Biografía escrita por Judit Subirachs Burgaya, historiadora del arte especializada en la obra de su padre, Josep Maria Subirachs.


José Maria Subirachs Sitjar. Barcelona, 11.III.1927 – 7.IV.2014. Escultor, dibujante y grabador.

Nació en el seno de una familia de clase obrera y a los quince años entró como aprendiz en el taller del escultor Enrique Monjo. Durante un tiempo compaginó el trabajo con unas clases de dibujo en la Escuela Superior de Bellas Artes de Barcelona, donde asistía como alumno libre. Con Monjo aprendió el oficio, pero el maestro que le influyó más directamente fue Enrique Casanovas, con quien tan sólo pudo trabajar un breve período de tiempo, pues el célebre escultor noucentista murió en 1948, pocos meses después de que Subirachs entrara en su taller como ayudante.

La influencia del mediterraneismo noucentista resulta patente en sus obras primerizas, aunque la estilización de aquellas figuras de terracota ya apuntaba hacia la que sería su etapa expresionista, iniciada en la década de los cincuenta con esculturas como Europa (1953), Moisés (1953), La Mujer de Putifar (1954), Edipo y Antígona (1955) o Las Parcas (1956).

En 1951 el Instituto Francés de Barcelona le había concedido una beca para ampliar estudios en París y el mismo año tomó parte en la Primera Bienal Hispanoamericana de Madrid; en 1953 obtuvo el Primer Premio de Escultura en el “Salón de Jazz” de Barcelona y participó en la Segunda Bienal Hispanoamericana de La Habana. El año siguiente se trasladó a Bélgica, donde residió durante dos años y participó en la Bienal de Amberes. Fue a partir de este momento cuando se convirtió en un escultor profesional que vio la posibilidad de poder ganarse la vida con su obra.

Del expresionismo derivó hacia una abstracción organicista con obras como La Torre de Babel (1955), en un proceso hacia un estilo personal cada vez más alejado de las referencias figurativas y que, a finales de la década de los cincuenta, le llevó a interesarse por el hierro, pero no como material tratado a la manera de los artesanos forjadores sino utilizando técnicas industriales como la soldadura. En la misma época trabajó con otros materiales (bronce, hormigón, terracota, gres, cerámica, madera), tratando de resaltar de cada uno las calidades plásticas de sus variadas estructuras, tonalidades y texturas. Para conseguir el equilibrio de algunas obras incorporó bloques de piedra, no con función de peana sino de contrapeso, o compuso estructuras de hierro y madera como Tekel (1958), obra que mereció el Premio de Escultura Julio González.

Entre 1958 y 1960 inició su importante aportación en el campo de la escultura pública, siendo el primer escultor que situó obras abstractas en la vía pública de Barcelona: Forma 212 (1958, Barcelona, Paseo del Valle de Hebrón), Evocación marina(1958-1960, Barcelona, Paseo Juan de Borbón), no sin provocar polémica a causa de su modernidad. En el mismo período trabajó en el santuario de la Virgen del Camino, inaugurado en 1961 en León, donde realizó las monumentales figuras de la fachada (la Virgen y los doce apóstoles), cuatro puertas esculpidas en bronce y diversos elementos para el interior del mismo templo: sagrario, crucifijos, púlpitos, candelabros, lámparas. Este conjunto, que ha sido considerado un hito en la renovación artística española del siglo XX, representa un paréntesis figurativo y, a la vez, la culminación de su etapa expresionista. Paralelamente inició la serie que José Corredor-Matheos dio en llamar de las “penetraciones y las tensiones”, con piezas encajadas entre sí y tirantes y tornillos de hierro como elementos plásticos más habituales. Entre las obras monumentales más representativas de esta etapa sobresale el Monumento a las Olimpiadas de México (1968, México DF).

A partir de los años setenta optó por una nueva figuración que le llevó a reivindicar, de manera abierta y manifiesta el Tema (con mayúscula) y conformó ya definitivamente su iconografía característica, producto de sus constantes reflexiones: la relación hombre-mujer, la vida y la muerte, el papel del hombre en el mundo, el papel del arte a lo largo de la historia. A partir de este momento todo su trabajo estuvo condicionado por una dualidad dialéctica, por un contrapunto de elementos que se oponían y se complementaban. Los principales recursos plásticos que introdujo fueron los perfiles corridos formando frisos con molduras, las formas torneadas, las balaustradas, el juego positivo-negativo e, incluso, la combinación de elementos escultóricos y pictóricos. Hacia mediados de los setenta intensificó las referencias iconográficas del Renacimiento y del Barroco, con homenajes o alusiones a obras de Miguel Ángel, Leonardo, Rafael, Bernini, Dürer o Rembrandt. En la misma época incorporó elementos clásicos como capiteles, cariátides, hornacinas, balaustradas y connotaciones mitológicas.

En 1986 Subirachs recibió el encargo de realizar el conjunto escultórico de la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia, el templo expiatorio que Gaudí diseñó e inició pero dejó inacabado en Barcelona. Para representar las diversas escenas de los últimos días de la vida de Jesucristo el escultor recuperó el expresionismo figurativo, con la intención de acentuar el patetismo que el tema requería, pero paralelamente, al crear otras obras al margen de dicho encargo, recuperó y adaptó el lenguaje de la abstracción con estructuras dominadas por formas geométricas. Así, consiguió creaciones de concepción metafísica, a través de las cuales trataba de expresar las tensiones del mundo natural, huyendo de la figuración y recorriendo a un lenguaje cargado de referencias arquitectónicas.

Además de su labor como escultor, Subirachs ha sido un prolífico dibujante y autor de obra gráfica, en cuyo campo se adentró a partir de 1970, tanto en el terreno del grabado calcográfico, sobre todo en el aguafuerte, como en la litografía. Muchas veces los dibujos son introductores de un tema, es decir, la primera versión de lo que después será una escultura o un relieve, mientras que las litografías suelen ser divulgadoras de una obra escultórica multiplicando su imagen con numerosas variantes.

A la destacada presencia de la producción de Subirachs por todo el territorio catalán, con innumerables obras monumentales cargadas de simbología alusiva a la historia de Cataluña, se suma una notable proyección internacional, con numerosas exposiciones celebradas y obras monumentales en ciudades y museos de todo el mundo.


Obras de ~: Forma 212, 1957-1958; Evocación marina, 1958-1960; Las Tablas de la Ley, 1959; Fachada y puertas del Santuario de la Virgen del Camino, León, 1959-1961; Cruz de San Miguel, 1962; Monumento a Narciso Monturiol, 1963; Monumento a las víctimas de las inundaciones del Vallés, 1964; La Venus del cerro de Peñíscola, 1967;  Monumento a las Olimpiadas  de Méjico, 1968; La medida del Espacio y del Tiempo, 1967;Fachada del Ayuntamiento de Barcelona, 1969; Santo Domingo de Guzmán, 1970; Al otro lado del muro, 1972; La huella, 1973; Monumento al Hospitalet de Llobregat, 1975; Monumento a Ramon Llull, 1977; Capilla del Santísimo en el monasterio de Montserrat, Barcelona, 1978; Jónica / Homenaje al poeta Kavafis, 1983; Monumento a Pau Casals, 1984; Monumento a los constructores de la catedral de Gerona, 1986; Monumento a Borrell II, 1986; Monumento al poeta Salvador Espriu, 1986, Los pilares del cielo, 1987; Unión de Oriente y Occidente, 1989; Monumento al poeta Federico García Lorca, 1988; Monumento al Milenario de Cataluña, 1990; Monumento a Francesc Macià, 1991; esculturas y puertas de la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia, Barcelona, 1987-2004.


Bibl.: D. Giralt-Miracle, Subirachs, Barcelona, Saturno, 1973; Subirachs, Madrid, Servicio de Publicaciones del Ministerio de Educación y Ciencia, 1973; M. Peña, Subirachs o las metamorfosis, Bilbao, La Gran Enciclopedia Vasca, 1974; J. Corredor-Matheos, Subirachs, Barcelona, La Polígrafa, 1975; M. A.Capmany, Subirachs o retrat de l’artista com a escultor adult, Barcelona, Pórtic, 1975; M. Blanch, Subirachs, obra gràfica, Barcelona, Saturno, 1976; S.Alcolea, Subirachs a Catalunya, Barcelona, Galería Sacharoff, 1978; C. J. Cela, Subirachs. Álbum de taller, Barcelona, Ámbit Serveis Editorials, 1981; VV. AA., Món de Subirachs, Vic, Eumo, 1984; Aproximació a tres escultures de Subirachs i altres textos, Vic, Eumo, 1985; L. Cirlot, Subirachs, Barcelona, Arturo Ramón, 1990; VV. AA., Quadern de la façana de Ponent, Vic, Eumo, 1990; P. Vélez, Aproximació a l’obra gràfica de Subirachs, Barcelona, Editorial Mediterránea, 1993; R. Borras, Subirachs, medalles, Barcelona, Editorial Mediterránea, 1997; I. Fontanals, Subirachs en la Sagrada Família, Barcelona, Editorial Mediterránea, 1998 (2.ª ed., 2004); F. Miralles, Subirachs. Un creador de símbolos, Barcelona, Altaya, 1999; VV. AA., Subirachs. Idea, materia, forma, Mataró, Patronat Municipal de Cultura, 2001; VV. AA., Subirachs. Volums, textures, símbols, Barcelona, Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, 2003; “Muere Josep María Subirachs”, en El Mundo, 8 de abril de 2014


Imagen CC Flicker: conjunto de La pasión en la fachada de la Sagrada Familia, cortesía de Jaume Meneses

 

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