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Ángel Casimiro Govantes Fernández de Angulo

Foncea (La Rioja), 3.III.1783 – Madrid, 27.IV.1852. Magistrado del Tribunal Supremo y político y académico de la Real Academia de la Historia.

Hijo de Celestino Govantes y Ana Fernández de Angulo, nació en la villa riojana de Foncea, perteneciente al partido judicial de Haro e integrada, en aquel momento, en la provincia de Burgos. Emprendió estudios de Filosofía y Jurisprudencia en la Universidad de Santiago de Compostela, donde se graduó en junio de 1802. Continuó especializándose en Derecho Canónico, pasando a la Universidad de Valladolid, donde superó un curso de Cánones en 1807.

Desde allí, se incorporó a la Universidad del Burgo de Osma, donde obtuvo el título de licenciado y acabaría doctorándose en 1826.

Desde muy joven mostró inequívocas inquietudes políticas y llegó a ser elegido representante de la provincia de Burgos en las primeras Cortes de la historia española, las de Cádiz de 1810-1812, aunque su disolución le llevó a entregarse de lleno a la carrera judicial. Tras estrenarse como abogado en Valladolid y una vez que hubo contraído matrimonio con Juana Merino (1 de junio de 1814), fue nombrado alcalde mayor de la Audiencia de Asturias en noviembre de 1815. Allí, en la capital del Principado, tuvo ocasión de manifestar su preocupación por la mejora de las condiciones educativas y sanitarias de la provincia, al integrar la Comisión que se formó para la realización de un plan para la puesta en marcha de las escuelas de primeras letras, con las dotaciones necesarias, y formar parte, además, de la Junta Superior de Sanidad.

El período liberal abierto en 1820 le permitió retomar su compromiso político. Volvió a representar a Burgos en las Cortes del Trienio Constitucional (legislatura de 1820-1821) y formó parte de la Comisión Primera de Legislación y la del Código de Procedimientos.

Asimismo, fue nombrado en 1821 magistrado de la Audiencia y Chancillería de Valladolid.

La nueva interrupción del proceso de implantación liberal afectó de lleno a su propia trayectoria. La reacción absolutista llevó a su depuración profesional, al ser suspendido de sueldo, encausado y multado por la sala del Crimen de la propia Chancillería, cesando así su carrera judicial. Los avatares que sufrió a partir de entonces fueron innumerables: fue desterrado de la Corte y Sitios Reales, permaneció bajo arresto domiciliario y fue secuestrado por los carlistas en noviembre de 1833, siendo rescatado tras el fallecimiento de Fernando VII a cambio de una fuerte suma de dinero.

Precisamente, la desaparición del Monarca absoluto y la apertura liberal encabezada por la reina regente María Cristina desde 1834 hicieron posible su deseada rehabilitación política y profesional.

Tras serle devuelta la libertad a través del oportuno Decreto de Amnistía, fue repuesto en la plaza de oidor en la Audiencia de La Coruña y fue nombrado fiscal en propiedad del Tribunal Supremo de Hacienda, ascendiendo pronto a ministro del citado tribunal.

Al extinguirse éste y refundirse en el Tribunal Supremo de España e Indias, se le hizo ministro del nuevo tribunal en 1835 y, ya en agosto de 1836, fue designado magistrado del Tribunal Supremo. Sin embargo, y por desavenencias políticas, al estar más cercano a los liberales moderados, resultó separado de su cargo en octubre de 1840 en plena regencia de Espartero, si bien acabó jubilándose poco después, en 1841. En todo este trayecto compartió inquietudes y foros políticos con su hermano Pablo, que fue elegido diputado a Cortes en las legislaturas de 1837, 1840 y 1844.

Aunque fue repuesto en su plaza por Decreto de diciembre de 1843, una vez apartado Espartero de las responsabilidades políticas, Ángel Govantes dedicó los últimos años de su trayectoria pública a la preparación de valiosos trabajos históricos bajo la supervisión de la Real Academia de la Historia, institución de la que era individuo supernumerario desde 1841.

Su principal aportación fue la elaboración del Diccionario geográfico-histórico de España, con el que, según sus propias palabras, pretendía seguir los pasos de tres eminentes historiadores y académicos riojanos, el padre Risco, Juan Antonio Llorente y Martín Fernández de Navarrete, quien había llegado a presidir la Real Academia de la Historia. Imbuido de las corrientes historiográficas francesas de la época y de autores como Jules Michelet, que habían apostado por reconstruir y transmitir a los ciudadanos la historia de la nación francesa, Govantes se planteó llevar a cabo el análisis de “la antigua geografía e historia, procurando estimular a este género de estudios, ya para que perfeccionen su obra otros más doctos escritores, ya para que se formen Diccionarios históricos de todas las provincias y se pueda llegar algún día a obtener uno general exacto”. El trabajo vio la luz en 1846 en la Imprenta de los Señores Viuda de Jordán e hijos y se convirtió en un referente inexcusable del conocimiento no sólo de la tradición histórica sino de la realidad demográfica y económica de los diferentes núcleos de población del país. Algunos años después, aparecería una nueva obra de similares características, el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, dirigido por Pascual Madoz, que completaría y actualizaría el trabajo de Govantes.

La valía y la dedicación mostradas le hicieron acreedor al reconocimiento de sus contemporáneos. Además de su vinculación a la Real Academia de la Historia, siendo nombrado académico de número el 3 de octubre de 1845, perteneció también a la Real Academia de San Carlos establecida en Valladolid y fue nombrado por Real Decreto senador vitalicio del reino en 1845. Murió en Madrid el 27 de abril de 1852.


Obras de ~: Poesías del doctor […] dedicadas a sus amigos, Madrid, 1808; Fábulas, cuentos y alegorías morales, Madrid, 1833; Diccionario geográfico-histórico de España, Madrid, Real Academia de la Historia, Imprenta de los Señores Viuda de Jordán e Hijos, 1846; “Disertación […] en defensa de la cronología de los dos cronicones de Sebastián y de Albelda”, en VV. AA., Memorias de la Real Academia de la Historia, t. VIII, Madrid, Real Academia de la Historia, 1852; Disertación que contra el nuevo sistema establecido por el abate Masdeu en la cronología de los ocho primeros reyes de Asturias, Madrid, s. f.

Fuentes y bibl.: Archivo del Senado, exps. personales, HIS- 0204-01; Archivo Histórico Nacional, Fondos Contemporáneos, Magistrados del Tribunal de Justicia, leg. 4458/3.191; Estado, Carlos III, exp. 381; Archivo del Congreso de los Diputados, Serie documentación electoral, 1 n.º 5 y 6 n.º 6.

E.Mazón Verdejo (coord.), Riojanos en Madrid. 601 biografías, Madrid, Centro Riojano de Madrid, 2001, págs. 225- 228; J. M. Delgado Idarreta, “Madoz y Govantes, dos referencias a la Rioja”, en Prensa, impresos y territorios. Obras de referencia y espacios regionales, Rennes, Université, 2003, págs. 23-43; M. Urquijo Goitia (dir.), Diccionario biográfico de parlamentarios españoles. Cortes de Cádiz (1810-1814), Madrid, Cortes Generales, 2010 (CD-Rom); www.rah.es.


Biografía escrita por José Luis Ollero Vallés procedente del Diccionario Biográfico Español.

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