crodriguezBiografía escrita por Mónica Luengo Añón, historiadora del arte y arquitecto paisajista. Presidenta del Comité Científico Internacional de Paisajes Culturales ICOMOS-IFLA, miembro del Instituto de Estudios Madrileños. Autora de publicaciones relacionadas con la historia del jardín y docente sobre el mismo tema en diversas instituciones educativas.


Cecilio Rodríguez Cuevas. Jardinero, paisajista.

Valladolid, 1865 – Madrid, 14.X.1953.

Según narra él mismo en una larga entrevista a Julia Mélida, era hijo de un capitán del Ejército Español muerto en campaña. Ingresó en el Colegio de Huérfanos de la Guerra y fue admitido a los ocho años en la sección de aprendices de jardineros municipales de Madrid, escuela creada por el Ayuntamiento en 1873. Continuó sus estudios como aprendiz, trabajando en el servicio de Parques y Jardines de la ciudad, primero en los jardines del paseo de Recoletos.

Cumplidos los doce años, pasaría a las estufas y viveros para finalizar en el Retiro, parque del que llegaría a ser jardinero mayor en 1914 y, más tarde, director del Departamento de Parques y Jardines, puesto en el que se mantendría hasta 1946. Es, por lo tanto, responsable de la jardinería urbana madrileña durante un amplio y complicado período en el que hay que destacar el largo paréntesis de la guerra, durante la que fue apartado de su cargo para volver una vez finalizada la contienda.

A comienzos de siglo, transforma el Paseo de Recoletos, uno de los más importantes de la ciudad, con un tramo de trazado “mixto de francés y español” y otro “de estilo puramente francés”, y trabaja en la mayoría de las plazas y paseos madrileños, incluyendo zonas emblemáticas de la ciudad, como el desnivel de la calle Bailén frente a la Plaza de la Armería.

A los largo de su carrera, dedicada por completo a la jardinería, realizó numerosas intervenciones en diversos parques y jardines entre las que hay que destacar hacia 1915 la creación de la Rosaleda en el Retiro, claramente  influido por  J. C. N. Forestier quien, con la creación del Parque de María Luisa en Sevilla. marcó la historia de la jardinería urbana española del primer tercio de siglo, al poner de moda el estilo neosevillano o neoandaluz del que Cecilio Rodríguez fue un fiel seguidor. La Rosaleda se ubicó en la glorieta cercana al Ángel Caído, desmontando la estufa invernadero que el marqués de Salamanca había donado al Ayuntamiento en 1873. En 1914, coincidiendo con el estallido de la primera guerra mundial, viajó a París para visitar la Rosaleda del Bois de Boulogne, creada en 1905 por Forestier, con la intención de comprar más de 12.000 rosas que finalmente llegaron a Madrid en plena crisis europea. También por las mismas fechas se haría cargo en el mismo parque de la isleta con la ría de los patinadores.

Otra de sus grandes obras también en el mismo parque madrileño es la transformación del antiguo Jardín Zoológico, herencia del antiguo zoológico real que se ubicaba en la zona del Reservado, acotada para el uso de la Corona. Utiliza el mismo estilo neosevillano que intenta recuperar las claves y características del jardín hispanóarabe  y, para ello, en la reforma que comienza hacia 1918, utilizó materiales como el ladrillo visto y los azulejos, que le conferían un característico aire andaluz. Las obras de la Casa de las Fieras, como era conocida, se prolongaron hasta 1932 e incluían pérgolas y arcos cubiertos por trepadoras, fuentes, estanques, plazoletas, macizos de flores, las nuevas jaulas de los animales que sustituían a las antiguas instalaciones, bancos, esfinges, etc.. En la actualidad se conservan algunos elementos como el banco de entrada mientras que los antiguos pabellones se han transformado en la Biblioteca Municipal Eugenio Trías.

jardines2También siguiendo la estela del parque sevillano, en el que todas las glorietas y plazas estaban dedicadas a literatos españoles, instaló pequeñas bibliotecas públicas realizadas en ladrillo. Del mismo estilo neoandaluz serían unos jardines del Parque de la Fuente del Berro en los que colabora con  el jardinero Juan Gras.

En el Retiro madrileño queda su impronta en muchas otras áreas, como el Paseo de Hernani, en el que colocó las estatuas, y la glorieta del monumento al General Martínez Campos, o el paseo de México y la plaza de Mármol; pero quizás su nombre sea más recordado por los jardines que llevan su nombre, con pérgolas de granito y estanques, proyecto que finalizaría hacia los años 40 y que más tarde le fueron dedicados cuando en 1949 se coloca una estatua suya, un busto de piedra realizado por el escultor Algueró.

Su actividad después de la Guerra Civil fue ingente, ya que se encargó de la reconstrucción de muchos de los parques madrileños, entre ellos por supuesto el Retiro, y el Parque del Oeste que había sufrido importantes daños al ser frente de batalla, y en el que siguió el proyecto de su maestro y antecesor en el cargo municipal, Celedonio Rodrígañez. También formó parte de la Junta para la reconstrucción de la Ciudad Universitaria.

Falleció en Madrid, el 14 de octubre de 1953, tras una larga y penosa enfermedad y fue sustituido por su primer capataz, Ramón Ortiz. Recibió numerosas condecoraciones españolas y extranjeras, como la Gran Cruz del Mérito Agrícola del Ministerio de Agricultura,  la Medalla de Oro de la Exposición de Industrias de 1907, otorgada a la variedad de flores y plantas presentadas, y las de Caballero de la Orden de Leopoldo II de Bélgica, Caballero de la Cruz de Wassia, Oficial de la Corona de Italia, Caballero de Isabel la Católica  o la Medalla de la Villa de Madrid.


Obras de ~: Paseo de Recoletos, Madrid, c. 1915 Rosaleda, Parque del Retiro, Madrid,  1915; Casa de Fieras, Parque del Retiro, Madrid, 1918-1932. Jardines de Cecilio Rodríguez, Parque del Retiro, Madrid, c.1940.


Bibl.: J. Mélida, Biografía del Buen Retiro, Madrid, Libros y Revistas, 1946; C. Ariza, Los Jardines del Buen Retiro, Madrid, Lunwerg, 1990; C. Ariza, Buen Retiro, Madrid, Fundación Caja Madrid, 2001. C. Ariza, Jardines de Madrid. Paseos arbolados, plazas y parques, Madrid, Lunwerg, 2001. R. Mariblanca, El Retiro, Sus orígenes y todo los demás (1460-1988), Madrid, Ayuntamiento, 1991. C. Durán,Jardines del Buen Retiro, Madrid, Doce Calles, 2003. J. Remón, Parque del Oeste, Madrid, Fundación Caja Madrid, 2001.A. Souto, Fuente del Berro, Madrid, Fundación Caja Madrid, 2001. A.A.V.V.,El Retiro. Un parque para todos, Madrid, Ayuntamiento de Madrid/Real Academia de Bellas Artes, 2006.

 

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