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Federico Olóriz Aguilera

Granada, 9.IX.1855 – Madrid, 28.II.1912. Médico, especialista en anatomía, antropología física, criminología.

Federico Olóriz es una de las más destacadas figuras de la “generación de sabios” de científicos españoles, es decir, la de los nacidos a mediados del siglo XIX que mantuvieron unas buenas comunicaciones con la ciencia foránea, realizaron aportaciones originales y trabajaron en espacios institucionales con hábitos de trabajo exigentes y acordes con los propios de los países más desarrollados en esos momentos. A esta generación pertenecieron también, por ejemplo, Santiago Ramón y Cajal, Federico Rubio y Galí, Luis Simarro y otros.

Federico Olóriz se licenció en Medicina por la Universidad de Granada en 1875. Al siguiente año fue designado ayudante interino de clases prácticas y en julio de 1877 fue profesor clínico por oposición, cargo que desempeñó hasta el 20 de junio de 1883, en cuya fecha, y también por concurso, obtuvo la Cátedra de Anatomía de la Universidad Central. Previamente, Olóriz concursó a otra Cátedra de Anatomía (1880) y una segunda de Fisiología (1881), antes de obtener la de Morfología de San Carlos. Al poco de conseguir la plaza de profesor clínico ayudó a José Godoy Rico, catedrático de Cirugía en Granada, en una intervención consistente en una desarticulación radiocarpiana en la que se utilizó, por primera vez en dicha ciudad, el método antiséptico de Lister. Durante sus años de estudiante (1871-1873) Olóriz tuvo una activa participación en la Sociedad Científico Literaria La Juventud Médica, de la que llegó a ser presidente. También durante su etapa granadina impartió algunas clases en calidad de sustituto y con un compañero creó una academia para dar lecciones de repaso a otros alumnos de la Facultad.

Durante la primera etapa de su vida científica, es decir, desde la obtención de la Cátedra de Anatomía de Madrid, Olóriz se dedicó de lleno al cultivo de la anatomía, que compaginó con un creciente interés por la antropología física. Sus primeros artículos de contenido anatómico, aparecidos en el periodismo médico granadino, junto con notas y apuntes de Aureliano Maestre de San Juan y Rafael Martínez de Molina, a quien sucedió en el Sillón de la Academia Nacional de Medicina, le sirvieron de base para la confección de su célebre Manual de Técnica Anatómica (1890), un magnífico tratado, bien elaborado, que contó además con el concurso de Benito Hernando Espinosa (1846-1916), antiguo profesor de Terapéutica en Granada y desde 1887 en Madrid, que actuó de corrector de estilo. Este Manual fue libro de texto escolar durante muchos años en todas las Facultades de Medicina españolas. En colaboración con Julián Calleja había publicado en 1886-1887 Nuevo compendio de anatomía descriptiva, obra en dos volúmenes, a la que Olóriz aportó cuestiones puntuales, concretamente la parte dedicada a embriología, pero que fue motivo de un enfrentamiento entre ambos anatómicos por la autoría del mismo. Calleja fue, además, un ferviente defensor de la antropología, ciencia a la que se dedicó Olóriz preferentemente a partir de 1900.

Consciente de que la anatomía descriptiva era una ciencia que había llegado a sus límites en cuanto a posibilidades cognitivas, Olóriz, a diferencia de otros anatomistas, como Ramón y Cajal, que se inclinó por la histología microscópica, se volcó en la antropología física, rama por la que, como se ha indicado, se mostró muy interesado desde fechas muy tempranas, y que consideraba que podía aportar nuevas vías y expectativas a un mejor conocimiento del ser humano. En 1884, por ejemplo, dio a luz un estudio en el que describía la importancia de las colecciones de cráneos desde la vertiente antropológica. Diez años más tarde, entre julio y septiembre de 1894, realizó una expedición antropológica a La Alpujarra granadina, para la que contó con una subvención del Ministerio de Fomento. Salvo algunas noticias del propio Olóriz en conferencias, el grueso de la información resultante de tal expedición había permanecido inédito en un diario redactado por el propio Olóriz. Recientemente ha sido editado por Miguel Guirao Pérez en su totalidad (1995), junto con las abundantes fotos que se tomaron en el curso de la misma. Con el fin de recabar de forma sistemática datos antropológicos, Olóriz elaboró un cuestionario en el que se recogieron datos anatómicos, fisiológicos y patológicos, además de otros de carácter socio-cultural.

Su estudio más acabado desde el punto de vista de la antropología física es su Distribución geográfica del índice cefálico en España, publicado en ese mismo año de 1894, aunque fue una comunicación que presentó su autor al Congreso Geográfico Hispano-Portugués- Americano de octubre de 1892. Contiene 8368 mediciones antropométricas de reclutas militares españoles de todas las provincias, el mayor número procedente de Granada (284) y el menor de Pontevedra (106). La recogida de los datos es un modelo de rigurosidad, pues las medidas fueron verificadas hasta diez veces, y correlacionadas con otros parámetros, como la geología, orografía, hidrografía, altitud e historia de las diferentes regiones. Olóriz concluye que, en general, la población española es dolicocéfala, con algunas particularidades propias según regiones, por ejemplo el caso de Cantabria, más braquicefálica que la del Levante español. Por la rigurosidad y seriedad de su análisis esta memoria mereció el prestigioso Premio Ernest Godard de la Académie des Sciences de París, y fue muy bien recibido por Alphonse Bertillon (1853-1914), una de las figuras de mayor relieve de la antropometría francesa de la época.

Dos años después y con motivo de su ingreso en la Real Academia de Medicina de Madrid en mayo de 1896 leyó un discurso sobre La talla humana en España, que fue contestado por su amigo Benito Hernando Espinosa. Estudió 8098 sujetos, de los cuales unos doscientos eran cadáveres de la Facultad de Medicina de Madrid. La talla del español medio es, según Olóriz, de 1,635 centímetros, aunque se dan también variaciones regionales, pero en general, la talla del español es bastante cercana a la de los otros pueblos mediterráneos; estudió también las variaciones de esa media en función de la clase social y de otras variables.

En estos años finales de siglo, Olóriz abordó algunas otras cuestiones de antropología física. Por ejemplo, al IX Congreso Internacional de Higiene y Demografía aportó una comunicación sobre la longevidad en España, que apareció como artículo de revista en la Gaceta Médica de Granada en 1898. Utilizó para conocer esta cuestión censos de población entre 1797 a 1887 y verificó que la longevidad era mayor cuanto más reciente era el censo. Según sus datos, las regiones con más centenarios eran Andalucía y Galicia, y Castilla y León las que tienen menos. Desde su época en Granada, Olóriz se había mostrado muy interesado por la craneometría. Al poco de llegar a Madrid empezó a reunir de forma sistemática cráneos, de tal forma que en 1899 contaba ya con una respetable colección, lo que le permitió crear en la Facultad de Medicina un Laboratorio y Museo de Antropología. En esa fecha tenía inventariados en torno a mil novecientos cráneos, y a su muerte, en 1913, superaban los dos mil doscientos, algunos de ellos procedentes de su etapa granadina y eran de prácticamente casi todas las provincias peninsulares y de algunas antiguas posesiones españolas de Ultramar. Un número notable eran del Hospital. Cuando la Facultad de Medicina de Madrid se trasladó a la Ciudad Universitaria, la colección de Olóriz se fragmentó en tres partes: una se quedó en la Cátedra de Anatomía que había regentado Olóriz —el lote más importante—, una segunda colección fue a parar a la Segunda Cátedra y la tercera a la de Medicina Legal.

A partir de 1900 Olóriz se mostró interesado, cada vez más, en la vertiente aplicada de la antropología. Este nuevo derrotero coincidió con diferentes nombramientos por el Ministerio de Gracia y Justicia: inspector de Identificación Judicial, director del Gabinete Central de la Cárcel Celular de Madrid, y profesor de Antropometría y Dactiloscopia en la Escuela de Criminología, fundada en 1903, y a cuyo frente estuvo el prestigioso médico y antropólogo Rafael Salillas y Panzano. A partir de este momento, la producción científica de Olóriz se centró en problemas prácticos de esta ciencia, especialmente en la dactiloscopia, cuestión a la que consagró tres monografías, seis artículos, y varias comunicaciones a congresos, además de dos conferencias (Guirao, 1954). Precisamente, la que dio en la apertura de la Academia de Medicina de Madrid en el año 1921, con el título Morfología socialística, justifica su interés por el ser humano como integrante de una colectividad social. La antropología es la ciencia que va a permitir identificar a ese ser social y, en ese sentido, la dactiloscopia es un arma útil y precisa. Olóriz estimaba que los rasgos antropométricos externos no eran suficientes para clasificar a las personas. De ahí su interés por la identificación del individuo. Como señaló hace años Arquiola Llopis, Olóriz creyó encontrar en la antropología aplicada su “tierra de promisión” (Arquiola, 1981). Para Olóriz la antropología era la ciencia que abría grandes posibilidades a los anatomistas interesados por la morfología. De los diferentes sistemas existentes por entonces, Olóriz se basó en el del argentino Juan Vucetich (1858-1925), que modificó, y que se ha convertido hoy día en el modelo propio español. La identificación de los delincuentes, por ejemplo, la basó Olóriz en datos morfológicos, o externos, dactiloscópicos y de tipo personal, por ejemplo, apellidos y nombre, lugar de nacimiento, oficio, apodos, etc. Su método, que plasmó en la monografía Manuel pour l’identification des délinquants de Madrid (1911), gozó de gran crédito entre los antropólogos nacionales y extranjeros. Pero también siguió prologando y traduciendo textos de autores extranjeros. Por ejemplo, en 1904 escribió el prefacio a la edición castellana de la Práctica de Autopsias de Maurice Letulle (1853-1929), obra traducida por Federico Olóriz y Ortega, hijo del anatomista madrileño.

Además de académico de la Nacional de Medicina, Olóriz fue también de la Academia de la Historia (desde el 26 de abril de 1901, aunque renunció a leer el discurso de ingreso en febrero de 1907), presidente de la Real Sociedad Española de Historia Natural y miembro de la Academia de Ciencias de Portugal (desde 1897).

Durante toda su vida Olóriz mantuvo una estrecha amistad con Santiago Ramón y Cajal y Benito Hernando Espinosa. Y a se ha indicado que Hernando contestó su discurso de ingreso en la Academia de Medicina de Madrid, tratando sobre el analfabetismo en España. A su vez, Olóriz fue el encargado de responder en junio de 1907 a Ramón y Cajal cuando ingresó en dicha Academia.

En 1955 el Ministerio de Educación creaba el Instituto Federico Olóriz Aguilera, ligado a la Cátedra de Anatomía de la Universidad de Granada que ocupaba Miguel Guirao Gea, con el objetivo de fomentar la investigación sobre la figura de Olóriz y sobre morfología, para lo cual programó la creación de una revista. En marzo de 1970 este Instituto se transformó en un centro coordinado del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).


Obras de ~: Consideraciones generales sobre el diagnóstico clínico de los tumores quirúrgicos. Discurso presentado para los ejercicios del grado de Doctor […] , tesis de doctorado leída en la Universidad Central en octubre de 1877 (ms., 102 págs.); “Técnica anatómica; concepto y definición; historia, importancia, extensión, división y sus fundamentos; consideraciones generales y plan de la disección”, en Prensa Médica de Granada, 2 (1879-1880), págs. 815-825 y 848-857; “Ideas que han presidido á la organización de la enseñanza práctica de la anatomía”, en Gaceta Médica de Granada (GMG), 1 (1883), págs. 33-37, 65-72 y 129-133; “Colección de cráneos para estudios antropológicos”, en GMG, 2 (1884), págs. 193-200 y 225-230; J. Calleja Sánchez, Nuevo compendio de anatomía descriptiva […] con la colaboración del doctor Federico Olóriz, Zaragoza, Tipografía de La Derecha, 1886-1887, 2.ª ed., 2 vols.; L. Bard, Resumen de anatomía patológica: seguido de un apéndice con indicaciones técnicas para la práctica de las autopsias. Traducido por Federico Olóriz, Madrid, Administración de la Revista de Medicina y Cirugía Prácticas, 1890; Manual de técnica anatómica que comprende todas las materias de la asignatura de disección. Prólogo de D. Rafael Martínez Molina, Madrid, El Cosmos Editorial, 1890; Distribución geográfica del índice cefálico en España deducida del examen de 8368 varones adultos, Madrid, Imprenta Memorial de Ingenieros, 1894 [Congreso Geográfico Hispano-Portugués-Americano en sesión de 19 de octubre de 1892]; Diario de la expedición antropológica a la Alpujarra en 1894, estudios preliminares M. Guirao Pérez, J. del Pino Artacho, F. Izquierdo Martínez, transcripción y ordenación del texto J. Piñar Samos, Granada, Fundación Caja de Granada, 1995; La talla humana en España. Discursos leídos en la Real Academia de Medicina el día 24 de mayo de 1896 para la recepción pública del académico electo ~. Contestación de Benito Hernando y Espinosa, Madrid, Imprenta y Librería de Nicolás Moya, 1896; “La talla humana en España”, en Higiene Popular, 1 (1896), págs. 66-68; “Estudio de una calavera antigua, perforada por un clavo, encontrada en Itálica”, en Boletín de la Real Academia de la Historia, 31 (1897), págs. 257-308; “La longevidad extrema en España. Memoria presentada al IX Congreso Internacional de Higiene y Demografía”, en GMG, 16 (1898), págs. 289-296; El laboratorio de antropología de la Facultad de Medicina de Madrid, Madrid, Est. Tipográfico de Idamor Moreno, 1899 [publicado como artículo en Revista Ibero Americana de Ciencias Médicas, 1 (1899), págs. 76-91]; Recuerdos de una visita a la colonia escolar fundada por Andrés Manjón. Relato hecho en el Ateneo de Madrid en sesión dedicada a propagar las fundaciones de Manjón, y publicado por “La Escuela Moderna”, Madrid, Imprenta de Hernando y Cía., 1899 (2.ª ed., Madrid, Nicolás Moya, 1890); La vida en España: Discursos leídos en la Real Academia de Medicina en la recepción pública del académico electo Dr. D. José Gómez Ocaña. Discurso de Federico Olóriz Aguilera […] en contestación al anterior: Analfabetismo en España, Granada, Imprenta de las Escuelas del Ave María, 1900; Manual del educando antropómetra para la práctica de las operaciones de clasificación y busca de tarjetas reseñadas (método de Mr.

Alfonso Bertillón) por Nicasio Alonso y Alonso. Con un prólogo de Federico Olóriz y Aguilera, Madrid, A. Gascón, 1903; Caracteres físicos de los personajes del Quijote, Madrid, Hijos de J. A. García, 1905; Mecanismo de la regeneración de los nervios. Discursos leídos ante la Real Academia de Medicina en la recepción pública de Don S. Ramón y Cajal, el día 30 de junio de 1907. Discurso de contestación por FedericoOlóriz, Madrid, Ambrosio Pérez y Cía., 1907; Dactiloscopia, Madrid, Imprenta de Eduardo Arias, 1908; Guía para extender la tarjeta de identidad según las lecciones dadas en la Escuela de Policía de Madrid, Madrid, Imprenta de los Hijos de M. G. Hernández, 1909; Experimentos de identificación monodactilar en la Universidad de Madrid, Madrid, Hijos de Reus, 1910; “El ángulo centro-basilar como elemento de subclasificación dactiloscópica”, s. l., s. f. [pub. en Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural (1910)]; Las firmas dactilar y escrita en las operaciones de previsión, Madrid, Imprenta de la Sucesora de M. Minuesa de los Ríos, 1910; Manuel pour l’identification des délinquants de Madrid. Traduction revue par Th. Borgerhoff, Bruxelles, Ferdinand Larcier, 1911; Morfología socialística. Morfología exterior del hombre aplicada a las ciencias sociales. Discurso leído en la solemne sesión inaugural del año de 1911 […] en la Real Academia de Medicina, Madrid, Est. Tipográfico de Enrique Teodoro, 1911 [Bull. Soc. Anthrop. Bruxelles, 31 (1912), págs. 150-163].

Bibl.: J. Maluquer y Salvador, Significación sociológica del Dr. Olóriz, Madrid, Imprenta y Librería de Nicolás Moya, 1912 [precede al título: Real Academia de Jurisprudencia]; R. D. Lobo y Coya, “Federico Olóriz y Aguilera”, en España Médica, 42 (1912), págs. 3-5; J. Gómez Ocaña, “Elogio de Don Federico Olóriz y Aguilera. Estudio biográfico de cinco sabios españoles Olóriz, Menéndez y Pelayo, Saavedra, Echegaray y Ramón y Cajal”, en Memorias de la Real Sociedad Española de Historia Natural, 7 (1913), págs. 343-454; M. Guirao Gea, Datos biográficos de D. Federico Olóriz Aguilera, Granada, El Sagrado Corazón, 1955 [previamente en Boletín de la Universidad de Granada, 3 (1954), págs. 1-149]; N. L. Murillo Ferrol, Contribución al estudio de la Historia de la Anatomía: El profesor Olóriz Aguilera (1855-1912), tesis de doctorado, Granada, Universidad, 1957 (inéd.); M. G. García del Carrizo, “Enseñanza de la Anatomía en la Facultad de Medicina de Madrid, 1843- 1931”, en Archivos Iberoamericanos de la Historia de la Medicina y Antropología Médica (AIAHMAM), 13 (1961), págs. 227-249; N. L. Murillo Ferrol, ‘“Biografía’ de dos famosas obras de la Anatomía española del siglo xix”, en AIAHMAM, 14 (1962), págs. 243-252; C. Rico-Avello, “Tres hijos ejemplares de la escuela médica Granadina”, E. García Carlos, “La correspondencia epistolar en la vida y en la obra de Federico Olóriz Aguilera (1855-1912). Contribución al conocimiento de la historia de la ciencia contemporánea”, y “La crisis de la anatomía macroscópica en la obra de Federico Olóriz”, en VV. AA., Actas del IV Congreso Nacional de Historia de la Medicina, vol. I, Granada, Secretariado de Publicaciones de la Universidad, 1975, págs. 211-219, págs. 249-255 y págs. 257-264, respect.; R. Sánchez Martín, El epistolario (1866-1912) de Federico Olóriz (1855-1912), tesis de doctorado, Granada, 1977 (inéd.); E. Arquiola, “Anatomía y antropología física en el positivismo español”, en Asclepio, 33 (1981), págs. 3-22; E. Arquiola, “Anatomía y antropología en la obra de Olóriz”, en Dynamis, 1 (1981), págs. 165-177; C. Carles, “Olóriz Aguilera, Federico”, en J. M. López Piñero et al. (eds.), Diccionario histórico de la ciencia moderna en España, vol. II, Barcelona, Ediciones Península, 1983, págs. 127-128; L. Sequeiros San Román, “Olóriz Aguilera”, en V. Matilla, 202 biografías académicas, Madrid, Real Academia Nacional de Medicina, 1987, págs. 92-93; F. Olóriz Sáez, “Datos inéditos sobre Federico Olóriz y Aguilera (1855-1912): la Sociedad Científico-Literaria La Juventud Médica (1871-1873)”, en Llull, 21 (1998), págs. 761-778.


Biografía escrita por Guillermo Olagüe de Ros procedente del Diccionario Biográfico Español.

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