La
Academia
La Real Academia de la Historia comenzó como reunión literaria
de amigos, en el año 1735. Los contertulios se dirigieron a Felipe
V para que autorizara sus reuniones y el monarca les concedió su
protección. Con ello, la tertulia ya especializada en la investigación
del pasado quedó convertida en Real Academia de la Historia.
La autorización la dio Felipe V por Real Cédula de 17 de junio
de 1738. Desde entonces, la Academia gozó de la real protección
como las demás corporaciones análogas, vínculo institucional
que perdura, al ser Su Majestad el Rey Patrono de todas la Reales
Academia creadas, todas ellas, a partir de la acción ilustrada
que, en el siglo XVIII, culminó en la fundación de las tres más
antiguas: Española, de la Historia y de Bellas Artes de San Fernando.
La Real Academia de la Historia cuenta con subvenciones de los
ministerios de Educación y Cultura, para favorecer la investigación
y demás tareas, y tiene también protectores privados. La Academia
posee una espléndida Biblioteca-Archivo con códices, manuscritos
e incunables de inestimable valor científico, bibliográfico y
documental. Está abierta al público en horarios de mañana y tarde,
y es consultada por investigadores españoles y extranjeros.
|