Biografía escrita por Carlos Saguar Quer, doctor en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid y profesor asociado del Departamento de Arte I de la Facultad de Geografía e Historia de la misma universidad. Secretario de la revista de arte Goya, de la Fundación Lázaro Galdiano. Miembro Numerario del Instituto de Estudios Madrileños desde 1995. Su especialidad como estudioso de Madrid es la historia y arquitectura de los cementerios y monumentos funerarios (siglos XVIII‐XX).


Wenceslao Gaviña Baquero. Arquitecto.

Barbadillo del Mercado (Burgos), 1814 – Madrid, 16 de enero de 1883.

Hijo de don Casimiro Gaviña, empleado en la Fábrica de Cristales de La Granja, y de doña María Antonia Baquero, inició su formación en el Real Seminario Conciliar de Segovia que prosiguió, ya en Madrid, en la Real Academia de San Fernando y en el estudio de Luis López de Orche, discípulo de Antonio López Aguado, obteniendo el título de arquitecto en 1841.

La trayectoria profesional de Wenceslao Gaviña se ciñe sobre todo a la construcción de cementerios, panteones, viviendas y residencias señoriales para la aristocracia y la alta burguesía del Madrid isabelino. En 1846 firma el proyecto para el cementerio de la Sacramental de San Justo, obra de un clasicismo adornado y elegante que reservaba amplios espacios para jardines: un planteamiento muy alejado de los áridos recintos funerarios de las primeras décadas del siglo y acorde con la sensibilidad romántica, en la línea del cementerio de San Luis, renovado tres años antes por Narciso Pascual y Colomer, continuada por el patio monumental de la Sacramental de San Isidro, obra magna de Francisco Enríquez Ferrer proyectada en 1852.

En 1849 proyectó el camposanto de la Sacramental de San Martín –“acrópolis clásica”, “hermoso y apacible como un vergel” (V. Blasco Ibáñez, La horda, 1905)–, en el que destacaba el pórtico de acceso, con una doble columnata octástila de orden dórico griego con fustes estucados en rojo, temprano ejemplo de arquitectura policromada. Más tarde, en 1853, trazaría planos para el Cementerio Británico de Madrid, que acabaría realizándose según un sencillo proyecto de Benedetto Albano, arquitecto e ingeniero napolitano establecido en Inglaterra.

Su labor en el campo de la arquitectura funeraria se acrece con algunos notables panteones, la mayoría conservados en la Sacramental de San Isidro, como el del conde de Bagaes, el del conde de Casal y el de los marqueses de Almonacid, exponentes de una refinada y erudita visión del clasicismo que se refleja asimismo en su declarada admiración por Isidro Velázquez, cuyos dibujos Gaviña guardaba con devoción. La influencia del arquitecto fernandino se aprecia especialmente en su monumental proyecto para el citado cementerio de la Sacramental de San Martín, en su género uno de los más ambiciosos del Madrid decimonónico.

Son importantes también sus intervenciones en la ciudad, entre las que cabría citar el palacio del marqués de Remisa, que se alzó anejo al del marqués de Salamanca en el paseo de Recoletos; el edificio de viviendas para el infante D. Francisco de Paula, paredaño al palacio del duque de Granada de Ega, en la cuesta de Santo Domingo; los palacios del duque de Baena y del marqués de Escalona y de Bornos, que dan empaque a la calle del Pez; o la casa-palacio de los duques de Montpensier, en la de Hortaleza, todos ellos con un tono de discreta elegancia que distingue a su autor en el panorama de la arquitectura madrileña de la época.

De gran interés asimismo es la completa restauración que llevó a cabo en 1852 del interior de la iglesia parroquial de San Martín, que incluyó la construcción de un nuevo retablo mayor de estilo renacentista, con decoración escultórica de José Siro Pérez García y dorado y pintura a cargo de Antonio García Herrera.

Cuatro años más tarde, en 1856, Gaviña firmaba un proyecto de plaza de toros para Orense, un diseño sobrio y funcional en el que proponía el uso de soportes de hierro fundido para sostener la cubierta de la andanada, material que venía empleando abundantemente en las galerías de nichos de sus camposantos.

Además de su actividad como arquitecto, Wenceslao Gaviña fue un destacado hombre de negocios y durante algunos años concejal y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid en las filas del Partido Moderado. A lo largo de su vida ostentó numerosos cargos: fue tesorero del Colegio Nacional de Sordomudos y Ciegos; perteneció a la junta directiva de la Sociedad Anónima “La Proveedora”; presidente de la Sociedad Económica Matritense; tesorero de la Sociedad Artística de Socorros Mutuos; arquitecto de la compañía “Caja Universal de Capitales. Construcciones Urbanas”; presidente de la Sociedad Central de Arquitectos; accionista del Banco de España y miembro de la comisión para reformar sus estatutos.

Wenceslao Gaviña casó con doña María Trinidad Álvarez (+1852), con la que tuvo dos hijos: Luis Gaviña Álvarez (diputado por Caguas, Puerto Rico, y secretario de la sección económica del Congreso, fallecido en 1882) y María Manuela, casada con el jurisconsulto Diego Suárez Sánchez-Barriga, diputado en Cortes y senador vitalicio. Falleció el 16 de enero de 1883 y recibió sepultura en el cementerio de la Sacramental de San Justo. Curiosamente, Benito Pérez Galdós, en Los duendes de la camarilla, llama Wenceslao Gaviña a un rico propietario de la calle de la Almudena que dio refugio en su residencia a la célebre sor Patrocinio. A mediados de siglo, fecha en que Galdós ambienta su relato, nuestro arquitecto vivía en el n.º 15 de la vecina calle de San Nicolás.

Panteón de los condes de Casal en la Sacramental de San Isidro, Madrid, 1862


Obras de ~: viviendas en la calle Salitre, n.º 38, Madrid, 1846; cementerio de la Sacramental de San Justo, Madrid, 1846; monumento de Jueves Santo en la iglesia de San Martín, Madrid, 1847; proyecto para albergar las Escuelas Pías en el Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares, 1848; cementerio de la Sacramental de San Martín, Madrid, 1849; viviendas en la calle Atocha, n.º 49, Madrid, 1849; viviendas para el Infante D. Francisco de Paula en la cuesta de Santo Domingo, n.º 3, Madrid, 1852; restauración del interior de la iglesia de San Martín y retablo mayor de nueva traza, Madrid, 1852; proyecto para el Cementerio Británico, Madrid, 1853; palacio del marqués de Remisa en el paseo de Recoletos, Madrid, 1856; proyecto de plaza de toros para la ciudad de Orense, 1856; casa-palacio del marqués de Claramonte en la plaza de la Villa, n.º 1, Madrid, 1857; viviendas en la Puerta del Sol, n.º 3, Madrid, 1857; reforma de la fachada de la casa de D. Fernando Rubín de Celis en la calle de la Greda (hoy de Los Madrazo), n.º 15, 1858; palacio del duque de Baena en la calle del Pez, n.º 38-40, Madrid, 1860; palacio del marqués de Escalona y de Bornos en la calle del Pez, n.º 12, Madrid, 1860; panteón del primer conde de Bagaes en la Sacramental de San Isidro, Madrid, 1860; palacio de los duques de Montpensier en la calle de Hortaleza, n.º 10, Madrid, 1861; viviendas para la condesa de Bornos en la calle de la Madera, n.º 25 y 30, Madrid, 1862; panteón de los condes de Casal en la Sacramental de San Isidro, Madrid, 1862; viviendas para D. Juan Nepomuceno Peñalosa en la calle Mayor, n.º 72, Madrid, 1864; sepultura de los condes de Villariezo en la Sacramental de San Isidro, Madrid, 1868; panteón de los marqueses de Almonacid en la Sacramental de San Isidro, Madrid, 1870; proyecto de panteón para D. José María Sessé y Prieto, 1870; sepultura de D.ª Dolores Pequeño y Marco en la Sacramental de San Isidro, Madrid, 1871; palacio del duque de Fernán Núñez en la calle Princesa, Madrid, 1873; casa-palacio del duque de Zaragoza en la calle Ferraz, Madrid, 1875; convento de Nuestra Señora de la Piedad Bernarda (las Vallecas) en la calle Isabel la Católica, n.º 6, Madrid, 1877.


Bibl.: Archivo de la Real Academia de San Fernando, leg. 11-3/2. Guía de forasteros en Madrid, Madrid, Imprenta Nacional, 1846, pág. 265. P. Navascués Palacio, Un palacio romántico. Madrid, 1846-1858, Madrid, El Viso, 1983, pág. 42. VV. AA., Guía de Arquitectura y Urbanismo de Madrid, Madrid, COAM, 1984, tomo I, págs. 112, 125, 201; tomo II, pág. 337. C. Saguar Quer, Arquitectura funeraria madrileña del siglo XIX, Madrid, Universidad Complutense, 1989, págs. 215-221, 250-256, 386, 409, 410, 490, 507, 514. A. Díaz de Baldeón García, “El nacimiento de un barrio burgués. Argüelles en el siglo XIX”, en Norba-arte, 13 (1993), págs. 251-252. C. Saguar Quer, “El cementerio de la Sacramental de San Martín”, en Anales del Instituto de Estudios Madrileños, XXXV (1995), págs. 135-143. C. Saguar Quer, “El Cementerio Británico de Madrid”, en Anales del Instituto de Estudios Madrileños, XXXIX (1999), pág. 364. P. M. Alonso Marañón y M. Casado Arboniés, “La presencia de los Escolapios en Alcalá de Henares. Antecedentes e inicio de su actividad pedagógica en el Antiguo Edificio Cisneriano”, en VV. AA., La Sociedad de Condueños ante la Historia (entre el sueño y la realidad), Universidad de Alcalá, Alcalá de Henares, 2000, pág. 221. C. Saguar Quer, “El cementerio de la Sacramental de San Justo: su historia y arquitectura”, en Anales del Instituto de Estudios Madrileños, XLII (2002), págs. 103-129. C. Saguar Quer, Mesonero Romanos y el otro Madrid: Los Cementerios, Ciclo de conferencias “Don Ramón de Mesonero Romanos y su tiempo”, n.º 20, Madrid, Ayuntamiento-Instituto de Estudios Madrileños, 2004, págs. 32, 33, 69, 75. VV. AA., Arquitectura de Madrid, Madrid, COAM, 2004, tomo I, págs. 167, 180, 408, 409, 410. P. Moleón Gavilanes, “Isidro Velázquez, metido en un rincón”,  en P. Moleón Gavilanes (ed.), Isidro Velázquez 1765-1840, arquitecto del Madrid fernandino, Madrid, Ayuntamiento de Madrid, 2009, págs. 96, 570. C. Saguar Quer, “Máquinas de conmemorar”, en P. Moleón Gavilanes (ed.), op. cit., págs. 333, 334. C. Priego y E. Corrales, Dibujos en el Museo de Historia de Madrid. Arquitectura madrileña de los siglos XIX y XX, Madrid, Museo de Historia de Madrid, 2010, págs. 46-47. Ó. da Rocha Aranda, La Real Academia Nacional de Medicina. Historia de un edificio centenario, Madrid, Academia de Medicina, 2014, págs. 39-41.


Imagen Google Maps.: Palacio del duque de Baena en la calle del Pez, n.º 38-40. Madrid. 

Recursos en colaboración

  • A  A  A  
Share This