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José Camón Aznar

Zaragoza, 5.X.1898 – Madrid, 14.V.1979. Historiador y crítico de arte, filósofo, escritor y poeta.

Nació en el seno de una familia de buena posición económica. El amor a su tierra le acompañó siempre; honró a Zaragoza, y fue correspondido por ella con numerosas distinciones. Su último gesto, la creación de la Fundación Camón Aznar, ligará permanentemente su nombre a esta ciudad. Tras morir en Madrid, el 14 de mayo de 1979, su cuerpo fue instalado en el Museo Lázaro Galdiano, creado por él, y fue trasladado al día siguiente a Zaragoza, siendo sepultado en el cementerio de Torrero. El escultor y académico Venancio Blanco realizó un vaciado de su mano derecha.

Camón Aznar se inició en el camino del arte en la Universidad de Zaragoza de la mano de otro ilustre aragonés, el profesor Domingo Miral. Allí cursó estudios en Historia de la Literatura y de las Artes, circunstancia que le abrió un amplio panorama cultural y que, sin duda, le llevó a sus múltiples facetas posteriores. La crisis en los negocios de su padre y su muerte temprana provocaron un giro en la vida de Camón, obligándole a buscar una salida inmediata.

Recién acabada su carrera, se trasladó a Barcelona, donde, ayudado por amigos, comenzó la que cabe considerar su primera actividad profesional. Su colaboración en 1927 con la editorial Labor, traduciendo manuales del alemán (Artes Decorativas de la Antigüedad, La Arquitectura de Occidente y el Desarrollo y vida de las Artes Plásticas, entre otros), representa una etapa interesante. Su labor va más allá de la de mero traductor al incorporar en algunos de los textos notas, en las que subsanaba ciertos errores de sus autores. Así sucede con el resumen de Arte Árabe de Ahlenstiel- Engel, calificado como “muy malo” y que tras las correcciones de Camón se convierte en un manual “preciso y enormemente útil”, como señaló Juan Antonio Gaya Nuño en su artículo “Camón Aznar, Historiador de Arte” (1972). A partir de este momento, no dejó de publicar. Su ingente obra ha sido recopilada por su discípula María Merced Virginia Sanz Sanz en el libro Bibliografía de José Camón Aznar. Publicaciones desde 1925 a 1984 y en el artículo “Publicaciones más importantes de José Camón Aznar (1972-1979)”, publicado en Revista de Ideas Estéticas, textos que dejan ver la fecunda labor y la diversidad temática de su obra, a través de más de ochenta libros, doscientas cincuenta separatas, artículos periodísticos (en ABC, 1.141), presentaciones de exposiciones de arte, prólogos a obras de literatura, filosofía y arte, críticas a casi todos los principales artistas contemporáneos, recensiones de libros, conferencias, comunicaciones a congresos, trece piezas teatrales, numerosos libros de filosofía, cinco libros de poesía, publicaciones de temas de historia, etc. El libro recoge también la bibliografía de los estudios realizados sobre la obra de José Camón Aznar.

Entre otras publicaciones de Camón Aznar destaca el magnífico ensayo “Para una estética musulmana”, recogido en el primer número de la Revista de Ideas Estéticas (1943), publicación que fundó en 1943 y que dirigió durante treinta y cinco años. En esta obra se introduce una profunda diferencia frente a la interpretación arqueológica tradicional del arte moderno, como señala G. M. Borrás Gualís (1998: 91). Especialmente significativa, también en el campo editorial, es la fundación en 1954 de la revista Goya, publicación de carácter periódico, considerada esencial hasta el momento actual y valorada no sólo en España, sino también en el ámbito europeo y americano. Cabe reseñar, asimismo, los muchos artículos escritos por Camón, magníficamente recogidos en un voluminoso “libro homenaje a José Camón Aznar”, Las artes y los días (1965), que ofrece una antología de sus mejores aportaciones.

Como historiador del arte, en forma de ensayos, tratados y monografías o artículos, estudió los más variados temas y épocas. Desde Las Artes y los Pueblos de la España primitiva, pasando por los grandes genios de la historia del arte, con monografías como las del Greco, Picasso, Miguel Ángel o Goya, al que dedicó sus últimos tiempos. Estudios en los que, sin entrar en un análisis minucioso del artista o de su obra, supo captar, sin embargo, su personalidad artística, así como proporcionar una visión personal de su obra. Hay que destacar su intervención dentro de la colección Summa Artis, en distintos temas, como La Arquitectura y Orfebrería Española del Renacimiento o La Escultura y la Rejería en España en el siglo XVI. En relación con el arte medieval cabe señalar La Arquitectura española del siglo X. Mozárabe de Repoblación, así como el excelente estudio de estética ya mencionado.

Entre los temas históricos, su discutido El Cid, caballero mozárabe. En cuanto al arte contemporáneo, del que se ocupa muy especialmente cuando se traslada a Madrid, es preciso mencionar cómo en la posguerra su ejercicio profesional da un giro de enorme trascendencia que le lleva al campo de la crítica de arte (V. Bozal Fernández, 1998), que se materializa en su colaboración en el periódico ABC, que le ofrece su columna de crítica de arte, faceta que desarrolló hasta su muerte y con la que favoreció de forma muy especial el arte de vanguardia, sin olvidar su discurso de ingreso en la Academia de Ciencias Morales y Políticas, titulado Filosofía del Arte Moderno. Tocó también aspectos iconográficos en su Vida de Cristo, Vida de la Virgen y Pasión de Cristo. En el campo puramente histórico cabe destacar Semblanza de la Muerte del Príncipe Don Juan, su discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia, y La Situación militar de Aragón en el siglo xvii. En el ámbito de la filosofía, El tiempo en el Arte o La idea del tiempo en Bergson y el Impresionismo, discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, obra de una excelente calidad.

Pero Camón, como escritor polifacético, fue más allá y cultivó también, como se ha mencionado, la poesía, el teatro, ensayos, novela, artículos literarios… Es así como se muestra Camón Aznar, no como un especialista en un campo determinado sino como un especialista en todo aquello que le interesaba, sentido en el que se expresa Gaya Nuño (1972: 35), elogiando la múltiple especialidad de Camón.

Tras su formación universitaria, se doctoró en Madrid, matriculándose en el curso que impartía Manuel Gómez Moreno, al cual curiosamente sucedió años más tarde. Recibió al mismo tiempo enseñanzas del también prestigioso historiador de arte Elías Tormo.

Permaneció en Madrid para preparar oposiciones.

Después de un primer intento fallido en Granada, obtuvo por fin, en 1927, la cátedra en Salamanca. Allí conoció a Unamuno, quien le prologó El Héroe, uno de sus primeros intentos dramáticos. Fueron años entre la Monarquía y la proclamación de la República, marcados por la agitación política, que le llevaron a ser candidato al Congreso de los Diputados en el partido de Lerroux. Fuera de esta incursión política, Camón durante este tiempo despuntó en los ambientes universitarios por sus comentarios y buen humor.

Conocida es la anécdota que recoge Enrique Lafuente Ferrari, en la que comenta cómo en las tertulias con sus compañeros de la universidad, coincidiendo con los incendios de las iglesias en España, les llegó a decir a sus compañeros situados más a la izquierda que él: “¡Tened cuidado […], es que me estáis dejando sin asignatura […]!” (E. Lafuente Ferrari, 1979: 11). Esta ironía le acompañó hasta el final de sus días, cuando, para animarle, se le decía que sus constantes vitales eran normales, él respondía: “Me voy a morir con todo bien” (E. Pardo Canalís, 1979: 25). La guerra le sorprendió en la Universidad de Santander, por lo que tuvo que regresar a Madrid a través de Francia, donde permaneció hasta el final del conflicto. Sin duda, todos estos acontecimientos debieron provocar una crisis en Camón que plasmaría en obras de estética como El arte desde su esencia, en versos religiosos y en ensayos teológicos como su libro Dios en San Pablo, que refleja cómo la preocupación religiosa fue una constante a lo largo de su vida, en la que coinciden distintos autores (F. Sopeña, 1979: 21; P. García Félix, 1972: 15-21). Tras su paso en 1939 por la Universidad de Zaragoza, opositó finalmente a la cátedra de Historia del Arte Medieval, que había ocupado el ilustre historiador Manuel Gómez Moreno, que en ese momento se había refundido con la de Arte Árabe.

Ya en Madrid, y después de obtener la cátedra, fue nombrado profesor de Arte en la Escuela de Cinematografía.

Esta etapa coincidió también con la creación del Museo Lázaro Galdiano, institución a la que permaneció ligado tras su jubilación, hasta su muerte. Es preciso señalar que intervino simultáneamente en la ya mencionada dirección del Instituto de Estética y creó la Revista de Ideas Estéticas.

En síntesis, a lo largo de su trayectoria académica fue catedrático de Teoría de la Literatura y del Arte en 1927 en la Universidad de Salamanca; catedrático de Historia del Arte en 1939 en la Universidad de Zaragoza y, a partir de 1942, catedrático de Historia del Arte Medieval y decano de la Facultad de Filosofía y Letras (1958-1967) en Madrid, permaneciendo como decano honorario; director del Museo Lázaro Galdiano en 1950, se encargó también del Instituto de Estética del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Fue, además, miembro de las Reales Academias de Bellas Artes de San Fernando (1956), de la Real Academia de la Historia (1963) y de la de Ciencias Morales y Políticas (1965); académico de honor de la Real de San Luis de Zaragoza y correspondiente de la de Bellas Artes de Lisboa, de la de San Carlos de Valencia, de la de San Jorge de Barcelona, así como de numerosas de Hispanoamérica y Portugal. Fue también director y fundador de la Revista de Ideas Estéticas y de la revista Goya. Su presencia en los círculos intelectuales de Madrid se refleja en su labor como ateneísta ilustre (B. Piquero López, 2004). Por último, es obligado destacar uno de sus últimos deseos, que lamentablemente no pudo ver concluido, la fundación del Museo e Instituto Camón Aznar en Zaragoza, evidencia no sólo de su amor hacia su tierra natal sino de la generosidad de un hombre que perpetuó en su colección de obras de arte un legado de indudable proyección para la cultura española. La institución sigue viva a través de conferencias, exposiciones, publicaciones, y distintas actividades permanentes de carácter cultural.

Sin embargo, no se tiene una visión completa del personaje si no se analiza su perfil humano. A este respecto, el escultor y académico Enrique Pérez Comendador le definió como un hombre “aparentemente brusco, contundente, polémico, su fondo bondadoso, de ánimo elevado, hacía que el final de sus polémicas intelectuales, académicas o estéticas, acabasen cordialmente estrechando lazos amistosos con sus oponentes” (E. Pérez Comendador, 1979: 15). En el mismo sentido, el también académico Regino Sainz de la Maza elogia su personalidad humana al tiempo que su amor a la música con estas palabras: “Hombre tosco pero a la vez alegre, sencillo, espontáneo y nada solemne. Profundamente religioso, su amor a la música era casi una excepción entre los escritores españoles” (R. Sainz de la Maza, 1979: 19). A todo ello hay que añadir otros aspectos de su personalidad, como su capacidad de trabajo, sin la que no se entendería su ingente obra. En suma, fue Camón Aznar un ejemplo de “inquietud creadora excepcional” en el panorama cultural español del siglo XX (E. Pardo Canalís, 1979: 25) y figura de referencia obligada para estudiosos e investigadores del arte.

Figura polifacética, con un rico perfil humano y profesional, los muy diversos campos tratados, de los cuales ninguno va en detrimento del otro, quedan perfectamente resumidos por el profesor Caamaño en estos términos: “Camón se vuelca todo entero en todo”. Su “polifacetismo” aparece “como distintos aspectos de una personalidad muy rica, pero tan “una” que cualquiera de sus actividades acusa la identidad individual” (J. M.ª Caamaño Martínez, 1979: 69).

Ello permite calificarle como un gran pensador, en el que es difícil separar sus tareas como docente, historiador y crítico de arte, filósofo, poeta y escritor, sin olvidar su carrera académica y los numerosos reconocimientos y distinciones recibidos a lo largo de su vida.


Obras de ~: E. Ahlenstiel-Engel, Arte Árabe, trad. de ~, Barcelona, Labor, 1927; F. Pulsen, Artes Decorativas de la Antigüedad, trad. de ~, Barcelona, Labor, 1927; K. Schasefer, La Arquitectura de Occidente, trad. de ~, Barcelona, Labor, 1927; La vida de Cristo en las obras maestras de la pintura y La vida de la Virgen en las obras maestras de la pintura, Barcelona, Labor, 1927-1930; “Para una estética musulmana”, en Revista de Ideas Estéticas (RIE) (Madrid, CSIC), 1 (enero-marzo de 1943), págs. 21-75 (y en Las artes y los días, Madrid, Sucesores de Ribadeneyra, 1965); “El Cid, personaje mozárabe”, en Revista de Estudios Políticos (Madrid), 31-32 (1947); “Goya y el Arte Moderno”, en Goya, cinco estudios, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1949; Domenico Greco, ts. I y II, Madrid, Espasa Calpe, 1950; Las Artes y los Pueblos de la España primitiva, Madrid, Espasa Calpe, 1954; El Greco, Barcelona, Ediciones de Arte, 1954; Picasso y el Cubismo, Madrid, Espasa Calpe, 1956; La idea del tiempo en Bergson y el Impresionismo. Discurso de ~ […], Madrid, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 1956; El tiempo en el arte, Madrid, Estudios y Publicaciones, 1957; La arquitectura y la orfebrería española del siglo XVI. Summa Artis: historia general del arte, XVII, Madrid, Espasa Calpe, 1958; “Arquitectura Española del siglo X, Mozárabe y de Repoblación”, en Goya (Madrid), 52 (1963); Sobre la muerte del Príncipe Don Juan. Discurso del académico electo […], Madrid, Real Academia de la Historia, 1963; Filosofía del Arte Moderno. Discurso […] leído en su recepción pública, Madrid, Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, 1965; [relación de sus obras], en M.ª M. V. Sanz Sanz, “Publicaciones más importantes de José Camón Aznar (1972-1979)”, en Revista de Ideas Estéticas (Madrid), t. XXXVIII, n.º 146 (abril-mayo-junio de 1979), págs. 188-190, y Bibliografía de José Camón Aznar. Publicaciones desde 1925 a 1984, Zaragoza, Obra Social de la Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja, 1998.

Bibl.: S. Zuazo Ugalde, “Contestación”, en J. Camón Aznar, La idea del tiempo en Bergson y el Impresionismo […], op. cit.; C. Pérez Bustamante, “Contestación”, en J. Camón Aznar, Sobre la muerte del Príncipe Don Juan. Discurso del académico electo […], op. cit.; Á. González Álvarez, “Contestación”, en J. Camón Aznar, Filosofía del Arte Moderno […], op. cit.; M. Díez Crespo, “El Poeta Camón Aznar”, en ABC (Sevilla), 19 de diciembre de 1967; P. García Félix, “Camón Aznar perfil del hombre religioso”, en RIE, 118 (abril-mayo-junio de 1972), págs. 15-21; Á. González Álvarez, F. Chueca Goitia y E. Pardo Canalís, El humanismo teocéntrico en el pensamiento de José Camón Aznar, Madrid, Instituto de España, 1978; J. M.ª Caamaño Martínez, “Camón Aznar, Profesor y Poeta”, en RIE, t. XXXVII, n.º 146 (enero-febrero-marzo de 1979), pág. 69; Á. González Álvarez, [“J. Camón Aznar”], en RIE, t. XXXVIII, n.º 146 (abril-mayo-junio de 1979), págs. 101-118; E. Lafuente Ferrari, “Despedida a Camón”, E. Pérez Comendador, “José Camón Aznar”, R. Sainz de la Maza, “Recordando a José Camón Aznar”, F. Sopeña, “Tensión religiosa en Camón”, y E. Pardo Canalís, “Don José Camón Aznar”, en Academia. Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 48 (1979), págs. 11, 15, 19, 21 y 25, respect.; D. Angulo Íñiguez, “Excmo. Sr. D. José Camón Aznar”, en Boletín de la Real Academia de la Historia, t. CLXXVI, cuad. II (mayo-agosto de 1979), págs. 211-218; Marqués de Siete Iglesias, “Real Academia de la Historia. Catálogo de sus individuos. Noticias sacadas de su archivo”, en Boletín de la Real Academia de la Historia, t. CLXXVIII, cuad. I (enero-abril de 1981), págs. 65-66; J. M. Pita Andrade, “Los historiadores del arte”, en E. Benito Ruano (present.), Catedráticos en la Academia. Académicos en la Universidad, Madrid, Fundación Central Hispano-Consejo Social-Universidad Complutense, 1993, págs. 144-145; M.ª M. V. Sanz Sanz, Bibliografía de José Camón Aznar. Publicaciones desde 1925 a 1984, op. cit.; G. M. Borrás Gualís, “Revisión crítica de los estudios de don José Camón Aznar (1898-1979) sobre arte musulmán y mudéjar, arte mozárabe y arte del Renacimiento” y V. Bozal Fernández, “José Camón Aznar y la crítica de Arte de su tiempo”, en Boletín del Museo e Instituto Camón Aznar (BMICA) (Zaragoza), 72 (1998), págs. 89-98 y 163-171, respect.; J. A. Gaya Nuño, “Camón Aznar, Historiador de Arte”, en BMICA, 74 (1998), págs. 199-200; B. Piquero López, “Camón Aznar un creador excepcional del siglo XX”, en D. Pacheco, A. R. Díez-Torre y A. Sanz (eds.), Ateneístas ilustres, Madrid, Ateneo Científico, Literario y Artístico-Ayuntamiento, 2004, págs. 135-145.


Biografía escrita por Blanca Piquero López procedente del Diccionario Biográfico Español.

 

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