que Abadal se planteó durante muchos años: básicamente se trataba de determinar, en la medida de lo posible, el papel de las minorías dirigentes en el decurso de la historia de una colectividad y, paralelamente, en el caso de Cataluña, identificar aquellos elementos que explicaban la continuidad histórica de una comunidad integrada en un conjunto mayor, España, pero que, a la vez, había mantenido unos rasgos lingüísticos, culturales o psicológicos, propios y diferenciados.

En este sentido, el campo de investigación y pensamiento de Abadal se fue ampliando y cada vez fue más evidente el interés por la reflexión historiográfica y el trabajo científico como una digna forma de reflexión civil e, incluso, política. El punto de partida fue un pequeño texto, Com Catalunya s’obrí al món mil anys enrera (1960), al que le siguió la colaboración en la obra de Ferran Soldevila Història dels catalans (1963-1966); la ya mencionada Pedro el Ceremonioso […], y Els precedents antics a la història de Catalunya (1967). Pero donde se observa con mayor fuerza esta línea de trabajo fue en la dirección y el prólogo de Moments crucials de la història de Catalunya (1962), una obra en la que pretendía confrontar las visiones historiográficas opuestas (pero, a veces, complementarias) de Jaume Vicens Vives y Ferran Soldevila. Estas inquietudes tuvieron una continuación insospechada en dos trabajos inéditos, finalmente reunidos en una sola versión: Les lliçons de la història y España, Castella, Catalunya: el cas català dins d’Espanya. En estos textos, Abadal escribe un análisis entre histórico y político acerca de la continuidad nacional de Cataluña, sus relaciones con Castilla y su encaje en el proyecto español. Parte de estas reflexiones, sobre todo las de tono más historiográfico, son recogidas de nuevo en el prólogo a la Obra dispersa, de Jaume Vicens Vives (1967). En 1969, un año antes de fallecer, se publica bajo su supervisión una extensa recopilación de sus trabajos, Dels visigots als catalans (1969-1970), en dos volúmenes. Quizás buena parte de su legado como historiador e intelectual de referencia para la Cataluña del siglo XX, pueda sintetizarse en lo que escribió en el prólogo de Els precedents antics […] (1967): “Vicens i Vives retolà una seva visió de la història d’Espanya: Aproximación a […] És tot el que podem intentar, acostar-nos a la veritat. […] El lector ha de prendre el que he escrit en el meu llibre, més com una interpretació que com una afirmació. No sentencio, dic […] i la meva paraula és flotant”.


Obras de ~: Els diplomes carolingis a Catalunya, 2 vols., Barcelona, Institut d’Estudis Catalans, 1926-1950; “Política catalana i història de Catalunya”, en Revisió. A la recerca d’un ordre, 1 (enero 1936); Revolución y tradición, París, s. f. (c. 1938); L’abat Oliba, bisbe de Vic, i la seva època, Barcelona, Aymà, 1948; La batalla del Adopcionismo en la desintegración de la Iglesia visigoda, Barcelona, Real Academia de Buenas Letras, 1949; “Un diplome inconnu de Louis le Pieux pour le comte Oliba de Carcassone”, en Annales du Midi, 61 (1949); “El comte Bernat de Ribagorça i la llegenda de Bernardo del Carpio”, en Estudios dedicados a R. Menéndez Pidal, vol. III, Madrid, 1951; “Origen y proceso de consolidación de la sede ribagorzana de Roda”, en Estudios de Edad Media de la Corona de Aragón, V (1952); “Record de Louis Halphen”, en Butlletí de la Societat Catalana d’Estudis Històrics, I (1952); “Necrologia: Josep Calmette”, en Anuari de l’Institut d’Estudis Catalans, 1953; “Doscientos años de Historia de Cataluña en la Real Academia de Buenas Letras”, en Boletín de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona (BRABL), XXV (1953); “El paso de Septimania del dominio godo al franco a través de la invasión sarraina”, en Cuadernos de Historia de España, XIX (1953); “Tres historias de España”, en Destino, 819-821 (18 y 25 de abril y 5 de mayo de 1953); La Plana de Vic en els segles VIII i IX (717-886), Vic, 1954; “Com neix i com creix un gran monestir pirinenc abans de l’any mil: Eixalada-Cuixà”, en Analecta Montserratensia, VIII (1954-1955); “Els preceptes comtals carolingis per al Pallars”, en BRABL, XXVI (1954-1955); Els comtats de Pallars i Ribagorça, 2 vols., Barcelona, Institut d’Estudis Catalans, 1955; “La expedición de Carlomagno a Zaragoza: el hecho histórico, su carácter y su significación”, en Coloquios Roncesvalles, Zaragoza-Pamplona, 1956; “A propos du legs visigothique en Espagne”, en Coloquio de Spoletto, 1957; “El concepte polític i geogràfic de la locució Marca Hispànica”, en BRABL, XXVII (1957-1958); “La Catalogne sous l’empire de Louis le Pieux”, en Études Roussillonnaises, IV-3 (1954-1955), V-1 (1956), V-2 (1956), VI-1/2 (1957-1958); Els primers comtes catalans, Barcelona, Ed. Vicens Vives, 1958; Com Catalunya s’obrí al món mil anys enrera, Barcelona, R. Dalmau Editor, 1960; Del Reino de Tolosa al Reino de Toledo, Madrid, Real Academia de la Historia, 1960; “Vicens Vives y las generaciones en la historiografía catalana”, en Destino, 1.196 (4 de julio de 1960); “Notes climatològiques del segle xvii”, en Miscel·lània Fontserè, Barcelona, 1961; “La domination carolingienne en Catalogne”, en Revue Historique, CCXXV (abril-junio 1961); “L’esperit de Cluny i les relacions de Catalunya amb Roma i la Itàlia en el segle X”, en Studia Monastica (SM), II-1 (1961); “El renaixement monàstic a Catalunya després de l’expulsió dels sarraïns”, en SM, III-1 (1961); “Introducció”, en Moments crucials de la història de Catalunya, Barcelona, Ed. Vicens Vives, 1962; “Els Concilis de Toledo”, en Homenaje a Johannes Vincke, Madrid, 1962-1965; “L’Alta Edat Mitjana. La Pre-Catalunya”, en Història dels Catalans, vols. I y II, Barcelona, Ariel, 1963-1966; “A propos de la domination de la maison comtale de Barcelone sur le Midi français”, en Annales du Midi, 76-68/69 (1964); “Un gran comte de Barcelona preterit: Guifré-Borrell (897- 911)”, en Cuadernos de Arqueología e Historia de la Ciudad de Barcelona, V (1964); “La institució comtal carolíngia en la Pre-Catalunya del segle IX”, en Anuario de Estudios Medievales, I (1964); “Pedro el Ceremonioso y los inicios de la decadencia política de Cataluña”, en Historia de España, XIV, Ramón Menéndez Pidal, Madrid, 1965; “La família del primer comte barceloní Bera”, en Cuadernos de Arqueología e Historia de la Ciudad. Estudios dedicados a Duran y Sanpere en su LXXX aniversario, X (1967); “Pròleg” a J. Vicens Vives, Obra dispersa, vol. I, Barcelona, Ed. Vicens Vives, 1967; Els precedents antics a la història de Catalunya, Barcelona, Ed. Selecta, 1967; “El dominio carolingio en la marca peninsular hispánica, siglos IX y X”, en Cuadernos de Historia, II (1968); Dels visigots als catalans, 2 vols., Barcelona, Ed. 62, 1969-1970; El domini carolingi a Catalunya, Barcelona, Institut d’Estudis Catalans, 1986; El temps i el corregiment del comte Guifred el Pelós, Sabadell, Ed. Ausa, 1988.

Bibl.: J. M. Font i Rius, “Semblanza de Don Ramón de Abadal i de Vinyals”, en Anuario de Estudios Medievales, vol. 3 (1966); B. Porcel, “Ramon d’Abadal de la història a la política”, en Serra d’Or, 7 (1967); J. Rubió i Balaguer, “El triomf d’Abadal sobre les circumstàncies”, en Serra d’Or, 125 (1970); vv. aa., Ramon d’Abadal i de Vinyals. Commemoració del centenari del seu naixement, Barcelona, Generalitat de Catalunya, 1988; J. M. Font i Rius, “Don Ramon d’Abadal y la Historia del Derecho”, en Historia, Instituciones, Documentos, 14 (1988); F. Vilanova i Vila-Abadal, Ramon d’Abadal: entre la història i la política, Lleida, Pagès editors, 1996; “El lugar historiográfico de Ramón d’Abadal i de Vinyals en el siglo XX catalán”, en R. d’Abadal, L’abat Oliba, bisbe de Vic, i la seva època, Pamplona, Urgoiti editores, 2003.


Biografía escrita por Francesc Vilanova i Vila-Abadal procedente del Diccionario Biográfico Español.

 

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