Biografía escrita por Beatriz Sánchez Torija. Investigadora del Centro de estudios de Castilla-La Mancha y trabaja en el Área de Educación del Museo del Prado.


Casiano Alguacil y Blázquez.  Fotógrafo.

Mazarambroz (Toledo), 14.VIII.1832 – Toledo, 3.XII.1914.

Magnífico profesional, cronista social y precursor de la industria postal, fue el máximo representante de la fotografía toledana durante el último tercio del siglo XIX y los primeros años del siglo XX.

Puerta de Visagra de Totedo

Nacido en Mazarambroz, un pequeño municipio cercano a Toledo, allí pasó los primeros años de su vida, hasta que, siendo él todavía un niño, su familia se trasladó a Madrid, instalándose en el barrio de La Latina. En su juventud trabajó como carpintero y a la edad de veintitrés años se casó con su vecina Paula Ramona Cuesta, con quien tuvo una hija; sin embargo, apenas un año más tarde, su hija y su mujer fallecieron con tan sólo un mes de diferencia. Casiano continuó con su oficio de carpintero y poco después comenzó a vender papel, lo que quizá le proporcionase el primer contacto con el mundo de la fotografía, ocupación a la que posteriormente dedicaría la mayor parte de su vida.

Durante algunos años se pierde la pista de su paradero, hasta que a comienzos de la década de los sesenta, ya convertido en fotógrafo, se estableció en Toledo, donde regentó uno de los primeros establecimientos de fotografía de la ciudad; en poco tiempo, su fama aumentó considerablemente, llegando a ser un importante referente dentro del panorama local. Su negocio cambió de ubicación varias veces, pero siempre estuvo situado en pleno centro toledano, esto es, en las inmediaciones de la calle Ancha —hoy calle del Comercio— y de la plaza de las Cuatro Calles. Innovador con su obra, cultivó varios géneros fotográficos, aunque prefirió la fotografía de exteriores a la realizada en estudio; fue el primer artista local que comerció con fotografías de la ciudad, creando su particular Museo Fotográfico —constituido básicamente por fotografías de Toledo, aunque también contenía vistas de otras ciudades españolas, reproducciones de importantes obras de pintura y escultura, medallas y monedas—, y además, compuso varias series de fotografías tituladas 12 vistas de Toledo, Monumentos Artísticos de Toledo y, sobre todo, Monumentos artísticos de España.

Alcazar de Toledo

No obstante, el atractivo de la obra de Alguacil no reside únicamente en la fotografía monumental, sino también en la cantidad de instantáneas mediante las que dio a conocer los rincones mejor escondidos y los tesoros más ignorados de la ciudad de Toledo, así como los tipos populares, oficios y costumbres propios de la época.

En 1873, se casó en segundas nupcias con Elisa Hernández, hija de un librero toledano y once años menor que él; al poco tiempo, a la residencia de la nueva pareja se trasladó también Salud Hernández —hermana de la esposa, guía turística de profesión y mujer de un alto nivel cultural— quien, de ahí en adelante, colaboraría estrechamente con el fotógrafo.

Ya consagrado, recibió el encargo de fotografiar el patrimonio toledano por parte de la Comisión Central de Monumentos, colaboró en la obra Monumentos Arquitectónicos de España de Amador de los Ríos, sus fotografías aparecieron ilustrando publicaciones como La Ilustración Artística, La Ilustración Española y Americana, Toledo, Blanco y Negro yVida Manchega, y resultó premiado en el Concurso Regional de Fotografía Manchega de 1906.

En lo que concierne a la vida pública, fue un ciudadano comprometido con la causa republicana, como demuestra su intervención en los distintos gobiernos municipales del Sexenio Revolucionario y su participación activa en el Casino de la Unión Republicana.

Del mismo modo, mantuvo una vinculación estrecha con algunas instituciones sociales y culturales como El Ateneo Toledano y El Centro Artístico e Industrial, siendo reconocido como toledano ilustre en la obra Albaricoques de Toledo, en la que se le describe así: “Alguacil, para las artes es un factor de valía, pues con su fotografía, Toledo está […] en todas partes”.

Hacia 1908, el fotógrafo ya estaba envejecido e imposibilitado para ejercer su oficio adecuadamente y, tras varios reconocimientos públicos de su obra, la corporación municipal —siguiendo una iniciativa popular— resolvió crear un Museo Artístico y Fotográfico en las dependencias del Ayuntamiento y encargar su instalación al propio Casiano Alguacil. La creación de este Museo —que ya podía visitarse a mediados de 1909— supuso una gran alegría para el artista en el ocaso de su vida pues su obra conseguía así el reconocimiento merecido, a lo que habría que añadir la satisfacción personal de actuar como conservador de su propia colección.

Tras enviudar por segunda vez en 1911 y perder a su cuñada poco tiempo después, se trasladó a una pensión toledana; donde transcurrieron los últimos años de su vida. A comienzos de 1912 se acordó que el fotógrafo donase sus clichés al Ayuntamiento a cambio de que se duplicara la asignación que recibía por estar al frente del Museo. A pesar de que ambas partes acataron el acuerdo, la entrega de los negativos se fue demorando y no se hizo efectiva hasta octubre de 1914. Unos meses antes, en junio de 1914, había ingresado en el Hospital de la Misericordia donde permanecería hasta su fallecimiento.

El día 3 de diciembre del mismo año, Casiano Alguacil y Blázquez murió pobre y abandonado en la “Sala de Distinguidos” de dicho Hospital, a los ochenta y dos años de edad. Toda la prensa toledana se hizo eco de la noticia, rindiéndole un particular recuerdo post mortem: “¡Descanse en paz el insigne anciano, el incansable y laborioso fotógrafo, decano tal vez no sólo de los [fotógrafos] de Toledo, sino de los de toda España y a quien ésta debe la difusión de sus tesoros arquitectónicos, de sus maravillas artísticas, de sus leyendas escritas en piedra y de su historia grabada en suntuosos monumentos!” Actualmente la obra del fotógrafo Casiano Alguacil se halla repartida entre varias instituciones —Diputación Provincial de Toledo, Museo Sorolla, Museo del Ejército, Museo del Traje, Hispanic Society of America, Victoria & Albert Museum […]—, y multitud de colecciones privadas; no obstante, la colección más importante y completa es la que se conserva en el Archivo Municipal de Toledo, procedente de la donación del propio fotógrafo.


Obras de ~: Museo Fotográficoc. 1866; 12 Vistas de Toledo, Toledo, c. 1875; Monumentos artísticos de Españac. 1880.


Bibl.: R. Muro, Albaricoques de Toledo. Colección de semblanzas instantáneas, Toledo, Imprenta, librería y encuadernación de Menor Hermanos, 1893; R. Amador de los Ríos, Monumentos arquitectónicos de España, t. I, “Toledo”, Madrid, Martín Gamoneda, 1905; Catálogo y detalles de fotografías de monumentos artísticos de Casiano Alguacil, Madrid, Ambrosio Pérez y Cía., 1907; Redacción, “Los que se van”, en El Día de Toledo, Toledo, 10 de diciembre de 1914; M. Carrero, R. del Cerro, F. Martínez, I. Sánchez y J. Sánchez, Toledo en la fotografía de Alguacil, Toledo, Ayuntamiento de Toledo, 1983; R. del Cerro, “La fotografía en Toledo hasta 1914. Casiano Alguacil, uno de sus pioneros”, en Boletín de Arte, n. 4-5, Málaga, Universidad de Málaga (1984); J. Porres, “De nuevo, Alguacil”, en Toletum. Boletín de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, Toledo (1984); P. López Mondéjar, Crónica de la Luz. Fotografía en Castilla-La Mancha, 1855-1936, Madrid, El Viso, 1984; M. Carrero, R. del Cerro, S. Garrido, A. Gutiérrez, F. Martínez e I. Sánchez, “Dos fondos fotográficos toledanos: Alguacil y Rodríguez”, en Carpetania, Toledo (1987); P. López Mondéjar, Las Fuentes de la Memoria. Fotografía y Sociedad en la España del siglo xix, Barcelona, Lunwerg, 1989; J. M. Sánchez Vigil, “De la Restauración a la Guerra Civil”, en La Fotografía en España. De los orígenes al siglo xxi. Summa Artis XLVII, Madrid, Espasa Calpe, 2001, págs. 193-472; VV. AA., Diccionario Espasa de Fotografía, Madrid, Espasa, 2002; M. Sougez y H. Pérez Gallardo, Diccionario de Historia de la Fotografía, Madrid, Cuadernos de Arte Cátedra, 2003; P. López Mondéjar, La huella de la mirada. Fotografía y Sociedad en Castilla-La Mancha, 1839- 1936, Madrid, Lunwerg, 2005. B. Sánchez Torija, Casiano Alguacil. Los inicios de la fotografía en Toledo, Ciudad Real, Colección Almud Fotografía, 2006; VV. AA. Actas del VI Encuentro de Historia de la Fotografía en Castilla-La Mancha, celebrado en Toledo en Abril de 2014 [en prensa].


Tipos Toledanos

 

Vista del castillo de Guadamur (Toledo) desde la costanilla de la Natividad.

Catedral de Ávila

Avila Puerta del Alcazar 

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