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Rafael Torres Campos

Almería, 24.IV.1853 – París (Francia), 26.X.1904. Geógrafo, introductor en España de la geografía moderna y sus métodos de enseñanza.

Cursó los estudios de primera y segunda enseñanza en su ciudad natal, finalizados los cuales se trasladó a Madrid, con dieciséis años, siguiendo los pasos de su hermano Manuel, para cursar la carrera de Derecho en la Universidad Central. Coincidió su llegada a la capital con momentos de intensa agitación política y cultural que llevarán a la Revolución de 1868, con la consiguiente caída del trono y exilio de la familia real, y la posterior proclamación de la Primera República.

Sin duda, estos acontecimientos le hacen tomar plena conciencia de los problemas por los que atraviesa el país y marcan el alcance de su talante reformista. En la universidad toma contacto con el ideario krausista, que en esos momentos ejerce una notable influencia como inspirador de algunos de los postulados perseguidos en el cambio político. El “racionalismo armónico” de cuño idealista del krausismo español propugnaba una reforma moral de la sociedad, en su búsqueda del “ideal humano”, mediante una renovación pedagógica que, matizada por los nuevos aires positivistas, impregnará el quehacer de Torres Campos desde entonces. Dos de sus profesores de la Facultad de Derecho materializan esta influencia en sus ideas y en sus actividades. Por una parte, Fernando de Castro, rector de la Universidad Central y fundador de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, a cuyas propuestas se suma Torres Campos. Por otra, Francisco Giner de los Ríos, al que seguirá en su proyecto de Institución Libre de Enseñanza (ILE) al ser expulsado Giner de su cátedra de Derecho en 1875 por sus discrepancias con la política universitaria del Gobierno.

Las múltiples amenazas por las que pasa el régimen republicano, con el que se identifica Torres Campos, imponen la necesidad de un servicio militar forzoso que le obligan, en 1873, a abandonar la universidad cuando ya era profesor sustituto en la cátedra de Instrumentos Públicos y Actuaciones Judiciales. Atendiendo a la “llamada de Castelar” y siguiendo los consejos de Giner, lo hará en el recién creado Cuerpo de la Administración Militar, para cuyo acceso se convocan oposiciones entre los jóvenes universitarios, en las que obtiene el número uno. En la Academia de Administración Militar, tras un período corto de formación, se le encomiendan las clases de Geografía, para cuya preparación recurre al libro de José Gómez de Arteche Geografía Histórico-Militar de España, donde encontrará una vía propia donde encauzar sus reflexiones vitales y sus afanes regeneracionistas: “Las excelencias de esta obra, la manera sobria y castiza como se describen en ella los accidentes y las particularidades del suelo patrio, la razonada apreciación del influjo del medio natural en los hechos humanos que ofrece, y el desarrollo y la originalidad de las consideraciones histórico- militares que contiene, cautivaron mi espíritu y me llevaron a hacer de la Geografía, así entendida, el predilecto estudio” (Torres Campos, 1895: III).

Su estancia en la Administración Militar coincide con la fundación de la Sociedad Geográfica de Madrid (SGM) y la ILE, ambas en 1876, a las que se incorpora y en las que vuelca gran parte de su actividad. En la ILE asume la secretaría del centro, mientras cursa el doctorado de Derecho y el preparatorio de Medicina, mientras desarrolla una intensa labor docente, especialmente significativa en la organización de una de las actividades más características del quehacer educativo institucionista: la realización desde 1880 de paseos, excursiones, viajes escolares y colonias de vacaciones, “utilizándolas más que cualquier escuela europea”, como señalaría The Times en 1884. El viaje de Torres Campos a la Exposición Universal de París de 1878 le sirvió, en este sentido, para acopiar ideas y materiales de enseñanza, tales como las cajas de ahorro escolares, con las que se hicieron posibles los viajes y las excursiones de los niños menos favorecidos.

Sin duda, el contacto con el geógrafo Emile Lavasseur acrecentó en Torres Campos el papel concedido a la geografía como conocimiento formador y regenerador, pues no hay que olvidar que a Lavasseur se debe la radical reforma de su enseñanza en Francia, tras generalizarse la idea de que fue el conocimiento del territorio y la interpretación de los mapas lo que propició la victoria prusiana en la guerra de 1870-1871. Este acontecimiento significó la ruptura del equilibrio de fuerzas en Europa y el fin del statu quo existente, propiciando un proceso de expansionismo territorial que dio a la geografía un protagonismo educativo, político y económico de primer orden. Desde 1882, Torres Campos llevará su actividad docente a la Escuela Normal Central de Maestras, a la que accede por oposición.

Pero si en la ILE la geografía propugnada por Torres Campos se convierte en el centro del proceso educativo, tanto por situarse entre los conocimientos naturales y sociales, como por los efectos que en la educación física y psicológica, ética y estética se producen mediante paseos, excursiones y viajes escolares, la actividad geográfica realizadaza en la SGM, de la que es elegido secretario adjunto en 1879, servirá como correlato para lograr sacar al país de la sentida decadencia, orientándolo en la consecución de una política económica y de una política exterior acorde con los importantes cambios que se están produciendo en el concierto internacional, cambios puestos de manifiesto en el nuevo orden internacional diseñado en la conferencia de Berlín de 1884. En distintos escritos y exposiciones Torres Campos plantea la necesidad de acercar la geografía a los problemas políticos, sociales y comerciales del país, haciendo especial hincapié en las cuestiones coloniales. En este sentido, junto a Joaquín Costa, Gonzalo de Reparaz y Francisco Coello, pone en marcha, en noviembre de 1883, el primer Congreso de Geografía Colonial y Mercantil y la posterior fundación de la Sociedad de Africanistas y Colonialistas que, un año después, se convierte en Sociedad de Geografía Comercial, donde asume las tareas de redactor de su revista.

En calidad de secretario de la SGM asistirá a diversos Congresos Internacionales de Geografía (los celebrados en París, en 1889, Berna, 1891, y Londres, 1895), donde entra en contacto con las ideas de la moderna geografía europea, de cuyos postulados se le considera uno de sus principales introductores en España. Son especialmente significativos, en este sentido, sus contactos con el iniciador de la escuela regional francesa, Paul Vidal de la Blache, con quien elabora diversos materiales pedagógicos y, lo que es más importante, las recensiones y comentarios que realiza a los escritos geográficos o geológicos de Ritter, Peschel, Suppan, Suess, Penk, Vogel, Hilmy, Reclus, Drapeyron, Brunhes, Margerie, entre otros.

Su prestigio como geógrafo le llevó a ocupar la primera cátedra de Geografía creada en el Ateneo de Madrid en 1895, donde desarrolla un conjunto de lecciones sobre “Los Pueblos de Asia” que desgranan sus opiniones antropogeográficas, mediante el análisis de influencia del medio físico en la vida del hombre, “con un sentido histórico y positivo, partiendo de hechos observados, y apreciar también el trabajo del mismo como agente modificador del planeta” (Torres Campos, 1904). Las preocupaciones filosóficas del krausismo sobre el hombre, la naturaleza y la humanidad subyacen y se articulan en sus ideas geográficas, teniendo siempre como eje vertebrador su idea de la comunicación (hombre-hombre, hombre-naturaleza, raza-medio físico, nación-humanidad).

Torres Campos contrajo matrimonio en 1885 con Vitorina Balbás y González de Linares, con la que tuvo varios hijos, entre los que cabe destacar al arquitecto y arqueólogo Leopoldo Torres Balbás. El 10 de abril de ese mismo año, es elegido académico correspondiente de la Real Academia de la Historia tras el hallazgo, mientras realizaba una excursión con los alumnos de la ILE, de la iglesia de Santa María de Lebeña. En 1898 es propuesto por Coello, Fernández Duro, Riaño y Gómez de Arteche para la medalla número 35 y su elección como académico de número se produce en Junta de 21 de enero de 1898, cargo que por motivos de salud no ocupará hasta el 22 de diciembre de 1901.


Obras de ~: “El movimiento literario en el extranjero: ‘Dora’, comedia-drama de V. Sardon–‘El libro del teatro’ en Inglaterra, por M. Dutton Cook”, en Revista Europea (RE), t. IX, n.º 154 (1877), págs. 153-157; “El movimiento científico-literario en Francia. Tres nuevas revistas: Filología, Geografía y Literatura popular”, en RE, t. IX, n.º 160 (1877), págs. 347-348; “La porcelana en la Exposición de París”, en Boletín de la Institución Libre de Enseñanza (BILE), t. II (1878), págs. 139-140; “El presupuesto de Instrucción pública en Francia”, en BILE, t. II (1878), págs. 180- 181; “El Congreso penitenciario de Estocolmo”, en BILE, t. III (1879), págs. 9-10; “Una Escuela modelo”, en BILE, t. III (1879), págs. 35-36; “Reseña de las tareas y estado de la Sociedad Geográfica de Madrid”, en Boletín de la Sociedad Geográfica de Madrid (BSGM), VII (1879), págs. 273-276; t. XII (1882), págs. 7-11; t. XIII (1882), págs. 313-316; t. XIV (1883), págs. 321-326; t. XVI (1884), págs. 297-303; t. XVIII (1885), págs. 273-284; t. XXI (1886), págs. 289-296; t. XXIV (1888), págs. 314-322; t. XXVI (1889), págs. 306-321; t. XXVIII (1890), págs. 291-295; t. XXXIII (1892), págs. 151- 156; t. XXXV (1893), págs. 310-316; t. XXXVI (1894), págs. 466-473; t. XXXVII (1895), págs. 468-472; “Una escuela en Italia”, en BILE, t. IV (1880), págs. 1-2; con F. Quiroga, “La Caja escolar de la Institución”, en BILE, t. IV (1880), págs. 33-34; “La cueva de Altamira”, en BILE, t. IV (1880), págs. 161-163; “El discurso del Sr. Silvela”, en BILE, t. IV (1880), págs. 169-170; “La enseñanza secundaria de las mujeres”, en BILE, t. V (1881), págs. 17-20; “La Minerva Varvakeion”, en BILE, t. V (1881), págs. 28-29; “La instrucción cívica”, en BILE, t. V (1881), págs. 38-39; “Reuniones pedagógicas en París”, en BILE, t. V (1881), págs. 68-70; La contratación en el ramo de la guerra. Tratado elemental de Derecho civil y mercantil en sus relaciones con el administrativo, Madrid, Aurelio J. Aleria, 1881; “Conferencia sobre viajes escolares”, en BSGM, t. XIII (1882), págs. 278-305 y 350-372 (ed. como folleto, Madrid, Imprenta de Fortanet, 1882); “El Canal de Kraw”, en BILE, t. VI (1882), pág. 73; “Sobre un posible comercio con Japón”, en BILE, t. VI (1882), págs. 73-74; “Canal interoceánico de Panamá”, en BILE, t. VI (1882), pág. 74; “Restos de un continente oceánico”, en BILE, t. VI (1882), págs. 74-75; “Etnografía asiática”, en BILE, t. VI (1882), pág. 75; “Las escuelas y los museos de artes industriales”, en BILE, t. VI (1882), págs. 81-82; “Jeroglíficos mejicanos”, en BILE, t. VI, pág. 108; “El mar interior en Argelia”, en BILE, t. VI (1882), págs. 174-176; “Un nuevo problema pedagógico: higiene del oído en las escuelas”, en BILE, t. VII (1883), págs. 62-63; “Escuelas de Economía doméstica”, en BILE, t. VII (1883), págs. 158-159; “La enseñanza de la Geografía por el método gráfico”, en BILE, t. VII (1883), págs. 283-285; con M. Ruiz de Quevedo, La mujer en el Servicio de Correos y Telégrafos, Madrid, Imprenta del Colegio de Sordomudos y Ciegos, 1883; “La beneficencia marina”, en BILE, t. VIII (1884), págs. 21-22; La reforma en la enseñanza de la mujer y la reorganización de la Escuela Normal Central de Maestras, Madrid, Establecimiento Tipográfico de “El Correo”, 1884 (Revista de España, t. XCIX, 1884); “La cuestión de los ríos africanos y la conferencia de Berlín”, en BSGM, t. XVIII (1885), págs. 107-134 y 193-223; con J. Costa, “La Geografía y el comercio”, en Revista de Geografía Comercial (RGC), t. I (1885- 1886), págs. 1-3; “El comercio y la marina mercante de España en el Río de la Plata”, en RGC, t. I (1885-1886), págs. 5-6; “Alumbrado de las costas”, en RGC, t. I (1885-1886), pág. 21; “‘Les possessions espagnoles du Golfe de Guinée’ y ‘Alemania en África’, por Luis Sorella”, en RGC, t. I (1885-1886), pág. 36; “‘Liberia. Apuntes históricos, geográficos y estadísticos’, por D. Ricardo Monner Sans”, en RGC, t. I (1885-1886), pág. 36; “La frontera argelino-marroquí: declaraciones del ‘Journal des Débats’”, en RGC, t. I (1885-1886), págs. 42-43; “Gobierno de las islas Carolinas y Palaos”, en RGC, t. I (1885-1886), pág. 44; “Noticias de Filipinas”, en RGC, t. I (1885-1886), pág. 44; “‘El porvenir de España en el Sáhara’, conferencia de D. José Ricart Giralt”, en RGC, t. I (1885-1886), pág. 48; “Los españoles en Argelia”, en RGC, t. I (1885-1886), págs. 52-53; “Artículos de importación en la República Argentina”, en RGC, t. I (1885-1886), pág. 75-76; “Cuba. El ferrocarril central”, en RGC, t. I (1885-1886), págs. 76-77; “Puerto Rico. Ferrocarril de circunvalación”, en RGC, t. I (1885-1886), pág. 77; “La isla de Mona y Monito. Explotación del guano”, en RGC, t. I (1885-1886), pág. 77; “Descripción geográfico-económica de Chile”, en RGC, t. I (1885- 1886), págs. 88-89; “Necesidad de un nuevo arsenal en Filipinas”, en RGC, t. I (1885-1886), págs. 94-95; “Las fortificaciones del Estrecho”, en RGC, t. I (1885-1886), pág. 95; “Las nuevas adquisiciones de los Estados europeos”, en BILE, t. IX (1885), págs. 85- 87; La iglesia de Santa María de Lebeña, Madrid, Establecimiento Tipográfico de Fortanet, 1885; “Cámaras españolas de comercio en el extranjero. Memorias consulares. Líneas de vapores subvencionadas”, en RGC, t. II (1886-1887), págs. 91-94; “Temas y conclusiones de Geografía comercial en el Congreso Nacional Mercantil”, en RGC, t. I (1885-1886), págs. 331-333; “Las nuevas instituciones mercantiles”, en BILE, t. X (1886), págs. 241-246; “Huesca y Monte Aragón”, en BILE, t. XII (1888), págs. 92-96; “Un viaje al Pirineo”, en BSGM, t. XXVI (1889), págs. 7-49; “La campaña contra la esclavitud y los deberes de España en África”, en BSGM, t. XXVI (1889), págs. 271-305; “La esclavitud en Marruecos”, en RGC, t. III (1888-1889), págs. 253-256; La enseñanza de la Geografía por el método gráfico. Cartas mudas de España en tela y cartón apizarrados, París, 1889; “El Congreso y la Exposición de Geografía de París en 1889”, en BSGM, t. XXIX (1890), págs. 7-49; “Portugal e Inglaterra en África austral”, en BSGM, t. XXIX (1890), págs. 333-378; “La emigración: sus ventajas: manera de organizarla”, en RGC, t. IV (1890-1893), pág. 19-24 (reproid. en “El Congreso y la Exposición de Geografía de París en 1889”, 1890a); “El reparto de África según los últimos tratados”, en BSGM, t. XXXI (1891), págs. 300-350; “La política de expansión colonial”, en RGC, t. IV (1891), págs. 146-149; “Los problemas del Mediterráneo”, en BSGM, t. XX-XII (1892), págs. 71- 105; “El meridiano inicial y la hora universal en el Congreso de Geografía de Berna”, en BILE, t. XVI (1892), págs. 55-59; “La enseñanza superior de la Geografía”, en BILE, t. XVI (1892), págs. 321-324; España en California y en el Noroeste de América, conferencia en el Ateneo madrileño con motivo del IV Centenario del Descubrimiento de América, Madrid, Establecimiento Tipográfico “Sucesores de Ribadeneyra”, 1892; “El Congreso y Exposición de Geografía de Berna”, en BSGM, t. XXXV (1893), págs. 150-200 y 225-240; “El problema rifeño”, en RGC, t. IV (1893), págs. 489-491; “Las fuerzas navales europeas”, en RGC, t. IV (1893), págs. 508-509; “Las profesiones de la mujer”, ponencia presentada al Congreso Pedagógico Hispano-Portugués- Americano, en BILE, t. XVII (1893), págs. 33-39, 65-71 y 85-90 (Madrid, Establecimiento Tipográfico de Fortanet, 1893); “Ortografía geográfica”, en BILE, t. XVII (1893), págs. 250-252; “La enseñanza y el material de la Geografía en la Exposición de Berna”, en BILE, t. XVII (1893), págs. 293-297 y 327-334; “La emigración a América”, en Actas del Congreso Geográfico Hispano- Portugués-Americano de 1892, Madrid, Imprenta del Memorial de Ingenieros, t. I (1893), págs. 301-312; La Administración Militar suiza en las maniobras militares de 1891, Madrid, Imprenta del Cuerpo Administrativo del Ejército, 1893; “Discurso en memoria y elogio de D. José Valero y Belenguer”, en BSGM, t. XXXVI (1894), págs. 44-53; “Sáhara occidental. Contra el proyecto de abandono de Río de Oro”, en RGC, t. V, pág. 101-107 [reprod. en el BSGM, t. XXXVI (1894), págs. 353-370]; “La cuestión de Melilla”, BSGM, t. XXXVI, pág. 7-42 [reprod. en RGC, t. V (1894), págs. 39-53]; con P. Vidal de la Blache, Colección de mapas murales (España física y agrícola-España política, industrial y mercantil-Europa física-Europa política-Asia física-Asia política- América física-América del Norte política-América del Sur política- Oceanía-Mapa físico de los Estados Unidos Mexicanos-Mapa político de los Estados Unidos Mexicanos-Planisferio escrito-Planisferio mudo), París, Colin, 1894; “Bibliografía: el terreno, los hombres y las armas en la guerra por D. Ángel Rodríguez de Quijano y Arroquia”, en BSGM, t. XXXVII (1895), págs. 427-438; “Nuestros ríos”, en BSGM, t. XXXVII (1895), págs. 7-32 y 81- 140 [publicado igualmente en el BILE, t. XVIII (1894), págs. 310-317 y 376-381; t. XIX (1895), págs. 49-52, 88-93, 120-128 y 186-188 y t. XX (1896), págs. 179-188]; “La campaña contra la esclavitud y los deberes de España en África”, “El Congreso y la Exposición de Geografía de París en 1889”, “Portugal e Inglaterra en el África Austral”, “El reparto de África según los últimos tratados”, “Los problemas del Mediterráneo”, “El Congreso y la Exposición de Geografía de Berna”, “La cuestión de Melilla”, “Nuestros ríos”, “Recuerdos de la montaña” y “Un viaje al Pirineo”, en Estudios geográficos, pról. de F. Coello, Madrid, Establecimiento Tipográfico de Fortanet, 1895, págs. 1-36, 37-78, 79- 124, 125-177, 178-212, 213-278, 279-330, 331-416, 417-432, 433-469, respectivamente; “San Vicente de la Barquera”, en BILE, t. XX (1896), págs. 284-288 y 345-348; “Relieve de superficie convexa con alturas proporcionales, de C. Pomba”, en BILE, t. XX (1896), págs. 296-298; La Geografía en 1895. Memoria sobre el VI Congreso Internacional de Ciencias Geográficas celebrado en Londres, Madrid, Establecimiento Tipográfico de Fortanet, 1896- 1897 (col. Geográfica, 6) [anexo al BSGM, t. XXXVIII (1896) y XXXIX (1897)]; “La Geografía en 1896. Memoria sobre el progreso de los trabajos geográficos, leída en la Junta general de la Sociedad Geográfica de Madrid el 15 de diciembre de l896 por su Secretario general”, en BSGM, t. XXXIX (1897), págs. 81-130 (publicado como separata en Madrid, Imprenta del Cuerpo Administrativo del Ejercito, 1897); La Geografía en 1897. Primer semestre, memoria sobre el progreso de los trabajos geográficos, leída en la Junta general de la Sociedad Geográfica de Madrid el día 15 de junio de 1897 por su secretario general, Madrid, Establecimiento Tipográfico de Fortanet, 1897, (col. Geográfica, 8) [anexo al BSGM, t. XXXIX (1897)]; “Estado presente de los estudios sobre oceanografía”, en BILE, t. XXI (1897), págs. 157-160 y 182- 188; La Geografía en 1897. Segundo semestre, memoria sobre el progreso de los trabajos geográficos, leída en la Junta general de la Sociedad Geográfica de Madrid el día 29 de marzo de 1898 por su secretario general, Madrid, Establecimiento Tipográfico de Fortanet, 1898 (col. Geográfica, 12) [anexo al BSGM, t. XL (1898)]; “Coello en las Sociedades geográficas españolas”, en Velada en memoria de D. Francisco Coello y Quesada. Madrid, Establecimiento Tipográfico de Fortanet, 1898, págs. 33-42 (col. Geográfica, 13) [anexo al BSGM, t. XL (1898)]; “El vulcanismo y la sismología”, en BILE, t. XXX (1906), págs. 18-31; [opinión de ~ en] “Sobre los medios de propagar la enseñanza de la Geografía”, en BSGM, t. IV, 1878, pág. 351; “Debate sobre la división territorial de España”, en BSGM, t. XI, 1881, págs. 87-89; “La emigración española a Filipinas”, en BSGM, t. XXVII, 1889, págs. 196 y 206; “Reformas en la enseñanza de la Geografía”, en BSGM, t. XXXII, 1892, pág. 385; “Debate sobre el régimen político y administrativo en la Guinea española”, en Revista de Geografía Colonial y Mercantil, t. I, 1899, págs. 356 y 359 “La enseñanza de la Geografía en el Congreso de Londres”, en BILE, t. XXII (1898), págs. 129-143, 161-169 y 225-229; Carácter de la conquista y colonización de las Islas Canarias, discurso leído con motivo de su recepción pública en la Real Academia de la Historia, y contestación de Cesáreo Fernández Duro, Madrid, Imprenta del Depósito de la Guerra, 1901; “La Geografía en 1900, memoria sobre el progreso de los trabajos geográficos, leída en la Junta general de la Real Sociedad Geográfica el 18 de junio de 1901 por su Secretario general”, en Boletín de la Real Sociedad Geográfica (BRSG), t. XLIV (1902), págs. 424-481 (publicado como separata en Madrid, Imprenta y Litografía del Depósito de la Guerra, 1903); “La Geografía en 1901. Memoria sobre el progreso de los trabajos geográficos, leída en la Junta general de la Real Sociedad Geográfica el 1 de julio de 1902”, en BRSG, t. XLIV (1902), págs. 517-632 (publicado como separata en Madrid, Imprenta del Cuerpo de Artillería, 1903); “La Geografía en 1902 y 1903, memoria sobre el progreso de los trabajos geográficos, leída en la Junta general de la Real Sociedad Geográfica el 14 de junio de 1904 por su secretario general”, en BRSG, t. XLVII (1905), págs. 204-306 (publicado como separata en Madrid, Imprenta del Cuerpo de Artillería, 1904); “Los pueblos de Asia”, en BILE, XXVIII (1904), págs. 25-32 y 80-86; “Revista de Geografía: Bibliografía y Cartografía”, en BILE, t. XXIX (1905), págs. 340-350.

Fuentes y bibl.: Real Academia de la Historia (Madrid), Archivo con cartas y comunicaciones de Torres Campos; Ministerio de Educación y Ciencia (Madrid), Hoja de servicios y expediente personal del autor, leg. 4457.

A. Selá y Sampil, “Un geógrafo español. Rafael Torres Campos”, en La España Moderna, vol. 14, n.º 158 (1902), págs. 111-115; VV. AA., Velada necrológica en honra y memoria de Rafael Torres Campos, Madrid, Centro del Ejército y de la Armada, 1904; F. Giner de los Ríos, “Rafael Torres Campos. Nota necrológica”, en BILE, t. XXVIII (1904), separata [perdida] (en Ensayos y cartas, México, Fondo de Cultura Económica, 1965, págs. 163-164); VV. AA., “Nota necrológica. Rafael Torres Campos”, en BILE, t. XXVIII, n.º 537 (1904), págs. 353-367; VV. AA., “Reunión extraordinaria y sesión pública celebrada el día 31 de enero de 1905 en honra y memoria del Sr. D. Rafael Torres Campos, Secretario General que fue de la Sociedad”, en BRSG, t. XLVII (1905), págs. 177-203 y 361-371; N. Ortega Cantero, “Conocimiento geográfico y actitud viajera en la Institución Libre de Enseñanza”, en VV. AA., “Turismo y Cultura. Homenaje a La Institución Libre de Enseñanza”, Estudios Turísticos (Madrid), 83 (1984), págs. 69-84; J. A. Rodríguez Esteban, Rafael Torres Campos (1853-1904). Geografía y educación a finales del siglo xix, memoria de licenciatura, Madrid, Universidad Autónoma, 1987 (inéd.); “Rafael Torres Campos (1853-1904). Geografía educadora y educación geográfica”, en Ería (Oviedo), 13 (1988), págs. 131-148; “Rafael Torres Campos y el excursionismo geográfico”, en BRSG, t. CXXVI-CXXVII (1990-1991), págs. 223-283.


Biografía escrita por José Antonio Rodríguez Esteban procedente del Diccionario Biográfico Español.

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