Biografía escrita por María Fuencisla García Casar, profesora titular de Estudios Hebreos y Arameos de la Facultad de Filología en la Universidad de Salamanca. Una de sus líneas de especialidad son los judíos y conversos en la España Medieval.


Luis de Santángel. ¿Daroca (Zaragoza)?, Escribano de ración.

1438 o 1439 – Alcalá de Henares (Madrid), II.1498.

El estudio del apellido Santángel en la investigación de la clase social conversa de la Corona de Aragón a lo largo del siglo xv, supone enfrentarse a todo un complejo entramado de familias judías que, repartidas por amplias zonas geográficas del Aragón medieval, y logrando una destacada posición social y económica, adoptaron el mencionado nombre, a raíz de su conversión, hecho que viene a coincidir con la celebración de las últimas sesiones de la Disputa de Tortosa (1413-1414), que supuso una gran derrota teológica para el judaísmo, lo que provocó numerosas conversiones al cristianismo.

Si la investigación se centra en aclarar quién fue el converso Luis de Santángel, que llegó a ser escribano de ración, se puede afirmar que el debate aún continúa desde que en 1918 Manuel Serrano y Sanz diera a conocer su labor en genealogías conversas aragonesas. Este investigador, dando por válido lo que se dice en el Libro Verde de Aragón, afirma que su origen se remonta a la familia judía bilbilitana de apellido Chinillo. Don Noah Chinillo, comerciante, tuvo cinco hijos, uno de ellos, fue Azarías Chinillo, que convertido en 1415, decide llamarse Luis de Santángel. En ese mismo año otorgó documentos en Híjar y en Daroca como drapero o comerciante de paños. El Libro Verde dice de él que “era muy leído”, cursando años después los estudios de jurista y estableciéndose en Zaragoza en 1425, donde ejerció de letrado. Casó dos veces, la primera mujer era judía, la segunda cristiana vieja, María Ximénez Cit, con la que tuvo al menos seis hijos, los varones, Pedro, Martín, Juan, y Luis, su primogénito. Por su testamento de 3 de abril de 1465, se sabe que nombró heredero universal a su hijo Luis de Santángel, que más tarde moriría decapitado por su participación en el asesinato del inquisidor Pedro de Arbués.

Azarías Chinillo —Luis de Santángel— tuvo al menos cuatro hermanos: Juan Martínez Martín, Pedro Martínez de Santángel, padre de Pedro de Santángel, obispo de Mallorca en 1466, y Alfonso. Y sin poder establecer la línea de parentesco, Serrano y Sanz, apoyándose en varios documentos, dice que “Luis de Santángel, escribano de ración, fue hijo de otro Luis de Santángel, quien puede afirmarse que descendía del bilbilitano don Noé Chinillo, y cuyo padre, según se cree, lo fue Alfonso de Santángel”. Según esto, el padre del escribano sería primo hermano de don Pedro de Santángel, el obispo de Mallorca.

Esta es la versión que se puede considerar “tradicional” acerca del origen familiar del escribano de ración. Investigaciones recientes apuntan en otras direcciones. El profesor y acreditado investigador del judaísmo aragonés Miguel Ángel Motis, apoyándose en el proceso inquisitorial incoado a la madre del escribano, doña Brianda, afirma que su abuelo paterno, Luis de Santángel, el Viejo o el Mayor, era un mercader de pañería o drapero, nacido en Daroca, que abrazó el cristianismo poco después de finalizada la Disputa de Tortosa. Hacia 1436 se le encuentra en Valencia, donde fijó su lugar de residencia hasta su muerte alrededor de 1444. De sus tres hijos, Luis de Santángel, menor, el primogénito, Pedro y Berenguer, Luis fue el padre del futuro escribano. Nacido en Daroca y mercader como su padre, casó con Brianda con la que tuvo tres hijos: Jaime, Galcerán y Luis, el futuro escribano, nacido en Daroca en torno a 1438 o 1439. Su padre también tuvo su lugar de residencia permanente en Valencia, cuya acta de vecindad la obtuvo en septiembre de 1446. Por su parte, la profesora y gran especialista en el judaísmo de la Corona de Aragón, Asunción Blasco, replanteándose la información que proporciona el Libro Verde de Aragón, dirige su investigación hacia los Chinillo-Santángel de Zaragoza y de Híjar. “Los Chinillo —afirma Blasco— formaban grupos diseminados por el Reino de Aragón. Aunque a comienzos del siglo xiv había miembros de dicha familia en Montalbán, las principales ramas se hallaban en Zaragoza e Híjar”. En esta última localidad se conoce la identidad de un judío Yehudah Chinillo que en 1415 se convierte al cristianismo con los nombres de Luis de Santángel. Y al menos desde 1380 habitaba en Híjar un judío llamado Noah Chinillo,comerciante y prestamista de gran solvencia. Ello le permite afirmar que “Lluís de Santàngel, hijo de Noha Chinillo, judío habitante de Híjar, cuando era judío se llamaba Jehudá, no Azarías como hasta ahora se venía creyendo”. Aún así, con prudencia, Blasco concluye que “con los datos conocidos no parece claro el origen troncal del escribano Lluís de Santàngel, si realmente descendía de una familia conversa aragonesa”.

Hay otros datos biográficos sobre los que la documentación conservada no deja lugar a dudas. Luis de Santángel dice de él mismo que era “natural de la ciutat de Valencia”. Nacido y criado en el seno de una familia de comerciantes, nada tiene de extraño que siguiera esa tradición familiar, al igual que su hermano Jaime —si se da por bueno que fuera hijo del Luis de Santángel que casó con Brianda—, y encargado de la administración de los asuntos mercantiles de su padre en Barcelona, se trasladó a esa ciudad. En 1475 Juan II le concedió el oficio de receptor de las pecunias del antiguo Patrimonio Real en Valencia. Tres años más tarde entró de contino en Palacio, y contrajo matrimonio por estas fechas con Juana de Taranau, que le dio cuatro hijos: Luisa —que casó con Ángel

de Villanueva, quien en 1515 fue nombrado virrey de Cerdeña—, Fernando, Jerónimo y Alfonso. Y el 13 de septiembre de 1481 obtuvo de Fernando V el nombramiento de escribano de Ración, cargo que ocupó hasta la fecha Gaspar Maymó, cuya mala salud le hizo dimitir. Se le asignó la cantidad de 8000 sueldos barceloneses, además de lo que percibiría en concepto de quitación o sueldo. El cargo de escriva de ratio tenía como principal obligación llevar cuatro libros: en el primero se registraban los nombramientos de los servidores del palacio, sus quitaciones o sueldos, no en cantidad metálica sino en bestias; en el segundo se hacía inventario de los bienes de valor del palacio; en el tercero llamado Libro de cuentas se hacía constar el gasto diario de la casa real; el cuarto libro era el del registro de todo albarán y carta de pago “de quitación, vestuario y gracia, y aun de las ayudas de costa”.

Encumbrado en tal cargo de privilegio, nada tiene de extraño que siguiera tan de cerca el proyecto colombino, llegando a ser su principal interlocutor, al decidir en su favor el vacilante ánimo de la reina Isabel, lo que bien pudo tener lugar en la nueva ciudad de Santa Fe, donde residieron los Monarcas algunos meses después de la conquista de Granada. Tanto la amistad personal de Santángel, como su apoyo político y financiero no le faltaron a Cristóbal Colón. En sociedad con Francisco Pinelo concedió al visionario navegante un préstamo por importe de 1.140.000 maravedís, al módico interés del 1,5 por ciento, un tercio del vigente en los censos otorgados por los organismos de la Administración del Reino, cargando dicha cantidad en las cuentas generales de la Cruzada y el Subsidio. En cuanto a la amistad que unió a ambos hombres, da prueba de ello la carta que Colón le escribiera a bordo de su carabela el 18 de febrero de 1493.

Santángel continuó gozando del favor y el respeto de los Reyes, verificando en 1496 el matrimonio entre doña Juana con el archiduque Felipe, y recibiendo al año siguiente por concesión real todos los bienes que perteneciesen al Erario por confiscación del Santo Oficio a los herejes y apóstatas —hubo varios con el apellido Santángel— en el Reino de Valencia, merced que sería perpetua para sus descendientes. Parece ser que acompañando a los Reyes que habían decidido tras la muerte del príncipe Juan pasar el invierno en Alcalá de Henares, enfermó en esta localidad y en ella murió a comienzos del mes de febrero de 1498. Su hijo Fernando le sucedió en el cargo con carácter vitalicio.


Bibl.: J. de Anchias, Libro Verde de Aragón. Documentos aragoneses publicados por Isidro de las Cagigas, Madrid, Compañía Ibero-Americana de Publicaciones, 1929; M. Serrano y Sanz, Los amigos y protectores aragoneses de Cristóbal Colón, Barcelona, Riopiedras Ediciones, 1991; I. Nicolau Bauzá, “Los Santàngel de Valencia”, J. Hinojosa Montalvo, “Los Santàngel en tieras alicantinas”, R. Benítez Sánchez- Blanco, “La familia Santàngel según el proceso inquisitorial de Brianda de Santàngel”, M. A. Ladero Quesada, “Actividades de Lluís de Santàngel en la corte de Castilla”, A. Blasco Martínez, “Aportaciones documentales para el estudio del origen troncal de los Santàngel” y M. A. Motis Dolader y M. I. Falcón Pérez, “La familia Santàngel de Zaragoza y su época”, en Lluís de Santàngel i el seu temps, Valencia, Ayuntamiento, 1992, págs. 36-42, 43-54, 70-99, 104-118, 119-131 y 134-162, respect.; M. A. Motis Dolader, “El linaje de los Santángel en el reino de Aragón”, en Aragón Sefarad, Zaragoza, Diputación Provincial, Ibercaja Obra Social y Cultural, s. f. [2004]; K. E. LeMieux (coord.), Lluís de Santàngel: Primer Financiero de América (America’s First Financier). Actas del Simposio Internacional Santángel 98, 23-26 de agosto de 1998, Valencia, Generalitat Valenciana, 2008.


Imagen CC Wikimedia Commons. Escultura del escultor José Terencio Farre dedicada a Luis Santangel en la Alameda de Valencia.

 

 

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