Biografía escrita por María José Báguena Cervellera. // 


José Monserrat y Riutort. Médico, químico.

Valencia, 28.VI.1814 ‒ 28.VIII.1881.

Nacido en el seno de una familia acomodada, fue el menor de nueve hermanos. Huérfano de padre a los dos años, su hermano mayor, Rafael, médico de profesión, ejerció como cabeza de familia e influyó en su futura vocación hacia la Medicina.

Tras cursar las carreras de Cirugía y Medicina, independientes en esa época, alcanzó el grado de bachiller en Medicina en 1838, completando su formación en París. Interesado asimismo por las ciencias físico-químicas, ocupó ese mismo año el cargo de preparador y sustituto de la Cátedra de Química del Conservatorio de Artes de Valencia. Su titular, Ventura Mugártegui, le puso en contacto con el químico francés Jean-Baptiste-André-Dumas, con quien mantuvo una estrecha relación.

En 1840, colaboró en la fundación del Instituto Médico Valenciano. Ese mismo año, junto a su compañero de estudios José Gil, presentó un daguerrotipo con una vista de la ciudad de Valencia en la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Reconstruyeron el aparato y el método de Jacques Daguerre con tan sólo la lectura de su Memoria publicada en París, siendo de los primeros en España en aplicar la fotografía con fines científicos.

Monserrat y Gil colaboraron también en la instalación de una fábrica de sosa destinada a las fábricas de papel de Villagordo del Júcar. Como consecuencia de esta actividad, Gil se vio aquejado de una enfermedad pulmonar que acabó con su vida, mientras su socio contrajo una afección ocular que tardó en curar. Se dedicó posteriormente a la purificación de arsénico, el cual también le produjo una intoxicación de la que no se recuperó hasta dos años después.

Entre 1844 y 1853, ocupó de forma interina la Cátedra de Ventura Mugártegui y fue profesor interino de Química General en la Universidad de Valencia durante los cursos de 1845 a 1847, año en el que obtuvo el título de licenciado en Medicina, el de doctor en Ciencias Físico-químicas y en el que ganó las oposiciones a la Cátedra de Química General de Valencia, la cual desempeñó hasta su muerte. Durante sus años como catedrático, reformó y ordenó el laboratorio químico de la Universidad. Se encargó asimismo de la enseñanza de la Química Aplicada a las Artes en la recién creada Escuela Industrial y de Análisis Químico en la Facultad de Medicina.

En 1860, fue nombrado miembro de la Comisión Científica encargada de estudiar en España el eclipse de sol previsto para el 18 de julio en el Desierto de las Palmas (Castellón), que fue observado por numerosas comisiones científicas extranjeras llegadas al efecto. Monserrat realizó cinco fotografías del eclipse que confirmaron el origen solar de las protuberancias que se veían en el borde de la luna durante el fenómeno. Este descubrimiento fue atribuido con el tiempo al prestigioso astrónomo Angelo Secchi, miembro de la delegación italiana.

En agosto de 1860, fue nombrado decano de la Facultad de Ciencias de Valencia. Durante los siguientes años, se dedicó fundamentalmente a la química, sobre todo industrial, resaltando la necesidad de instalar en Valencia una fábrica de ácido sulfúrico y de mejorar la industria azulejera con la introducción de los últimos avances químicos. Su actividad médica, aunque menor, se centró en el estudio del metabolismo de las proteínas, que plasmó en una de sus escasas publicaciones, un discurso original dado en 1862 en la Real Academia de Medicina de Valencia, institución a la que pertenecía desde 1859. También a la ciencia médica aplicó sus conocimientos meteorológicos, reflejados en un estudio comparativo entre la mortalidad del cólera y la situación meteorológica realizado durante la epidemia que asoló la capital valenciana en 1865. Desde ese año hasta 1872, fue director de la estación meteorológica de Valencia.

En 1870, fue designado de nuevo para formar parte de una comisión científica que se desplazó a Estepona con el fin de fotografiar otro eclipse solar: el del 22 de diciembre. Ese mismo año, se encargó de fabricar ácido fénico para combatir la epidemia de fiebre amarilla en curso; por entonces, se ocupaba también de elaborar el cloroformo que utilizaban los cirujanos valencianos como anestésico y el hipoclorito que se administraba como antiséptico. En 1874, fue nombrado rector de la Universidad valenciana, cargo que ocupó hasta 1880. En este año, el Ayuntamiento de Valencia creó el laboratorio químico municipal a instancias, entre otros, de Monserrat, preocupado por el control de la adulteración de los alimentos.

Durante su mandato como rector, reformó el Jardín Botánico y el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad, que llegó a contar, sólo en la sección de aves, con mil novecientas piezas; reunió en la Facultad de Ciencias la Sección de Exactas y las Escuelas de Veterinaria y Agricultura, con la intención de lograr una Sección de Ciencias Naturales, y construyó un nuevo edificio para la Facultad de Medicina.

En 1877, durante la epidemia de triquinosis en Villar del Arzobispo, su discípulo Pablo Colvée realizó en el laboratorio químico de la Universidad de Valencia las primeras observaciones españolas del microparásito causante de la enfermedad. Este hallazgo sirvió de punto de partida a la introducción de la Microbiología en Valencia, materia sobre la que, durante el año académico 1878-1879, Vicente Peset Cervera, también discípulo de Monserrat, y Pablo Colvée impartieron en su laboratorio uno de los primeros cursos que se dieron en España. Al finalizar el curso siguiente, mantuvo un enfrentamiento con los estudiantes universitarios, privando a varios de ellos de la convocatoria de exámenes de junio. Unos cuantos llegaron a perseguirle por las calles de la ciudad, ante la pasividad de las autoridades civiles. A consecuencia de estos sucesos, presentó su dimisión como rector.

Falleció el 28 de agosto de 1881 en Valencia a consecuencia de una afección renal.


Obras de ~: “Necesidad de establecer una fábrica de ácido sulfúrico en esta ciudad”, en Boletín Enciclopédico de la Sociedad Económica de Amigos del País (1845), págs. 436-444; No hay más que un nutrimento, pero existen muchas clases de alimentos,discurso inaugural en la Real Academia de Medicina de Valencia, Valencia, 1862; Ligero bosquejo progresivo de los conocimientosquímicos y de los grandes beneficios que ha de reportara la civilización cuando en cercana época la industria explote con actividad los más recientes inventos de la ciencia, Valencia, 1863; “Los vinos de Valencia y la fuchsina”, en Las Provincias, 19 de enero de 1881.


Bibl.: J. Aguilar y Lara, “Necrología. El Dr. Monserrat”, en La Crónica Médica, 4 (1881), págs. 737-741; V. Peset Cervera, El Doctor D. José Monserrat y Riutort, discurso apologético en el Instituto Médico Valenciano, Valencia, Ferrer de Orga, 1891; J. M.ª López Piñero y P. Marset Campos, “José Monserrat Riutort (1814-1881) y la recuperación de los hábitos de trabajo experimental en la España del siglo xix”, en Actas I Congreso Español de Historia de la Medicina, Madrid, Sociedad Española de Historia de la Medicina, 1963, págs. 403-407; E. Portela Marco, “Monserrat y Riutort, José”, en J. M.ª López Piñero, Th. F. Glick, V. Navarro Brotons y E. Portela Marco (eds.), Diccionario histórico de la ciencia moderna en España, vol. II, Barcelona, Editorial Península, 1983, págs. 75-76; J. A. Mico Navarro, “José Monserrat y Riutort (1814-1881). Médico, cirujano, catedrático de química y pionero de la fotografía científica”, en Médicos, 33 (1990), págs. 7-9; A. Ten, J. Castro y J. M.ª López Piñero, “José Monserrat y Riutort y el primer descubrimiento de la fotografía astronómica: las fotografías del eclipse de sol de 1860”, en Archives Internationales d’Histoire des Sciences, 47 (1997), págs. 3-26.


 

Imagen CC Wikimedia Commons Universidad de Valencia

Recursos en colaboración

  • A  A  A  
Share This