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Cipriano Muñoz y Manzano. Conde de la Viñaza (II)

Cipriano Muñoz y Manzano. Conde de la Viñaza (II). La Habana (Cuba), 3.X.1862 – Biarritz (Francia), 24.XI.1933. Filólogo, bibliógrafo, historiador y diplomático.

Hijo de Cipriano Muñoz y Ostaled, I conde de la Viñaza, y de Josefa Ana del Carmen Manzano y Colás. En 1870 la familia se encontraba instalada en Zaragoza, ciudad en la que cursó el bachillerato y en la que simultaneó las carreras de Filosofía y Letras —que culminó en Madrid con la obtención del título de doctor en 1884—, y de Derecho, estudios que no llegó a finalizar. Conocía, además, las lenguas griega, latina, árabe, hebrea y sanscrita, y varios idiomas modernos.

En 1881 falleció su padre y el 19 de marzo de 1882 sucedió en el título de conde de la Viñaza, con el que firmó a partir de entonces todos sus escritos. Se le otorgó la Grandeza de España el 15 de noviembre de 1910. Contrajo matrimonio el 10 de septiembre de 1886, en Panticosa (Huesca) con María Concepción Roca-Tallada y Castellano, con quien tuvo cinco hijos: Carlos, María Josefa (duquesa de la Torre), Álvaro, Carmen (condesa de Yebes) y Alfonso. Fue hombre profundamente católico y conservador, como se refleja en sus amistades, entre las que cabe incluir a Menéndez Pelayo, con quien mantuvo una intensa relación epistolar, a Miguel Mir Noguera, que le inició en los estudios filológicos, y al bibliófilo Pascual de Gayangos.

Dedicado a los estudios filológicos, históricos y bibliográficos, desarrolló entre los años 1881 y 1895, en que se incorporó a la carrera diplomática, una intensa actividad creadora, que se plasmó en la publicación de numerosas obras, entre las que merecen destacarse: Goya, su tiempo, su vida, sus obras (1887); Bibliografía española de lenguas indígenas de América (1892), obra premiada por la Biblioteca Nacional; Biblioteca histórica de la filología castellana (1893), obra premiada por la Real Academia Española, y Adiciones al Diccionario histórico de los más ilustres profesores de las Bellas Artes en España de Don Agustín Ceán Bermúdez (1889-1894).

Su dedicación profesional, desde 1895, a la representación diplomática de España en el extranjero supuso, en gran medida, el abandono de sus trabajos de investigación. Fue destinado, como ministro plenipotenciario, primero a Bruselas (1895-1898) y después a Lisboa (1904-1905), embajador en Rusia (1907-1914), puesto que permutaría por el de la embajada de España en el Vaticano (1914-1916), pasando posteriormente a ocupar la embajada de España en Italia (1924-1931). Diputado a Cortes por Egea de los Caballeros (1891-1892 y 1894-1895), senador por las provincias de Matanzas (1898-1899) y Huesca (1899-1905), y senador por derecho propio (1914-1915).

Fue elegido académico de número de la Real Academia Española el 24 de enero de 1895, tomando posesión el 16 de junio del mismo año con un discurso sobre la poesía satírica política en España, que fue contestado por Alejandro Pidal y Mon. Correspondiente de la Real Academia de la Historia desde 1886, numerario desde 1902, tomó posesión el 13 de mayo de 1904, en sesión publica presidida por Alfonso XIII, con un discurso sobre los cronistas de Aragón, contestado por Francisco Silvela, quien dio la bienvenida “al investigador infatigable de noticias literarias, al crítico imparcial e historiador escrupuloso de artes y literatura, al entusiasta bibliógrafo, que ha aumentado con preciosas joyas el tesoro de la filología nacional”. Fue, asimismo, individuo correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, y de otras instituciones culturales españolas y extranjeras. Estuvo en posesión de numerosas condecoraciones civiles de España y Europa, y también obtuvo varias condecoraciones militares.

Con la proclamación de la República, finalizó su carrera diplomática, al presentar su dimisión como embajador de España en Italia el 15 de abril de 1931, instalándose a partir de ese año en la ciudad francesa de Biarritz, en la que falleció en el castillo de Les Trois Fontaines el 24 de noviembre de 1933, a los setenta y un años de edad, como consecuencia de un derrame cerebral.


Obras de ~: Santa Teresa de Jesús, Madrid, Imprenta A. Pérez Dubrull, 1882; Goya, su tiempo, su vida, sus obras, Madrid, Tipografía Manuel G. Hernández, 1887; Aurelio Prudencio Clemente, Madrid, Tipografía de los Huérfanos, 1888; Obras sueltas de Lupercio y Bartolomé Leonardo de Argensola, Madrid, Imprenta M. Tello, 1889; Adiciones al Diccionario histórico de los más ilustres profesores de las bellas artes en España de Juan Agustín Ceán Bermúdez, Madrid, Tipografía de los Huérfanos, 1889-1894; Bibliografía española de lenguas indígenas de América, Madrid, Rivadeneyra, 1892; Escritos de los portugueses y castellanos referentes a las lenguas de China y el Japón, Zaragoza, Imprenta de la Derecha, 1892; Biblioteca histórica de la filología castellana, Madrid, Imprenta Manuel Tello, 1893; La poesía satírico-política en España […] Discursos leídos […] Real Academia Española en la recepción pública del […] Conde de la Viñaza, Madrid, Imprenta del Asilo de Huérfanos, 1895; Los cronistas de Aragón. Discursos leídos […] Real Academia de la Historia en la recepción pública del […] Conde de la Viñaza, Madrid, M. G. Hernández, 1904.

Bibl.: V. Castañeda y Alcover, El excelentísimo señor conde de la Viñaza. Noticias de su vida y sus escritos, Madrid, Tipografía de Archivos, 1933; E. Cotarelo y Mori, “Don Cipriano Muñoz y Manzano, Conde de la Viñaza”, en Boletín de la Real Academia Española, t. 20, cuaderno 100 (diciembre de 1933), págs. 661-666; C. Sáenz de Santa María, “Estudio preliminar”, en C. Muñoz y Manzano, Conde de la Viñaza, Bibliografía española de lenguas indígenas de América, Madrid, Atlas, 1977, págs. III-LXIV; A. Zamora Vicente, Historia de la Real Academia Española, Madrid, Espasa Calpe, 1999; J. Delgado Casado, Un siglo de bibliografía en España, vol. II, Madrid, Ollero y Ramos, 2001, págs. 613-618.


Biografía escrita por Fernando de la Fuente Arranz procedente del Diccionario Biográfico Español.

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