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Antonio Cañizares Llovera.

Cañizares Llovera, Antonio. Utiel (Valencia), 15.X.1945. Cardenal arzobispo.

Nació en Utiel (Valencia) el 15 de octubre de 1945. De muy niño se trasladó con su familia a Sinarcas, donde aprendió las primeras letras y allí permaneció hasta su juventud; en Requena cursó la enseñanza se­cundaria. Inició sus estudios eclesiásticos en el Semi­nario Conciliar de Valencia —obtuvo el bachiller en Filosofía en 1964—, completándolos en Salamanca, donde se licenció en Teología en 1968. Tres años más tarde se doctoraba en Teología; la defensa, que todos calificaron de brillante, tuvo como presidente del tri­bunal a Fernando Sebastián, que llegó a ser arzobispo de Pamplona y amigo personal del entonces docto­rando. Su expediente académico y reconocida laboriosidad le merecieron distintas becas de la Fundación Juan March. Entre tanto era ordenado sacerdote en Sinarcas el 21 de junio de 1970 por su arzobispo José María García Lahiguera. Sus primeros pasos sacerdo­tales los dio en Alcoy como coadjutor de la parroquia de Santa María (octubre de 1971-junio de 1972). En la misma localidad desarrolló distintos ministerios: capellán universitario, fundador y director de las Es­cuelas de Educadores de la Fe, consiliario de la Ac­ción Católica Femenina…

La mayor parte de su ministerio sacerdotal lo ha de­dicado a la docencia, como profesor en la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca desde 1972 —llegó a ocupar la cátedra de Teología de la Palabra (1978-1992)—, y, al mismo tiempo, en el Estudio Teológico del Seminario de Madrid y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Catequé­tica de esta archidiócesis. Entre 1978 y 1992 dirigió dicho instituto, el cual pasó a denominarse “de San Dámaso” en 1986. Otras instituciones que se benefi­ciaron de su magisterio fueron la Escuela Superior de Educación de la Fe en Valencia, la Escuela Superior de Pedagogía de la Fe —de la que fue director— li­gada a la Comisión Episcopal de Enseñanza y la Es­cuela de Teología para Seglares del CEU —llegó a ser su secretario—. A la par de su actividad docente fundó y dirigió distintas revistas científicas: Actuali­dad Catequética (1973-1980), Iglesia Viva (1977 y 1982), Teología y Catequesis (1982-1992), Revista Es­pañola de Teología —miembro de su Consejo de re­dacción (1985-1992)—, revista internacional de Teo­logía Communio —miembro desde 1985—. En estos años fundaba la Asociación Española de Catequetas, siendo su primer presidente (1977-1989). En 1985 fue nombrado director del Secretariado de la Comi­sión Episcopal para la Doctrina de la Fe, cuando ésta era presidida por Antonio Palenzuela, obispo de Se­govia, de quien siempre se consideró discípulo y ad­mirador. Este período (1985-1992) ha sido apreciado como uno de los más fecundos en documentos a lo largo de la historia de dicha comisión.

El 25 de abril de 1992 fue consagrado como obispo de Ávila por manos del nuncio de Su Santidad en Es­paña, monseñor Mario Tagliaferri, a quien asistieron como coconsagrantes los cardenales González Martín y Suquía Goicoechea. En dicha diócesis promovió el Sínodo Diocesano de 1995. Dotó de una nueva or­ganización al Instituto Teológico Abulense. Potenció el Centro Diocesano de Atención a Disminuidos Psíquicos de Martín Herrero. Promovió la exposición Castillo interior en la catedral de Ávila, coincidiendo con el XXV aniversario de la proclamación de Santa Teresa de Jesús como Doctora Universal de la Igle­sia (1995-1996). Asimismo fundó la Universidad Católica de Santa Teresa de Jesús (24 de agosto de 1996), de la que fue su primer canciller; alternativa educativa que ofrecía una visión del hombre desde el humanismo cristiano para una sociedad en continuo cambio; se trataba, asimismo, de un importante pro­yecto que pretendía sacar a la ciudad amurallada de su tradicional aislamiento. Juan Pablo II reconocía su competencia teológica nombrándolo miembro de la Congregación de la Doctrina de la Fe en 1996; dicas­terio romano encargado de velar por la pureza de la fe católica, en ese momento era presidido por el carde­nal Joseph Ratzinger, futuro Benedicto XVI. Monse­ñor Cañizares tuvo una importante colaboración en la redacción del Catecismo de la Iglesia Católica y en su versión española. Durante estos años (1992-1999) fue miembro de la Comisión Episcopal para la Doc­trina de la Fe, así como de la Subcomisión Episcopal de Universidades (1993-1996).

Cinco años después de haber sido consagrado obispo, abandonaba la diócesis abulense para pas­torear la archidiócesis de Granada (1 de febrero de 1997). Aparte de esta responsabilidad, en 1998 se hacía cargo, por espacio de unos meses, de la administración apostólica de la diócesis de Cartagena. Durante este año fue impulsor y canciller de la Uni­versidad Católica San Antonio de Padua en Murcia, foro universitario que reforzaba el influjo de la Iglesia en el variopinto mundo de la cultura. Años fecundos, de diálogo no siempre fácil con el islam, en los que compaginó el pastoreo en Granada con la presidencia de las Comisiones Episcopales de Seminarios (1996-1999) y de Enseñanza (1999-2005) en la Con­ferencia Episcopal Española, de cuya Comisión per­manente fue miembro desde 1999. Como arzobispo de Granada promovió obras sociales, como la resi­dencia Oasis para ancianos con hijos incapacitados; o la residencia para ancianos terminales Santa Clara en Loja; así como otras residencias para la tercera edad y centros de día en Huetor Tajar, Rocón, Motril. Creó la Fundación Granada por el Empleo y la Fundación Virgen de las Angustias para la curación de drogode­pendientes. Fundó la escuela diocesana de formación teológica y pastoral San Gregorio de Elvira; erigió el Museo Diocesano Alonso Cano; dotó de nuevas ins­talaciones al Colegio Diocesano Virgen de Gracia y al Seminario Diocesano. Inició la construcción de, al menos, ocho templos, amén de la restauración de múltiples obras del patrimonio eclesiástico. Promo­vió, igualmente, dos grandes exposiciones: Jesucristo y el Emperador Cristiano (2000) y Alonso Cano en Gra­nada (2002).

El 15 de diciembre de 2002 tomaba posesión de la archidiócesis de Toledo como arzobispo primado de España. Desde ese instante concibió su ministerio como un servicio desde la fe a la unidad eclesial —en­tre las iglesias de España y de éstas con Roma—, así como al bien moral que suponía la unidad de la nación española. Planteamientos que derivan de la fe en Jesu­cristo, vertebrador e integrador de la persona y, por ende, de la sociedad. En sus primeros años de pasto­reo en la diócesis primada ha erigido cuatro templos parroquiales, así como dotado de nuevas instalaciones a los seminarios diocesanos. Igualmente ha fundado el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Santa Ma­ría de Toledo y culminado el centro diocesano Hogar 2000 para la atención de enfermos VIH. Ha iniciado las obras de acondicionamiento de los Archivos Ecle­siásticos de Toledo, los más importantes de España en este género. Por último, ha promovido tres gran­des exposiciones: A imagen y semejanza, 1.700 años de santidad (2004); Isabel, la Reina Católica. Una mirada desde la Catedral Primada (2005); y La Mujer vestida de Sol. La Inmaculada Concepción en el arte (2005).

Nombrado cardenal de la Iglesia católica en el pri­mer consistorio convocado por Benedicto XVI (24 de marzo de 2005), ha concebido el cardenalato como un compromiso más acendrado con las preocupa­ciones del papado sobre el mundo. En esta estrecha comunión con Roma y sus inquietudes se inserta la aceptación de la diócesis de Moyobamba en Perú para ser evangelizada con sacerdotes de Toledo. Fue vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (2005-2008); miembro de honor de las Academias de Jurisprudencia y de Medicina de Granada, y el 1 de diciembre de 2006 fue elegido miembro de número de la Real Academia de la Historia, ocupando la va­cante dejada por Antonio Rumeu de Armas. El 14 de diciembre de 2006 fue nombrado hijo predilecto de la ciudad de Toledo, mereciendo la concesión de la Medalla de Oro por parte de dicho municipio. Co­nocido por su actividad como conferenciante y asis­tente a congresos de carácter científico, ha recorrido toda la geografía hispana y buena parte del extran­jero —Roma, Novara, París, Nueva York, Nueva Jer­sey, Jerusalén, Postdam, Nantes, Lisboa, Praga, Bata, Brasilia…—.

Es doctor honoris causa por la Universidad CEU Cardenal Herrera en Valencia, por la Universidad Católica de Ávila, por la Universidad Católica San Antonio de Murcia, y por la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir”.

Su voz, mezcla de cercanía, franqueza y respeto, se presenta como una de las más firmes de la Iglesia española en la defensa de los derechos del hombre y de la libertad religiosa, en un momento en que parecen subvertirse las bases históricas de la so­ciedad europea.

El 9 de diciembre de 2008 fue nombrado prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disci­plina de los Sacramentos y administrador apostólico de la archidiócesis de Toledo. Miembro de la Congregación para los Obispos y consejero de la Pontificia Comisión para América Latina, el 28 de agosto de 2014, fue nombrado Arzobispo de Valencia por el papa Francisco I.


Obras de ~: Santo Tomás de Villanueva, testigo de la predica­ción española del siglo XVI, Madrid, 1973; La evangelización hoy, Madrid, 1976; Evangelización, catequesis, catequistas, Madrid-Roma, 1997; Los diez mandamientos, Barcelona, 1997. Nume­rosos artículos (en torno al centenar) en las revistas Actualidad Catequética, Iglesia Viva, Pastoral Misionera, Teología y Cate­quesis, Revista Española de Teología, Communio, Phase, Reli­gione e Scuola, Salmanticensis, Seminarium. Como obispo, además de cartas pastorales breves escritas casi todas las semanas en los semanarios diocesanos de Ávila, Granada y Toledo (en torno a trescientas) y artículos en la prensa diaria (más de vein­ticinco), ha escrito una veintena de cartas pastorales amplias, a destacar: Sólo Dios basta, Ávila, 1993; La iniciación cristiana en la diócesis de Granada, Granada, 1999; Reaviva el carisma que Dios ha puesto en ti, Granada, 1999; Jesucristo, centro de espiritualidad de las familias, Granada, 1999; Haced discípulos, Granada, 1999; En el LXXV Aniversario de la Coronación de Nuestra Señora de Guadalupe, Toledo, 2003; Toledo evangeli­zada, Toledo evangelizadora, Toledo, 2003; La Eutanasia y el Divorcio, Toledo, 2004; Orad sin desfallecer, Toledo, 2005; El esplendor visigótico, momento clave en la edificación de España y para su futuro (discurso leído el día 24 de febrero de 2008 en el acto de su recepción pública), Madrid, Real Academia de la Historia, 2008.


Bibl.: VV. AA., Padre Nuestro n.º espec., 2 de noviembre de 2002 y 22 de diciembre de 2002; “Excmo. y Rvdmo. Mons. Antonio Cañizares Llovera”, en Guía de la Archidiócesis de To­ledo, Toledo, 2005; “Seguiré defendiendo la unidad entre los pueblos de España”, en ABC, 22 de febrero de 2006; “Monse­ñor Antonio Cañizares Llovera, Arzobispo de Toledo, nuevo Cardenal de la Iglesia Católica”, en Iglesia en camino, 610, 26 de febrero de 2006; “Emmo. y Rvdmo. Dr. D. Antonio Ca­ñizares Llovera, Cardenal Arzobispo de Toledo, Primado de España”, en www.architoledo.org; “El Papa subraya su afecto a Cañizares al imponerle el birrete cardenalicio”, en La Razón, 25 de marzo de 2006; “Me siento gozoso, pero abrumado por el don recibido”, en Las Provincias, 25 de marzo de 2006; “El valenciano Cañizares recibe del Papa el capelo cardenalicio”, en El Mercantil Valenciano, 25 de marzo de 2006; Boletines Eclesiásticos de las diócesis de Ávila, Granada y Toledo (1992-2006); L. Suárez Fernández, “Discurso de contestación”, en A. Cañizares, El esplendor visigótico, momento clave en la edificación de España y para su futuro, Madrid, Real Academia de la Historia, 2008.

 

Texto procedente del Diccionario Biográfico Español. Biografía escrita por Carlos M. García Nieto

 

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